Infraestructura, esfuerzo insuficiente

Real Estate Market 189 E n f o qu E fuerte de nuestro país con ellos, pagará más que cual- quier inconveniente de corto plazo y que China es una de nuestras pocas opciones de muy alto po- tencial; mientras que para ellos somos una opción en- tre tantas que abundan. A México le corresponde tra- bajar y ser muy paciente. ¿Por qué esPerar una relación diferente con china? La inversión de China en México todavía debe despe- gar. Asumiendo que duran- te el segundo semestre del año se comporte igual a la primera mitad del 2016, China habrá invertido, entre 2012 y 2016, 74 millones de dólares (mdd) promedio en México por año, comparado con los 1,670 mdd de Japón y 653 mdd de Corea del Sur, países de mucho me- nor peso económico, y muy lejos, por supuesto, de los 11,958 mdd de Estados Unidos (2) . Estas cifras subesti- man una parte importan- te del nivel de actividad de China en el país, ya que su inversión se realiza frecuentemente por sub- sidiarias de otros países como Singapur o algún país europeo; además las actividades que realizan las empresas chinas en México estarían, en parte, financiadas por deuda. Durante los dos últimos años se han realizado cam- bios muy importantes que permiten a México captar montos mucho más eleva- dos. En unos años China será el primer o segundo inversionista a nivel inter- nacional, ya que su gobier- no ha adoptado políticas que fomentan la inversión en el extranjero. Las empresas estata- les tienen que competir en mercados internacionales, poniendo énfasis en países con los que China tenga di- versos acuerdos económicos (como en el caso de venta de materias primas) y una rela- ción cooperativa con el país asiático. Una parte del finan- ciamiento de estos proyectos provendría del AIIB. Aunque son pocas, se puede ver a las empresas más grandes de China in- teresadas en México y el resto de Latinoamérica, especialmente en el sector eléctrico; de energía reno- vable, exploración petrolera y construcción especializa- da; y a su vez, de la mano de ellas los que operan o se interesan en operar, son los mismos bancos chinos; además de existir fondos con capital dedicados a es- tos mercados (1) . Las empresas chinas complementan ampliamente a los jugadores ya existentes, con experiencia, tecnología y costos bajos. También, pero no siempre, con costos de financiamiento más bara- tos. Los retos son grandes. Estas empresas tienen poca experiencia internacional, capacidad limitada para gestionar sus negocios desde una perspectiva em- presarial, y su experiencia se concentra en contratos EPC, lo que es un reto im- portante, dado que nuestro país requiere que cada vez más sea la iniciativa priva- da quien financie la crea- ción de infraestructura. Al mismo tiempo es una oportunidad, ya que los jugadores locales com- plementen de manera natural las limitantes que tienen las empresas orien- tales. Debemos tomar en cuenta que una relación Entre 2012 y 2016, China ha invertido en México 74 mdd en promedio anual, en Japón 1,670 y en Corea del Sur 653 mdd. Las empresas estatales chinas están en busca de proyectos para invertir en otros países, y México puede ser uno de los que capte su recursos excedentes.

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