Crédito Hipotecario

Real Estate Market || 91 niñez, sin zapatos, ya que los clavos de la suela de su calzado, en repetidas ocasiones, se le incrustaban en sus inquietos pies. Nunca ha negado el origen de su fami- lia de pocos recursos y recuerda que vivían en un cuarto redondo, donde no contaban con agua, drenaje ni energía eléctrica. Para quien fue el también fundador de Hipotecaria Nacional, los negocios le son naturales. No vio en la pobreza im- pedimento para salir adelante. Su pueblo lo vio vender pan y también refrescos en los estadios; tocó de puerta en puerta de las casas para vender ropa y se convirtió en abonero (persona que cada semana cobraba el pago semanal de las ventas de diversos productos). Recuerda su primer trabajo, que fue a los siete años, en una panadería frente a su casa que le abrió las puertas; asistía desde las 7 de la mañana y hasta las 5 de la tarde; desde entonces surgió en el niño Víctor Manuel una habilidad: la de saber sumar bien. Vivió en Durango apenas siete años porque la familia se trasladó a Torreón, Coahuila en donde vivió has- ta los diecisiete. Requejo recuerda como una de sus mejores ejemplos y enseñanzas el que su madre confeccionaba vestidos que vendía en 50 centavos y que con el tiempo subió a un peso. “Un peso apenas nos alcanzaba para comer”. A los 73 años su madre tomó un curso para hacer muñecos de peluche. “Es un ejemplo que siempre ha sido muy revelador y por eso siempre he trabajado”, afirma. IMAGEN PROPORCIONADA POR VÍCTOR MANUEL REQUEJO RT Para el pequeño nunca fue una limitante andar descalzo. Así pasó 10 años de su niñez, sin zapatos, ya que los clavos de la suela de su calzado, en repetidas ocasiones, se le incrustaban en los dedos de sus inquietos pies.

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