|  

En el segundo día de actividades de CoRe Foro Urbano CDMX 2016, el especialista Jan Gehl destacó durante la conferencia magistral que las políticas públicas se deben centrar en el ser humano y no en la tecnología.

115 No me gusta6

Gehl ha desarrollado una amplia carrera en la que destacan el saneamiento urbano de grandes ciudades como Nueva York y Sao Paulo, y afirmó que una ciudad se disfruta más si se caminan 5 kilómetros a que si se pasan 60 kilómetros encerrado en un auto, ya que dijo que los automóviles han acabado con nuestros sentidos de oler, ver y gozar.

“El nuevo paradigma de planificación urbana trata de crear ciudades habitables y que nos inviten a ser sanos… es decir, centrarnos en nuestra salud en lugar de hacerlo en el mantenimiento de la tecnología”, afirmó Gehl.

En su oportunidad, Ricardo Monreal, delegado de la Cuauhtémoc, dijo asistir a CoRe no solo como autoridad, sino como habitante de esta delegación y con interés de reflexionar sobre estas propuestas, hacer ciudad desde el ejercicio de gobierno exige dialogar, pero sobre todo a innovar, estamos aquí para hacer de la ciudad algo mejor.

Destacó que la CDMX debe ser ejemplo de innovación y sustentabilidad, “estamos aquí para hablar de nuestro futuro, y es necesario un nuevo pacto social que

En cuanto al corredor Reforma destacó que es una zona en la que se han invertido 4,000 millones de dólares con un énfasis de innovación y sustentabilidad que sea a través de un pacto social que incluya a vecinos, desarrolladores, inversionistas que genere nuevas reglas de convivencia.

Durante la tercera mesa, dedicada a discutir aspectos de Zonificación y ciudad diversa, académicos, especialistas urbanos, empresarios y autoridades coincidieron en que las ciudades del futuro se tienen que planear su desarrollo con consensos de gobierno, iniciativa privada y ciudadanos.

Salomon Chertorivski, titular de la Secretaría de Desarrollo Económico de la Ciudad de México, destacó que nueve millones de personas viven en las fronteras de la Ciudad de México, sin embargo todos los días llegan entre 15 y 16 millones de personas, por lo que las preguntas básicas para la planeación urbana serían: “¿dónde vives? y ¿dónde trabajas”.

En la mesa, Felipe de Jesús Gutiérrez, titular de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda (Seduvi)dijo que la ciudad pierde 80,000 habitantes al año, ya que se trasladan a otros lugares de la periferia, además de un parque vehicular de seis millones de vehículos, con más de 20,000 viajes diarios.

Mientras que José Shabot, de la inmobiliaria Quiero Casa, aseguró que existen tres actores importantes en todos los proyectos: gobierno, desarrolladores y ciudadanía y en el caso de los empresarios, éstos buscan trabajar en el marco de la ley para ayudar a generar espacios públicos de convivencia.

María Buhigas, de Urban Facts de Barcelona, precisó que respecto a la Avenida Reforma en la Ciudad de México “no se tiene que pensar como un eje longitudinal, sino como una avenida que une”, y añadió que “tenemos que preguntarnos cuáles son las condiciones de territorio para que la población quiera vivir cerca de sus trabajos”.

La cuarta y última mesa, abordó la reflexión de la participación ciudadana y la responsabilidad, en ésta, Juan Pardinas, Director General del IMCO, consideró importante concebir dos procesos de construcción, de ciudadanía y de visión.

La construcción de ciudadanía tiene que ser dinámica, no como antes que se concentraba en un patriarcado racial e incluso machista: “La ciudadanía tiene que verse como una caja de herramientas que servirá para construir el espacio público, al que se incluyó el voto femenino o la opinión de comunidades marginales o minoritarias”.

En tanto que para el economista de Berkely, Steven W. Popper, la pregunta fundamental es cómo apoyar un proceso de participación y colaboración ciudadana, además, que desde su perspectiva existen tres causas de desconfianza que impiden la construcción de ciudadanía en México: primero la convivencia de muchísimas personas con distintos objetivos, intereses y temores, lo que puede ser un caldo de cultivo para un fenómeno de corrupción; segundo, no entender que el proceso es más importante que el producto final, en términos de planeación urbana y tercero: la incertidumbre, que es un riesgo sin cálculo.

En esta discusión, María Amparo Casar mencionó que en México el riesgo de participación es muy distinto entre ciudadanos, por ejemplo, no es lo mismo la exposición de la participación ciudadana de un periodista a la de un ciudadano de a pie, mucho más expuesto a sufrir represalias.

“México en general posee ciudadanos de baja intensidad. Pero hay que reconocer las causas de esta baja participación ciudadana en México. Según las encuestas, se ha avanzado muy poco en la legalidad; prácticamente desde la que imperaba en la década de los 50 del siglo pasado. Encuestas dicen que de la población mexicana, sólo entre el 3 y el 10% declara haber participado en alguna actividad de injerencia social y muchas de ellas tienen que ver más bien con participación en una institución eclesiástica. Las estadísticas también revelan que los mexicanos no participan por una falta de confianza y porque participar, simplemente, no sirve”, aseguró Casar.

Las conclusiones de dos jornadas de mesas redondas y conferencias en torno a los temas de movilidad, espacio público, zonificación y participación ciudadana, estuvieron a cargo del propio Del Valle Perochena, así como de Riccardo Marini, de Gehl Architects, Juan Pardinas, director del IMCO, y José Castillo, curador de CoRe Foro Urbano CDMX 2016.

Finalmente, Antonio del Valle Perochena, Presidente del Consejo de Administración de Grupo Empresarial Kaluz, afirmó que durante el foro se hizo una gran labor de ciudadanía, y lanzó dos reflexiones centrales: “el coche debe dejar de ser la primera prioridad de los ciudadanos de CDMX; debemos lograr que la primera opción de los ciudadanos al transportarse sea caminar”.