Infraestructura: estratégica y urgente



 

La inversión en infraestructura es un detonante de crecimiento y desarrollo, primero porque impulsa el consumo del mercado interno, tanto por la generación de empleos como por el gasto en insumos para construir carreteras, aeropuertos, puertos, presas, abasto de agua potable, drenajes, etcétera; segundo, porque se vuelve un detonador tanto nacional como regional de desarrollo y de negocios, al facilitar el acceso por aire, mar o tierra a mercancías o turismo a diferentes ciudades o destinos. Por eso invertir en ello resulta estratégico, prioritario y urgente.

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Desde el punto de vista económico, la infraestructura resulta estratégica. Todos nuestros entrevistados coincidieron en que sin infraestructura nuestro país no puede ser competitivo, no puede crecer más de lo que hasta ahora muestra en promedio, no detona regiones, no genera empleo.

Por ello, el presidente Felipe Calderón, desde la presentación del Programa Nacional de Infraestructura (PNI), señaló: “La infraestructura es sinónimo de desarrollo económico, social y humano. El crecimiento económico y las oportunidades de bienestar de las naciones están claramente correlacionadas con el grado de desarrollo de su infraestructura. Los países con que competimos están dando la más alta prioridad a la modernización de su infraestructura, porque saben que es una condición para triunfar en la economía global. México no puede ni debe quedarse atrás”.

Desde el inicio de esta administración federal, se tuvo presente que para alcanzar un crecimiento económico mayor, así como generar más y mejores empleos para los mexicanos, se requería, entre otras cosas, impulsar la inversión pública en infraestructura; es decir, dar prioridad a aquellas erogaciones destinadas a la construcción, ampliación, mantenimiento y conservación de obras públicas y, en general, todos aquellos gastos destinados a aumentar, conservar y mejorar el patrimonio nacional. Para ello, las políticas públicas serían conducentes a promover dicha inversión, a limitar el riesgo al que están sujetas las mismas y a que existiera una mayor disponibilidad de recursos para realizarlas, así lo expresó recientemente el vocero de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

Es por ello que la inversión en infraestructura ha sido el estandarte del Gobierno Federal durante la administración actual, como una de las estrategias para promover la competitividad primero, y más recientemente como política para contrarrestar los efectos de la recesión global, señaló un amplio análisis sobre la infraestructura publicado por el servicio de Estudios de BBVA Bancomer en su Situación Regional Sectorial (Especial Infraestructura).

El punto inicial de partida del PNI es el rezago que enfrenta México en materia de infraestructura, tanto en términos de cobertura como de calidad, que ubica al país en una posición claramente inferior al promedio de la OCDE, y en algunos casos, también a la de países con niveles de ingreso similar o incluso menor. Así por ejemplo, entre el grupo de países que de acuerdo a la clasificación del Banco Mundial entran en la categoría de ingreso medio-alto, a la cual México pertenece, la proporción de la población con drenaje es del orden de 85% y los suscriptores de líneas telefónicas (fijas y móviles) representan cerca del 90%; en cambio en nuestro país, la proporción en el primer caso apenas llega al 80% y en el segundo es del 62%.

En términos generales, la clasificación de competitividad de México en materia de infraestructura lo ubican en el lugar 64 de acuerdo con el Foro Económico Mundial, por ello el objetivo del Gobierno Federal es elevar la cobertura, calidad y competitividad de la infraestructura.


Adolfo Albo, Economista en jefe para México de BBVA Bancomer.

 

Importancia económica

Desde el 2001 y hasta el 2006, México invirtió en infraestructura el equivalente al 3.2% de su Producto Interno Bruto (PIB), a diferencia del 5.8% de Chile o el 7.3% de China y ni que decir de países desarrollados. Por ello, ahora el objetivo es incrementar considerablemente esa inversión.

Adolfo Albo, economista en jefe para México de BBVA Bancomer, expresó en entrevista que de acuerdo con el proyecto original del presidente Calderón, en 2009 vamos a llegar a una inversión impulsada por el gobierno ligeramente menor al 5% del PIB, y para el año 2010 casi queda igual en términos de tamaño, aunque habrá que ver si las condiciones de la economía son las adecuadas, qué tanto se va a sumar la inversión privada.

Para ver la importancia de la inversión en infraestructura, hay que señalar que en la recesión de 1995 el PIB nacional se contrajo -6.2% y el PIB de la industria de la construcción cayó a un ritmo anual superior al -20%; sin embargo, de acuerdo con Adolfo Albo, la industria de la construcción no ha sufrido con severidad los embates de esta crisis en 2009, incluso el comportamiento ha sido similar al del conjunto de la economía. “Por primera vez en varios ciclos económicos,  la inversión pública ha tenido efectos positivos en el sector, esto es consecuencia de la aplicación inicial de una política fiscal anticíclica que ha permitido mantener en lo general cierto impulso del PNI y la inversión en obras en los estados”, resaltó el economista.


Guillermo Álvarez, Director general de la cooperativa Cruz Azul.

 

En parte, esto puede explicarse por la mayor actividad impulsada por el sector público, que ha incrementado notablemente su inversión desde mediados de 2008. Recordó que en el tercero y cuarto trimestre de 2008, la inversión pública aumentó 16.5 y 30.2%, respectivamente, frente a igual periodo de 2007. Asimismo, en el primer semestre de 2009, el incremento de la inversión pública fue de 26%.

Directivos de IDEAL dijeron que “hoy más que nunca la infraestructura es una de las actividades económicas más importantes del país, primero porque la inversión genera empleo (cada proyecto genera empleos directos e indirectos, permanentes y temporales) en forma importante e inmediata. También genera más competitividad a las empresas y se vuelve un detonador de toda la economía, así como de una mejor calidad de vida para la población”.

“El desarrollo de infraestructura en México debe ser un objetivo como país, no del gobierno, no de la iniciativa privada, es una meta que nos puede hacer crecer, ser más competitivos y generar empleo”.

Guillermo Álvarez, director general de la cooperativa Cruz Azul, expresó que es un factor importantísimo en la generación de empleos, pero sobre todo como promoción para la inversión industrial, turística, de servicios e inmobiliaria. “La obra de infraestructura se debe consolidar como una de las fortalezas en México”.

Para Diana Muñozcano Félix, directora de desarrollo de negocios de Grupo INDI, la infraestructura es el detonante del beneficio social, no sólo por la generación primaria de empleo, también por la generación a nivel secundario de los mismos ante la detonación de zonas. Puso un ejemplo muy específico como es la carretera de Cancún Tulum, en la Riviera Maya, donde en 1995 se tenían 5 mi cuartos de hotel y ahora hay 35 mil cuartos; esto propició que una zona de pescadores (Playa del Carmen) ahora tenga una población superior a las 200 mil personas en la ciudad. “Ese es el nivel de detonación de la infraestructura, da mucho bienestar social y beneficios en la calidad de vida”.

“La infraestructura es una necesidad y también un detonador de polos de desarrollo. Muchos lugares no logran detonarse por la falta de infraestructura”, señaló Muñozcano.

Por su parte, José Manuel Fortes, director de Marhnos Infraestructura opinó que la visión estratégica que se plantea en el PNI es la necesidad de detonar desarrollo económico a través de proyectos de infraestructura. “Estos son un fin y no un medio. No se hacen carreteras por hacerlas, sino para conectar dos poblaciones para que inicien un intercambio comercial, por citar un ejemplo”.

Juan Carlos Peralta, director general comercial de IUSA, opinó que el motor de la economía de un país es la infraestructura misma, aeroportuaria, marítima, terrestre y telecomunicaciones, porque es la manera en que una sociedad puede expandirse de una manera organizada y sana.

“En México estamos lejos de ser un país en progreso en este tema, cada vez estamos más rezagados, pero tenemos un plan hecho por profesionales con una visión adecuada para el crecimiento”.


José Manuel Fortes, Director de Marhnos Infraestructura. 

 

Cuellos de botella

Sin embargo, al complejo escenario económico y financiero del 2009, caracterizado por el elevado nivel de aversión al riesgo producto de la crisis financiera y recesión global, se suman una compleja regulación y la presencia de otros relevantes cuellos de botella. Todo ello, según los analistas de BBVA Bancomer, propició que se postergara la ejecución o truncara el alcance de diversos proyectos importantes en el presente año, por lo cual el PNI en 2009 ha tenido un avance limitado.

Adolfo Albo apuntó que algo importante es que se han identificado cuellos de botella en el tema de la infraestructura y financiamiento de la misma, que han provocado los retrasos de infraestructura. “Uno referido al tema de la propia coyuntura económica y que se necesitan recursos privados para financiar varios proyectos; hay muchos proyectos emblemáticos que son muy importantes por su tamaño y que han tenido un cierto retraso: Punta Colonet, que es muy importante con un monto de inversión alto y que por la propia coyuntura económica se ha retrasado, y el segundo es el aeropuerto de la Riviera Maya”.

Hay otros inconvenientes que están identificando y tratando de modificar. Ya hay una primera modificación a la Ley de Obra Pública, donde la adecuación es positiva porque estaba generando demasiada burocracia en términos de muchos procesos de supervisión, los cuales generaban precisamente un cuello de botella más que un detonador. Por eso, lo que se busca son esquemas más flexibles, que sean más sencillos de ejecutar y donde se persigue facilitar la inversión.

“Recientemente el presidente Calderón anunció algunas medidas, que van a implicar modificaciones adicionales a la Ley de Obras Públicas y toda la función de contraloría; el otro tema importante es el relacionado a las garantías, donde el Fonadin lo estaban utilizando para impulsar de manera directa proyectos, pero se dieron cuenta que si lo utilizan como garantía logran una expansión de financiamiento y reestructura mucho mayor. En este sentido lo han estado empezando a implementar con proyectos de carreteras, ya en el FARAC I y próximamente en el FARAC II y va a impulsar esta parte”.

Hay otras medidas que no están detalladas, como lo referente al régimen de inversión de las Afores, en donde lo que se está tratando de hacer es flexibilizarlo para que puedan invertir en proyectos de infraestructura. Se está hablando de nuevos instrumentos, uno recién colocado por la bolsa que busca detonar la infraestructura, en Chile hay buenos ejemplos que se pueden tomar de referencia, aseguró el analista de Bancomer.

Afirmó que otro tema son las garantías para el sector privado y la garantía para el inversionista, en el sentido de que haya derechos eficientes en términos de las garantías, este es un
tema importante.


La cementera Cruz Azul es una de las principales generadoras de infraestructura y empleo en el país.

 

El último tema es el impulso del gasto público y planes de inversión, que se refiere a la ejecución de proyectos, donde hay un pull muy grande de proyectos donde casi 75% son de montos no mayores a 100 mdp, que representan el 12% de la inversión del PNI, proyectos diversificados a nivel regional y sectorial. Este es un tema que se puede atacar claramente, y hay que hacerlo por todos los frentes que se puedan, porque la infraestructura muestra un nivel de rezago muy importante en muchos sectores.

El financiamiento de la banca comercial en México poco a poco se empieza a ver, mucho tiene que ver con el tema de las garantías por una parte, pero por otro lado necesita más gente calificada para poder evaluar proyectos de inversión (Proyect Finance), y la misma ABM va a tratar de impulsar a nivel de gremio más capacitación al respecto, y es parte de los cuellos de botella en la industria, esto es en la banca, pero en el sector industrial y de la construcción
también les hace falta.

Y es que, dijo Albo, en la medida en que haya más transparencia, mejor contabilidad y mejores garantías, el crédito para este tipo de proyectos
tiene que fluir.

Rogelio López Velarde, socio del despacho López Velarde, Heftye y Soria, reconoció que el mayor problema para detonar la infraestructura son los temas jurídicos, aunque se está avanzando en resolverlos.

Señaló como ejemplo los ductos, cuando llegas a un país donde tienes una infraestructura de ductos, es muy seguro, todo está sistematizado, pero como los ductos sólo se pueden hacer con derechos de vía y en México no hay un sistema como en otros países que permiten obtener los derechos de vía expedito, se complica.


Rogelio López Velarde, Socio del despacho López Velarde, Heftye y Soria.

 

Sin embargo, reconoció que “ya se está avanzando porque ya hay una nueva Ley de Expropiación, es un buen esfuerzo, va a facilitar esto pero tiene que haber una legislación en cada uno de los Estados que lo facilite. Hoy, en México el costo de un derecho de vía en un ducto es casi el 33% del costo total, que lo hace caro; se tiene que pagar por él, pero si es muy caro como hasta ahora se complica mucho la inversión”.

Consideró que el inversionista extranjero ve a México como un gran potencial de inversión, pero antes de participar primero ve la credibilidad de la fuente de repago, cuando es CFE o Pemex, tiene la certeza de que le van a pagar, aunque destacó la reputación de CFE.

Puso un ejemplo de cómo se pueden hacer las cosas bien en México. “Estamos haciendo muchos proyectos de agua, los proyectos que están haciendo Fonadin y Conagua han sido bastante buenos porque han logrado mayor competencia, capacidad y más plantas tratando el agua. Están haciendo algo similar al esquema CFE (ver apartado Energía Eléctrica), donde “yo te garantizo que lo que generes te lo pago, la gente analiza que quizá estas plantas no tienen suficiente dinero, entra el Fonadin, pone el capital a través de un Fideicomiso, está bien estructurado el contrato y de esa manera garantizan el pago; la planta ofrece el sitio por lo que ya no hay ese riesgo, te dan el influente y ellos toman todo lo que tú trates. Es un ejemplo de cómo un tercero toma todo el riesgo de construcción y operación a cambio de que le ofrezcan certidumbre jurídica y de repago”.

Rogelio López Velarde afirmó que “todo esto es un tema de derecho real, de propiedad y posesión, de quién es la fuente de repago, es decir, la calidad crediticia, que los contratos estén bien hechos, que contengan cláusulas de fuerza mayor, cláusulas de salida en caso de terminación, de contrato anticipado en caso de recisión, todo eso los bancos lo ven porque siempre querrán recuperar su inversión ante cualquier riesgo, y si todo está claro habrá más competencia”.

Pero además del problema jurídico, advirtió López Velarde, también hay que considerar la voluntad política. Por ejemplo, en el Tren Suburbano, hay que crear líneas alimentadoras, hay que hacer un reordenamiento urbano para alimentar el aforo del suburbano, así como no dejar hacer líneas que le compitan cuando menos en los primeros años, porque si se permite que al mismo tiempo exista otro medio de transporte alterno, quien metió mucho dinero en infraestructura o quiebra o no invierte más.

Otro ejemplo que compartió es el caso de gas natural, que se hace a través de concurso y aquel que gana se le dan 12 años para que nadie se meta, pero después se permite el ingreso de competidores. Durante este tiempo hace su masa crítica e invierte en la infraestructura, pero después del tiempo señalado tendrá competidores. “Si aquel que va a hacer la infraestructura no se le da algún tipo de condicionamiento o apoyo para que haga su masa crítica no le va a entrar”.

Sin embargo, finalizó diciendo que una cosa es facilitar el desarrollo de infraestructura y otra cosa es crear monopolios que a la postre sean perniciosos.  


Jorge Ballesteros, Director general de Grupo Mexicano de Desarrollo (GMD). 

 

En qué invertir

El director general de Grupo Mexicano de Desarrollo (GMD), Jorge Ballesteros, expuso que México es un país exportador, y sus puertos tienen la capacidad para el intercambio comercial, pero no se sabe para el mediano y largo plazo en dónde nos debemos posicionar.

Cuánto llevamos, dijo, sin escuchar una inversión en ferrocarril, tenemos muchísimo potencial en los puertos de México, en las redes de transporte internas, en puertos multimodales.

Puntualizó que “no hay que olvidar que México tiene una posición privilegiada, en el norte tenemos al mayor consumidor del mundo, hacia el sur
Centroamérica y Sudamérica, además tenemos salida a Europa por el Atlántico y para Asia por el Pacífico. Entonces si México se posiciona en infraestructura, tiene el potencial de posicionarse como el ‘Hop de las Américas’, así como Singapur lo hizo en Asia tanto en puertos como en aeropuertos”.

“Creemos firmemente que debemos mejorar mucho en las redes de transporte, las redes ferroviarias, los nodos logísticos, aduanas interiores, creo que hay un potencial enorme. Hicimos un análisis donde concluimos que si se quisiera llevar un producto del Pacífico a Houston, es más rápido, barato y eficiente entrar por Lázaro Cárdenas y tomar la línea Kansas City Southern, que desde Long Beach, California, hacia allá. Este es el potencial que debemos desarrollar”, comentó Ballesteros.

Cuestionado sobre Punta Colonet en particular, dijo que hace sentido, pero no sabe si en este momento, habría que definir bien cuándo. Quizá sea hoy más adecuado y competitivo hacer cosas en Lázaro Cárdenas y Manzanillo.

Por otra parte, el director de GMD se cuestionó” ¿cuál es el único ingreso seguro que se ve para México a futuro?, el turismo, porque las remesas dependen de la economía de Estados Unidos, el petróleo se va acabar tarde o temprano. Por eso consideró que debemos invertir fuerte en turismo y todo lo que conlleva a ello, como carreteras, aeropuertos, puertos, telecomunicaciones, etc.

“La infraestructura es el pilar de una economía y la competitividad de un país, es un tema continuo, no de un año o un sexenio y por lo mismo es fundamental seguir invirtiendo en forma permanente”, afirmó Ballesteros.

En este mismo sentido, Guillermo Álvarez Cuevas, consideró que lo que más hace falta es inversión en la red carretera, sobre todo entre las ciudades medias y las grandes ciudades, que propicien el crecimiento regional, al igual que para los destinos turísticos.

“Las carreteras, además de unir poblaciones estimulan la creación de polos de desarrollo”. Puso como ejemplo la autopista Arco Norte, donde ya detonó inversiones en parques industriales en cuatro zonas, como Tizayuca, Tepeji, Atitalaquia en Tula y Ciudad Sahagún, mas lo que suceda en Puebla.

“México es autosuficiente en materias primas para la construcción de infraestructura, y con expectativa de crecimiento de su capacidad instalada en el caso de la industria del cemento y concreto, además de utilizar tecnología de punta”, señaló Álvarez Cuevas.

Si hubiera más tramos carreteros, agregó, habría más interés por invertir en más parques industriales más allá de los grandes centros industriales tradicionales, seguramente.

Un punto importante que destacó el directivo de Cruz Azul, fue  la utilización de materias primas adecuadas para la elaboración de infraestructura (concreto, por ejemplo para carreteras y autopistas), porque la vida probable de una carretera bien construida con la sub base y el espesor adecuado de acuerdo con la intensidad del tráfico, con cero mantenimiento, “estamos hablamos de
40 años”, puntualizó.

 

Empresas mexicanas competitivas

Para los ejecutivos entrevistados de IDEAL, “hasta los años ochenta México desarrolló un expertis en ingeniería y mano de obra, cuando el 75 u 80% de los proyectos se hacían por mexicanos, pero eso cambió con la llegada de extranjeros y las crisis recurrentes, hoy esa relación apenas es del 10 ó 15%. Esa fortaleza se perdió pero lo más importante es que existe la coyuntura para recuperarla y ser más autosuficientes en nuestro desarrollo”, resaltaron.

Es difícil que una empresa extranjera pueda llegar a un país e invierta por sí sola, la diferencia radica en qué tipo de socios son los locales, es decir, si solamente son subcontratados no tendrían la posibilidad de quedarse con el conocimiento y el recurso, por eso más que ello se debe buscar que los extranjeros busquen sociedades en las empresas locales que fortalezcan a la industria nacional.

Hay suficientes empresas mexicanas pero existe la capacidad de desarrollarlas más e incluso darles un tamaño importante. Si aprovechamos el PNI para hacer crecer estas empresas mexicanas dándoles trabajo, dándoles experiencia, podemos crear una plataforma hacia el futuro de empresas mexicanas de carácter internacional, dijeron los ejecutivos de IDEAL.

“En donde no tengamos experiencia hay que complementar con extranjeros y aprender de esas vivencias y no que se haga el trabajo fuera y solamente se ejecute aquí”, agregaron.

En Marhnos son de la opinión que la ingeniería mexicana es sólida, tradicionalmente las constructoras mexicanas han destacado en el tema de carreteras (puentes y túneles), agua, (presas, acueductos, redes de alcantarillado, plantas de tratamiento residuales) y sectores que tienen que ver con la edificación. En el sector energía hay empresas mexicanas fuertes pero, dependiendo del proyecto que se trate es donde empieza a verse la necesidad de participación de extranjeros. Por ejemplo, en la nueva refinería probablemente la ingeniería mexicana esté un poco oxidada porque hace más de 20 años que no se hace una en el país y se requiera apoyo externo.

El sector típico de obra pública es donde más participan las empresas mexicanas, donde las extranjeras se sienten más cómodas en la mayoría de las veces trabajando en esquemas de inversión, en donde ellos son los que aportan capital por la ventaja que tienen. En los esquemas de concesión es donde vemos más competencia entre nacionales y extranjeras, afirmó José Manual Fortes.

Sobre la inversión extranjera, dijo Marhnos, será bienvenida pero siempre que se dé en los mismos términos y en las mismas condiciones, porque normalmente llegaba con mejores condiciones de fondeo, con tasas blandas, mayor capital, es decir, con desventajas
para los nacionales.

En este mismo sentido, GMD opinó que luego de dos sexenios perdidos, donde primero se descapitalizó a las empresas mexicanas de infraestructura luego de la crisis de 1994-1995 con aquel denominado rescate carretero, hoy se debe favorecer a las mismas.

Puso como ejemplo el caso de España, cuando la quisieron meter a la Comunidad Europea, todo lo que pidió fue para posicionar y fortalecer a todas sus empresas. Querían infraestructura y en la plataforma utilizaron a las empresas y los bancos españoles. “Qué tal si hoy tomamos el PNI, y si vamos a invertir los 44 mil mdp, le decimos a los bancos de capital mexicano que quedan: Los vamos a utilizar de plataforma, Banobras tiene los recursos y garantías”, comentó Ballesteros.

Agregó que como empresas tenemos la capacidad, son compañías muy sólidas; México tiene buenos ingenieros y los mexicanos ejecutan mejor que los extranjeros, y si los extranjeros se suman, son competitivos y trabajan bajo bases de igualdad son bienvenidos. “Lo que me gusta de hoy y 2010 es que las condiciones son iguales para locales y extranjeros, es una excelente oportunidad para competir”, afirmó.

Muy relacionado a ello, Juan Carlos Peralta dijo que las autoridades deben actuar en contra de los productos importados (piratas), que son de muy mala calidad y producen una competencia desleal.

Por ejemplo, IUSA elabora productos nacionales, de alta tecnología, con investigación para que cada vez tengan un mayor apoyo a la ecología.

Acceso a recursos


Libramiento de la autopista de San Luis Potosí.

 

Diana Muñozcano comentó que hay muchas formas de financiarse, dependiendo del proyecto. Está la banca de desarrollo pero es para proyectos muy específicos, se tienen los recursos de la banca comercial pero con poco conocimiento del sector, aunque en los últimos tres años ha habido una evolución al interior de los principales bancos con más conocimiento al respecto y del propio Proyect Finance en sí mismo; también, hay otros esquemas como arrendamientos, créditos puente y demás que serían las fuentes principales. Existen bancos de nicho como Interacciones, aunque Bancomer y Santander son las instituciones financieras que más han participado.

“El mercado de valores sigue siendo un poco complejo por falta de cultura a nivel corporativo, pero muchas constructoras se están preparando. Como que es el paso natural, a lo mejor no la constructora como empresa, sino por proyectos; es seguro que en los próximos tres años lo veremos como algo normal, aunque sean proyectos funcionando, que inicialmente tienen que ir por fondos, ya sea banca privada o de desarrollo, porque no pueden recurrir directamente al mercado de valores si el proyecto aún no existe”, finalizó la ejecutiva de Grupo INDI.

A su vez, los directivos de IDEAL mencionaron que hay tanto por desarrollar que hay lugar para todos, donde las diversas fuentes de inversión son importantes. Por ejemplo, hay ciertas inversiones que son necesarias pero no son
rentables y financiables, así que las tiene que hacer el gobierno en forma propia, pero hay otros proyectos que por sus características son desarrollables de forma conjunta entre IP y gobierno o de manera independiente por la IP. El poder combinar estos recursos es lo que va a detonar el desarrollo en forma más eficaz; hay obras donde la IP es más eficiente que el gobierno y hay cosas en las que hay que ir de la mano, por eso la combinación de recursos públicos con privados y de otro tipo son importantes.

Dijeron que no ven que el principal problema sean recursos financieros, porque sigue habiendo financiamiento, también participantes, recursos de la Iniciativa Privada, recursos de los fondos de ahorro disponibles o recursos extranjeros, con todo ello el principal cuello de botella no es la falta de recursos económicos, lo que falta es capacidad de gestión, capacidad interna de armar un proyecto: sacarlo, ejecutarlo y operarlo.

Recientemente se están involucrando los fondos de ahorro y las Afores, la banca comercial, la banca de desarrollo, capital de riesgo de las empresas que están dispuestas a invertir en proyectos y también de recursos que puedan venir a través de Fonadin o Banobras; existe la oportunidad de mezclar y utilizar distintos tipos de financiamiento para ejecutar el PNI. En la medida que podamos ir utilizando los recursos de las Afores, mayores herramientas de financiamiento a largo plazo tendremos.

 

Infraestructura y desarrollo inmobiliario


Abraham Metta Cohen, Director de GIM desarrollo.

 

La infraestructura está íntimamente ligada a nuestro quehacer de desarrolladores inmobiliarios, donde sufrimos todos los días la falta de infraestructura, apuntó Abraham Metta Cohen, director de GIM Desarrollos.

No hay un solo desarrollo inmobiliario del país, ni en la zona más céntrica de la Ciudad de México que cuente con un suelo apto para el desarrollo que se vaya a hacer. “Me refiero precisamente a suelo con infraestructura, no hay ninguna que tenga el potencial de energía eléctrica, ninguna que tenga el gasto de agua potable necesario, la capacidad vial, los servicios alrededor, el transporte público, etcétera”.

Estamos hablando, señaló, desde el caso menos grave en una buena zona de la Ciudad de México, hasta los casos más patéticos en zonas alejadas de la ciudad donde hacen 15 mil ó 20 mil viviendas pero carecen de servicios.

Como empresas, como grupo y como gremio hemos dicho que van 30 años que en México no se hace infraestructura en serio, apuntó Metta.

Enfatizó que son los desarrolladores inmobiliarios los que hacen la infraestructura. Puso como ejemplo, un proyecto de interés social, “nosotros hacemos las vialidades para llegar, perforamos los pozos si nos dan las concesiones o traemos las líneas de agua, así como la electrificación, hacemos las escuelas, en caso de ser conjuntos grandes ponemos los hospitales, etc. Al desarrollador se le carga todo, que al final lo paga el valor de la vivienda, de hecho por eso no ha despuntado la
vivienda económica”.

Habremos, continuó Metta, como seis locos en todo el país haciendo vivienda económica que no vamos a salir en números, porque tenemos que hacer la infraestructura, traer todo y habrá que cargarlo al costo de la vivienda.

Pero no tenemos que ir muy lejos para ejemplificar la falta de infraestructura en el país, en la zona de Santa Fe de la Ciudad de México, el edificio donde está el corporativo de Chrysler lleva seis o siete años sin energía eléctrica, hay edificios de oficinas o residencias en la misma zona que todos los días siguen llevando pipas de agua para abastecerlos, también hay otros casos donde se terminaron 8 mil ó 10 mil viviendas y no tienen agua o energía eléctrica.

Para resolver algunos de los problemas de infraestructura, recordamos algunos ejemplos donde algún gobierno del Distrito Federal, ante la ausencia de recursos para la realización de diversas obras, intercambió reserva territorial por dicha obra. Hace varios años un par de desarrolladores inmobiliarios, uno de ellos Grupo Copri, construyeron los denominados puentes de Santa Fe a cambio de reserva territorial. Sin duda es una forma creativa de hacer infraestructura, de solucionar algún problema y beneficiar a la sociedad.

Hay otros estados donde están haciendo las cosas bien, por ejemplo en Querétaro se está construyendo el anillo vial denominado Fray Junípero Serra con aportaciones de los desarrolladores que intercambiaron por usos de suelo, todo dentro de la Ley.

No hay que olvidar que los impuestos son para hacer infraestructura, aunque no sea negocio y que se queda allí. Necesitamos suelo apto, título de propiedad, luego viene el uso de suelo.