La infraestructura que es eficiente y moderna hace competitivos a los países en sus economías, afirmó en entrevista el empresario mexicano Carlos Slim Helú.

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Para el Ingeniero Carlos Slim Helú, uno de los principales promotores e impulsores de la infraestructura en México y desarrollador de la misma, a través de empresas como Telmex, Telcel e IDEAL, ha logrado que hoy estén en operación más de 60 millones de líneas móviles y cerca de 18 millones de líneas fijas,  comunicando prácticamente a toda la población del país y haciendo de México un país competitivo en telecomunicaciones; adicionalmente, hoy está impulsando fuertemente el desarrollo de la nación a través de la construcción de carreteras modernas, entre otros importantes sectores en los que participa.

El empresario mexicano afirmó que la infraestructura que es eficiente y moderna, hace competitivos a los países en sus economías y es fundamental para el desarrollo de toda nación, por eso consideró que México debe de invertir anualmente alrededor de 600 mil millones de pesos, más del 5% del Producto Interno Bruto (PIB), para impulsar el crecimiento de la economía mexicana.

Destacó que es importante el que sí haya recursos nacionales disponibles que puedan financiar dichos proyectos, un ejemplo particular podrían ser los fondos del retiro, donde esos recursos con objetivos de rendimiento de largo plazo, puedan solventar diversos proyectos de infraestructura y se benefician con buenos rendimientos a los trabajadores mexicanos, entre muchas otras fuentes.

Un país con infraestructura es un país que puede estimular más inversiones nacionales y extranjeras. Invertir en infraestructura no sólo detona empleo, sino a través del consumo de insumos y servicios necesarios, impactando cuando menos a 27 ramas económicas, reactivando una economía o acelerando su crecimiento.

 


Ingeniero Carlos Slim

 

Para administrar los proyectos, sugirió crear una Comisión Nacional de Infraestructura, que sería federal, un órgano de gobierno a través del cual se administren los proyectos, la construcción y el desarrollo de los mismos.

A continuación, la visión y las ideas del Ingeniero Carlos Slim sobre este importante tema, estratégico para el país.

GM.- ¿Cuál es su visión global sobre la infraestructura?

CS.- Conforme más han avanzado las sociedades, más compleja ha sido la infraestructura y los países con mayor desarrollo son los que han tenido infraestructuras más importantes. No se puede concebir un país avanzado o desarrollado sin que tenga una infraestructura igualmente avanzada.

Tener una gran infraestructura y de muy alta calidad, de buen diseño, amplia, moderna y que sea eficiente, hace competitivas a las economías de los países, a las empresas que operan en estos, y son fundamentales para inducir el desarrollo.

La inversión en infraestructura crea una gran actividad económica que promueve el empleo de manera importante, adicionalmente es un impulsor y detonador de zonas regionales, porque desarrolla todas las áreas por las que pasa.

Por ejemplo, en Estados Unidos están planteando hacer la infraestructura del Siglo XXI, con proyectos de grandes montos de inversión, que no solamente son para que funcione mejor la economía y sea competitiva, sino también como una fuente de actividad económica ante la recesión que están viviendo y que le ha generado un gran desempleo.

GM.- ¿Qué le falta a México en esta materia?

CSH.- En México tenemos muchos rezagos en todos los sectores y campos de la infraestructura y tenemos que aprovechar que las tasas de interés son bajas y hay capitales en moneda nacional suficientes para hacer estas inversiones.

Como hay una gran cantidad de infraestructura por hacer, yo plantearía que se hiciera una Comisión Nacional de Infraestructura, donde a través de ella se administren los proyectos, la construcción y el desarrollo de los mismos. Obviamente es una comisión que sería federal, que sería un órgano de gobierno, que tuviera como función principal el desarrollo de infraestructura.

Dijo que en diferentes sectores hay empresas que se encargan de la infraestructura, como CFE en electricidad, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) en agua potable, drenaje y saneamiento, también en el caso de telecomunicaciones, pero hay otros sectores donde no hay un ente rector del sector. Todo aquel desarrollo de infraestructura que no entra en estos campos, tendrá que atenderse de manera dinámica y acelerada, porque no solamente no resuelve nuestros rezagos, sino que se vuelve un detonador del desarrollo económico a lo largo y ancho del país.

GM.- ¿Qué detiene la infraestructura en México?

CSH.- En principio recursos financieros, aunque en años recientes hay en abundancia y con tasas de interés bajas; hay ahorro interno y externo disponibles para el financiamiento de infraestructura, que puede ser a tasa fija, a largo plazo y en pesos, entonces desde este punto de vista yo diría que los recursos financieros hoy no son un problema.

En materia de leyes, hay muchas cosas que se podrían mejorar para que no se entorpezca la obra pública. Por ejemplo, no hay suficientes técnicos en las secretarías correspondientes; cuando se han hecho ajustes de gasto, ha sido a base de reducir estos cuerpos técnicos, que estaban compuestos por gente muy preparada, con un gran avance en ingeniería básica, planeación y de la que hoy carecemos bastante.

También lo que ha faltado es la acción, porque la decisión está tomada, lo hemos visto en los planes del Presidente de la República. Faltan acciones ejecutivas más efectivas.


Vista aérea de la Autopista Arco - Norte.

 

GM.- ¿Y cómo serían más efectivas?

CS.- Los proyectos se pueden concursar de manera tal que el que gane tenga que encargarse de los problemas de derecho de vía, que sea parte importante del proyecto básico y que pueda desarrollar también los proyectos finales. Ese sería otro camino también, que se diera la posibilidad de que los privados hagan propuestas de infraestructura, que de ser aprobadas por el gobierno les den al que la propuso y al que preparó la ingeniería, digamos que un 5% de margen para que gane el proyecto; quiero decir que si hay un concurso y le ganan por menos de 5%, se lo otorguen, y si es más del 5% de diferencia con otras propuestas, lo hará el que haya hecho la mejor oferta.

GM.- ¿Cuáles serían los grandes detonantes?

CS.- Nos falta mucha inversión en agua y saneamiento; en puertos y aeropuertos también ha sido baja la inversión; en carreteras yo creo que hay que invertir más y en desarrollo turístico, estos serían algunos de los campos.

Se deben estudiar cuáles son los proyectos más rentables para poder priorizar y jerarquizar los de mayor rentabilidad, los que más detonen el desarrollo, los más competitivos, los que generen más empleo y los que despierten actividad económica regional.

Sobre el sector del agua y su saneamiento afortunadamente ya están empezando dos de los grandes proyectos que son el Emisor Oriente y la Planta de Tratamiento de Aguas del Valle de México, que quizá es la más grande del mundo, y que desgraciadamente se retrasó mucho el concurso, mismo que no está terminado aún pero ya está en proceso. También sería muy importante que en plantas acuíferas que están sobreexplotadas a lo largo de la República se pudieran hacer mejoras a su red, se debería buscar la manera de que hubiera mayor infiltración de agua para que no se sobreexplote y buscar también programas agresivos de tratamientos de agua, para que aún con tratamientos terciarios, avanzados y con una normatividad estricta, se pudieran reinyectar a los acuíferos.

Es fundamental en el caso de Pemex toda la explotación de aguas profundas, donde sabemos que hay una gran cantidad de petróleo disponible además de explotación en tierra, y que todavía tenemos margen en aguas someras; no hay que dejar de lado el desarrollo de
la petroquímica.

En el caso de refinerías estamos importando gasolinas, entonces habría que hacer un estudio de largo plazo de qué es lo que más conviene, porque para hacer una nueva refinería es grande la inversión pero poco rentable y normalmente con insumos importados, de manera que los efectos económicos no se dan necesariamente dentro de México. Entonces habría que hacer esa evaluación de una refinería nueva; esos recursos se podrían usar para hacer exploración en aguas profundas, por ejemplo, o también evaluar algunos proyectos petroquímicos que pudieran competir con estas inversiones. Todas las refinerías que tenemos, habría que reconfigurarlas, hacerlas más eficientes y sacar una mayor producción con inversiones marginales.

Aparte de eso tenemos los puertos. Está por ejemplo Colonet, que busca ser el desarrollo de puerto que permita aprovechar el intenso transporte comercial que se ha generado con el Pacífico, dada la situación geográfica y las distancias de nuestras costas al centro y este de Estados Unidos, que son más cortas, inclusive que las instalaciones tan costosas y no tan eficientes y muy caras de operar del Pacífico americano.

Hay muchos otros proyectos de infraestructura indispensables, como por ejemplo el desarrollo de más infraestructura turística, de infraestructura hospitalaria o de salud. Por el potencial enorme que tiene México en materia turística; probablemente algunas zonas de salud y habitacionales, de jubilados.

Son las necesidades, las posibilidades y, por lo tanto, las oportunidades son enormes.

GM.- ¿Y en infraestructura de telecomunicaciones?

CS.-Es un sector muy dinámico, muy ligado al poder adquisitivo de la población. En telefonía móvil ya se logró en México unas penetraciones del 86%, semejante a la de Estados Unidos y superior a la de Canadá. En la telefonía fija ya no ha habido un crecimiento, más bien ha habido un decrecimiento a
nivel internacional.

La inversión sigue siendo importante para llegar a la 3G, que permite un ancho de banda superior al que ha habido hasta ahora. Casi toda la población que tiene computadora ya está conectado a la red, pero aún la mayoría no tienen acceso a un equipo de cómputo, entonces hay que promover las computadoras de la mano con la construcción de la red, hacer atractivo para el cliente los servicios; eso ha permitido que en los últimos cinco años la banda ancha haya crecido al 70% anual en todo el mercado.

El dinamismo del crecimiento es muy importante y las empresas que damos ese servicio tenemos que hacer las inversiones correspondientes para poder atender a estos clientes. Hay que invertir en forma creciente en toda la red, no sólo para modernizarla y crecer, sino también para dar un mayor ancho de banda porque va haber cada vez más demanda de servicio y sobretodo que el video necesita mucho ancho de banda.

En el caso de Telmex ha crecido a un ritmo anual de 94% del 2003 al 2008, en alrededor de 170 mil clientes en aquel entonces, hoy llegamos a más de 6 millones y medio. Pero conjuntando a Telmex y la competencia, hablamos de que para fin de 2009 habrá más de 9 millones de hogares y negocios conectados a la red y aún el potencial de crecimiento es enorme. En el futuro cercano habrá más gente conectada y en cada casa habrá un mayor ancho de banda.

Se va a volver todavía más importante esto cuando tengamos la competencia que no está dada ahorita, todavía no hay la convergencia, Telmex todavía no puede dar el servicio de video y seguramente cuando lo pueda dar será en las mejores condiciones de los tres servicios: Voz, datos y video.

 

Infraestructura, sinónimo de competitividad y empleo


Felipe Calderón Hinojosa, presidente de México.

 

Si queremos construir un país más fuerte, más competitivo, verdaderamente generador de empleos, debemos invertir en infraestructura, afirmó Felipe Calderón Hinojosa, presidente de México.

Se dijo absolutamente decidido a que éste sea el sexenio de la infraestructura nacional. “Con el programa de infraestructura más grande de nuestra historia, estamos impulsando la recuperación económica y generando los empleos que tanto necesitamos los mexicanos para vivir mejor”.

La infraestructura, “lo sabemos muy bien, es sinónimo de empleo, no sólo en el momento en que se construye, sino también por la competitividad que genera a las economías que la reciben”.

Agregó el presidente Calderón que “también es sinónimo de progreso y de desarrollo, de crecimiento económico y por eso, a través del Programa Nacional de Infraestructura (PNI), hemos incrementado a pesar de la crisis, la inversión pública y privada en infraestructura en el país, de un promedio menor al 3% del Producto Interno Bruto (PIB), a una cifra que alcanza el 5% es decir, una cifra histórica”.

Dijo que a pesar de la drástica caída en la actividad económica, a pesar de que estamos pasando o hemos pasado por una de las peores crisis que haya vivido la economía mundial y la economía mexicana contemporánea, “a pesar de ello, insisto, estimamos alcanzar un nuevo máximo histórico de inversión impulsada en infraestructura, de más de 570 mil millones de pesos”.

Reiteró que en estos momentos de crisis, el remedio para salir adelante es invertir en infraestructura, ya que estamos viendo la gran ventaja de que hay dinero a largo plazo y con tasas de interés de 8%, que son niveles muy bajos y nunca antes vistos.

Sobre el tema de recursos, agregó que “para que haya más proyectos exitosos, estamos planteando la creación de fondos de capital especializados en infraestructura. Por ejemplo, el Fondo Nacional de Infraestructura estima invertir en uno de estos fondos recursos por 15 mil millones de pesos, a fin de detonar inversiones por el triple, es decir, 45 ó 50 mil millones de pesos”.

“La construcción de infraestructura, al igual que la promoción de las capacidades, a través de la educación, la salud y un ingreso mínimo para alimentarse que es, precisamente, lo que busca la esencia de los programas medulares de combate a la pobreza del Gobierno, son a la par, que el desarrollo económico y el crecimiento, el desarrollo de infraestructura, herramientas formidables para el abatimiento de la pobreza nacional y la creación de las oportunidades que se necesitan”.

Obras carreteras importantes

El presidente Calderón hizo un recuento de las obras del programa de 

infraestructura del Gobierno Federal, donde destacó  los avances de este año.

“Terminamos el Arco Norte, una supercarretera que conecta al Pacífico con el Golfo sin que tengas que pasar por la Ciudad de México. Ahora los viajeros y transportistas podrán desplazarse desde la carretera a Querétaro, pasando por los estados de Hidalgo, México y llegar hasta  la carretera de Puebla ahorrándose tiempo, dinero y molestias innecesarias”.

Agregó: “Lo mismo hemos hecho con otros ejes carreteros claves que ahorran tiempo y dinero a viajeros y transportistas. Por ejemplo, también terminamos la nueva autopista Puebla-Perote que comunica mejor que nunca a Puebla, Tlaxcala y Veracruz, y seguirá muy pronto con el nuevo libramiento a Jalapa y el propio libramiento en el puerto de Veracruz, del cual ya terminamos la primera etapa”.

“La gran carretera Mazatlán-Durango, la obra de ingeniería más ambiciosa en materia carretera y que comunicará por primera vez en condiciones óptimas a México, desde la costa del Pacífico en Sinaloa hasta la costa del Golfo de México en Tamaulipas”.

“La nueva carretera permitirá llegar desde la Ciudad de México hasta Tuxpan, en Veracruz, en menos de
cuatro horas”.

“El programa carretero del Gobierno Federal es histórico, tres mil kilómetros de carreteras y más de 100 mil millones de pesos en menos de tres años y vamos por más. Ya estamos licitando la carretera que acortará la distancia entre Oaxaca y Huatulco, sin contar con innumerables obras, puentes, pasos a desnivel, caminos rurales que estamos haciendo a lo largo y ancho de la geografía nacional”.

Mejor comunicados con el mundo

El presidente Calderón aseguró que “también estamos conectando mejor a México con el mundo. Estamos modernizando sus puertos, el de Guaymas, el de Manzanillo, el de Mazatlán, el de Lázaro Cárdenas en Michoacán, el de Altamira en Tamaulipas y muchos más”.

“Además, impulsamos la modernización de nuestros aeropuertos. Impulsamos por ejemplo la modernización del aeropuerto de Toluca y del aeropuerto de Cancún, también se construyó el aeropuerto concesionado en el Mar de Cortés, en el estado de Sonora”.

Finalmente, señaló que durante el presente año se entregó a los habitantes de la zona metropolitana de la Ciudad de México, la primera línea del Tren Suburbano, que va desde el corazón de la Ciudad de México en Buena Vista hasta Cuautitlán, en el Estado de México. “Gracias al suburbano, 20 millones de pasajeros han logrado reducir su tiempo de traslado de tres horas a menos de 30 minutos”, concluyó.

La infraestructura turística es estratégica
 

Miguel Gómez Mont, Director general de Fonatur.
 
El desarrollo de nuevas zonas turísticas en México es una necesidad básica y estratégica, pero se debe de hacer correctamente, en forma planeada y pensando en el largo plazo. Por ello, Miguel Gómez Mont, director general del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), aseguró en entrevista que no le interesa cosechar flores, sino sembrarlas. Dijo que en Fonatur los partos son de 10 a 15 años.
Y se refirió a que si se quiere volver a hacer un Cancún, sin lugar a dudas que se puede, pero ello será un proceso que se verá en 20 años. Pero para ello debe haber un plan maestro y no como en otros lugares; citó el caso de Puerto Peñasco, en Sonora, donde la reserva territorial está en manos de muchos privados y ellos mismos evitan un desarrollo adecuado, porque cada uno piensa en sus propios intereses, no en el destino en su conjunto. “No se puede hacer un centro planeado cuando la reserva territorial está pulverizada”.
Por ejemplo, quizá un inversionista quiera hacer un edifico de 25 pisos y el de al lado un parque, y ambos carecen de infraestructura básica de servicios, por lo que ambos dueños le piden a Fonatur que participe solamente en el tema de la planta de agua, saneamiento, etc., pero sin meterse en sus terrenos; “esto no funciona así”.
Visto de otra manera, Fonatur consideró que es difícil que en la Iniciativa Privada alguien siembre pensando en cosechar en 20 años, “pero como gobierno sí, por eso este tipo de desarrollos es muy difícil que los haga la Iniciativa Privada, por ello lo detona el gobierno y luego los inversionistas privados empiezan a tomar los terrenos  pero ya planeados, con sus escrituras, con una vocación específica de cada zona del destino”.
Mientras más carreteras, aeropuertos, marinas y puertos turísticos tengamos, vamos a ser un mejor país y tener mejores destinos. Recordó el ejemplo de Huatulco, el cual se relanzó a principios del 2008 y hoy tiene más inversiones en nuevos cuartos hoteleros, más asientos de avión y está en construcción una nueva  carretera que facilitará el acceso desde la capital de Oaxaca. “Huatulco está cambiando porque se está metiendo 
infraestructura, también en Ixtapa pasó lo mismo porque la nueva carretera le vino a dar mejor vía de acceso. La infraestructura hace a un destino y a un país que sean competitivos”.
Hoy Fonatur tiene un par de proyectos en puerta, uno de ellos en el municipio de Escuinapa, Sinaloa, del doble de tamaño que Cancún, y que por ahora se le conoce como “Costa del Pacífico”, en el cual se está pronosticando que invertirán de aquí a que acabe la actual administración federal más o menos como 6 mil millones de pesos y esperan que ello detone inversiones de la Iniciativa Privada por 60 mil millones de pesos; las primeras inversiones privadas se materializarán a finales del 2010. 
El otro proyecto está en Tamaulipas y se considera que las inversiones serían similares a Sinaloa.
Ambos deben contar con ciertas características básicas: El proyecto debe ser rentable; debes hacer un nuevo pueblo de apoyo de la misma calidad que el destino turístico, con servicios educativos, comerciales, iglesia, etc.; y algo muy importante es que sea ecológicamente sustentable, porque al turista ya no le gusta ir a lugares sucios, lugares donde atenten contra la naturaleza, donde te acabes la flora o la fauna.  
Por eso, actualmente Fonatur piensa en Centros Integralmente Planeados (CIP) con características sustentables. Gómez Mont describió al respecto el proyecto de Sinaloa donde la tierra se compró a principios de año, y lo único que se ha hecho desde entonces son estudios ambientales, geohidrológicos, topohidrográficos, etc., todo ello para poder proyectar adecuadamente y que el proyecto desde su nacimiento sea exitoso.
Afirmó que han descubierto que hay un problema ecológico en el lugar, pero lo puede arreglar Fonatur; esto difícilmente lo podría hacer un privado. “Desde que entré a este proyecto tuve claro que no me tocará verlo materializado como director de Fonatur, quizá un hotel, un campo de golf pero nada más”.
El objetivo de Fonatur es planear, es detonar un destino, es cuidarlo sin importar el tiempo que se lleve y con las bases adecuadas para que tenga éxito en el largo plazo.
Cuestionado sobre cuáles son las limitantes de Fonatur, su respuesta fue contundente: “Recursos”. Finalizó diciendo que si tuvieran el doble de recursos, tendrían la capacidad para hacer el doble de lo que están desarrollando actualmente.
Fonatur es un ejemplo de planeación a largo plazo, ese ha sido su éxito, a pesar de los ciclos sexenales que impidieron que en muchos años no se lanzara un nuevo proyecto como el de Sinaloa.
 

Necesario un plan permanente  de Infraestructura


Felipe Ochoa, Presidente de FOA Consultores.

 

No era posible hacer infraestructura en México con programas anuales, por eso ha sido un gran acierto y avance que el presidente Felipe Calderón haya puesto en marcha el Programa Nacional de Infraestructura (PNI). Ahora, el siguiente paso deberá ser que este programa se vuelva transexenal, permanente, afirmó Felipe Ochoa, presidente de FOA Consultores.

Luego de la experiencia de décadas pasadas, por ejemplo cuando se cometieron serios errores en el tema carretero en los noventa, México aprendió la lección en materia de infraestructura y ahora tiene un programa de mediano plazo.

Felipe Ochoa narró cómo la ingeniería organizada en México, conocida como la “Voz Unificada de la  Ingeniería”, que lidera Alfredo Elías Ayub, se reúne periódicamente y participan tanto el sector público como la Iniciativa Privada, ésta última representada por todos los colegios de ingenieros del país, instituciones educativas y empresarios de la construcción y consultoría, así como el presidente de la Cámara Nacional de Empresas de Consultoría. “Ahí lo que hacemos es identificar qué es lo que se necesita en materia de infraestructura para avanzar, independientemente de lo que está haciendo el gobierno; nuestro esquema de contribución se basa en definir qué se necesita y cómo le hacemos para que esto se dé, y llevamos cuatro años con ello”.

Lo primero que dijo este grupo fue que se necesitaba un programa, entonces se instrumentó la forma de elaborar uno con proyectos que denominaron “109 Proyectos de Infraestructura Estratégica para el País”. Esto fue hace cuatro años, después lo llevaron a un grado mayor y se le presentó al actual Presidente de la República. Posteriormente se llegó a más de 300 proyectos con el PNI.

El grupo explicó que se les denominó estratégicos a los primeros 109 porque contribuían al progreso regional, es decir, inducían desarrollo porque eran críticos para resolver cuellos de botella, abatían los costos logísticos de la producción y porque atendían objetivos y metas precisas que estaban dentro del Plan Nacional de Desarrollo (PND). “Se tomaron obviamente todos los proyectos que las dependencias tenían identificados,
había como unos 400 ó 500 que se analizaron, se ubicaron en el territorio adecuado, empezaron a ver dónde están los de energía, agua, etc., y se hizo un primer esfuerzo de cruzar a los sectores (involucrados) porque cada quien opera por su lado”.

“De esta manera nos dimos cuenta de que todos los proyectos estaban ubicados en el Distrito Federal y hacia la frontera norte pero nada para el sur; con base en ello se realizó una redistribución y se hizo una propuesta”, resaltó Ochoa.

Todo este esfuerzo se le obsequió al presidente Calderón. “Señor, este es un esfuerzo de la ingeniería organizada que le presentamos para que usted la considere”, se le dijo y la tomó.

Cuestionado sobre la versión final que conocemos como PNI, Ochoa puntualizó que en primera instancia es un plan coherente; segundo, es un programa factible de realizarse desde el punto de vista financiero; pero tiene un problema que es el que nos hemos encontrado en estos cuatro años de estudio, donde desafortunadamente en infraestructura sólo los que estamos muy metidos en ello nos queda clarísimo, ¿cuáles son los elementos que se necesitan para poder hacer un proyecto?

Puso por ejemplo una planta de generación eléctrica o una carretera, donde se necesitan varios pasos fundamentales: Conceptualizarlo y hacerle toda la ingeniería; cuando el proyecto se consigue, se elabora el proyecto ejecutivo; derecho de vía y se consiguen los permisos; cuando se hace toda esta labor se dice que el proyecto está terminado y listo
para ejecutarse.

“Hoy lo que nuestro grupo está promoviendo, es que para la siguiente versión del PNI, como un aspecto importantísimo, este hito que se creó con la decisión del presidente Calderón de formular el programa y publicarlo, debería de ser transexenal”, enfatizó el entrevistado.

Por otra parte, también como crítica constructiva hacia el actual PNI, dijo que la mayor parte de los proyectos que están dentro de él obedecen más bien a una demanda ya expresada por la economía. Y opinó que el PNI, en sus próximas versiones, debiera de incorporar proyectos que induzcan el desarrollo. Porque estos poco más de 300 están atendiendo fundamentalmente las necesidades actuales.

Veamos algunos ejemplos, mencionó, vamos a referirnos a que nuestra asociación comercial con Estados Unidos se ha dado cuenta que se tienen que establecer corredores entre ambos países en la costa del Pacífico, y para lo cual han lanzado una serie de proyectos que van a inducir ese desarrollo de infraestructura, transporte multimodal de grandes extensiones y capacidad. Están hablando de 25 ó 30 carriles, pero respondemos del lado mexicano con carreteras de dos o cuatro carriles, entonces si construimos esos corredores logísticos, sí le permitirían a México establecerse como una plataforma logística, con lo cual habría un
gran desarrollo.

Como segundo ejemplo, señaló que es lo mismo en el Istmo de Tehuantepec, donde si tuviéramos un desarrollo económico industrial agropecuario,
requeriríamos de infraestructura; entonces podríamos ponerla desde el principio y ese corredor tendría que ligarse al mercado internacional. Esto es ejemplo de cómo una infraestructura puede generar desarrollo.

El tercer ejemplo sería el sur-sureste. Tenemos grandes desarrollos de tipo turístico y energético, pero han creado en esa región del país polos económicos que no están generando ninguna integración regional al resto de la actividad económica. Entonces, una obra de infraestructura preventiva de desastres naturales sería un ejemplo de infraestructura que impulse al desarrollo, si la ponemos habrá desarrollo, puntualizó Felipe Ochoa.

Necesitamos un  proyecto de nación


Luis Ramos Lignan, Presidente de la firma IPESA y también presidente del colegio de Ingenieros civiles de México.

 

Como el Programa Nacional de Infraestructura (PNI) surgió de una participación importante de la sociedad, de las organizaciones no gubernamentales, cámaras, colegios, de gente que se unió para generarlo y de alguna manera es un consenso nacional, no cabe duda que llegó
para quedarse.

Así lo expresó Luis Ramos Lignan, presidente de la firma IPESA y también presidente del Colegio de Ingenieros Civiles de México, quien dijo estar seguro que se irá enriqueciendo y perfeccionando. También se va a ir afinando la manera de incorporar proyectos a los que hoy ya se tienen contabilizados.

Sin embargo, opinó que viendo hacia futuro será muy importante, como primer paso, tener un proyecto de nación; como segundo, establecer un sistema de planeación a nivel federal con participación de los tres niveles de gobierno y de los factores reales de poder, como los industriales, los comerciales, las instituciones no gubernamentales, los ambientalistas, que participen todos; finalmente, como tercero, tener una cartera
de proyectos.

“Necesitamos fijar con todas las fuerzas del país un proyecto de nación que no tenemos, para que de ahí se pueda derivar un plan de desarrollo, planes sectoriales y cartera de proyectos. De esa manera podemos trabajar sabiendo para dónde vamos”, expresó.

Mientras eso sucede, hoy se pronunció en favor de diversos proyectos. “Yo me preocuparía ahorita por aquellos que generen empleo importante a corto plazo, tendrían que ser aquellos que tengan una revolvencia rápida y no se atoren por muchos años; que ayuden a menguar los desequilibrios regionales, porque normalmente están ligados a la parte más desarrollada del país, que es el norte o las ciudades grandes. Entonces, hay que ver de qué manera se amortiguan esos desequilibrios regionales y librar un poco las desigualdades entre la población del país”.

“Me inclinaría por esos, pero también es importante que sean ambientalmente sanos; hay que ver la economía, la parte ambiental, la parte social”, resaltó el experto.

Luis Ramos dijo que en general la infraestructura bien pensada, con sus buenos estudios, con sus buenos proyectos, son impulsores del desarrollo económico porque conectan, apoyan, fomentan la integración, facilitan el quehacer de las empresas, incluso desde el sector primario como la minería, agricultura y ganadería, hasta el sector servicios a través de la red de comunicaciones, internet y todo esto.

Esa infraestructura facilita la labor de las empresas y al facilitarlas las hace más competitivas y se va generando riqueza y empleos.

Para finalizar, mencionó que será importante regular a los competidores internacionales. Todos los países del mundo defienden a sus empresas, entonces dentro de la planeación nacional hay que ver porque las empresas nacionales tengan una mayor participación en los proyectos, donde su labor en los mismos siempre sea mayoritaria, o incluso hasta en partes iguales pero con control local.

“Debemos defender a nuestras empresas, a Pemex, a CFE, a las constructoras mexicanas y a nuestras fuentes de trabajo”, culminó.