Siete empresas mexicanas se llevaron en forma individual diversos contratos licitados en la tercera fase de la Ronda Uno; asimismo, otras cinco firmas nacionales –que participaban en consorcio con extranjeras– también resultaron ganadoras.

Strata Campos Maduros ganó Peña Blanca y Carretas, en Nuevo León y Ricos, en Tamaulipas. Diavaz Offshore obtuvo las áreas de Barcodón, Tamaulpas, Catedral, Chiapas y Perseus se quedó con Tajón y Fortuna Nacional, en Tabasco.

Mientras que Geo Estratos en consorcio con Geo Estratos Mxoil Exploración y Producción se quedaron con Pontón y Teculutla, en Veracruz.

Otras empresas mexicanas que obtuvieron áreas de forma individual fueron Lifting, que se llevó Cuichapa Poniente, en Veracruz; Grupo Diarqco, Mayacaste, en Tabasco; Consorcio Manufacturero Mexicano, Mareógrafo, en Nuevo León e Industriales Globales, Duna, en Nuevo León.

Por otro lado, la compañía canadiense Renaissance fue la ganadora de tres campos: Mundo Nuevo, Topén y Malva, todos en Chiapas. Molocan, en Veracruz fue adjudicada al consorcio holandés Canamex Dutch con Perfolat de México y American Oil Tools. El Paraíso fue otorgado a Roma Energy con Tubular Technology y Gx Geoscience Corporation, consorcio formado por Estados Unidos y México. Benavides-Primavera se la llevó el consorcio de empresas mexicanas Sistemas Integrales, Nuvoil y Constructora Marusa y por último, Secadero fue para el consorcio mexicano formado por Grupo R Exploración y Producción junto con Constructora y Arrendadora.