Crédito Hipotecario
Tener una casa propia es una de las metas más relevantes en el plan de vida de muchas personas; sin embargo, la inversión que requiere generalmente resulta elevada por lo que para sumar este importante activo a un patrimonio se hace necesario recurrir a la contratación de un crédito hipotecario. Por ello debe considerar diversas variables antes de tomar una decisión. E n México es posible obtener un crédito para la compra de vivienda nueva o usada a través de diversas enti- dades financieras como los bancos, los organismos pú- blicos de vivienda como: Infonavit y Fovissste; o bien las sofomes hipotecarias. Algunas también ofrecen financiamiento para comprar lotes urbanizados o para construir (si ya se cuenta con el terreno), para remodelar, ampliar una vivienda o para adquirir una vivienda de descanso (segunda hipoteca). De hecho, en los últimos años se han flexibilizado los requisitos que solicitan las entidades financieras para otorgar créditos hipotecarios. Por ejemplo, ahora se pueden sumar los ingresos de la pareja o de toda la familia (padres e hijos), aun cuando sean derechoha- bientes de distintos organismos de vivienda (Infonavit o Fovissste). También, existen opciones para quienes no perciben ingresos formales o para profesionistas que trabajan por su cuenta. El objetivo es facilitar a la gente la realización de tan valorada meta. ¿En dónde queremos comprar casa? La respuesta tiene muchas aristas; una de ellas, quizá la más impor- tante, es que antes que nada todas las personas deben conocer su capacidad de pago mensual porque justo este dato es el que le permitirá focalizar la búsqueda, ya sea por medios electrónicos, medios impresos o gastan- do la suela de sus zapatos pues solo así, dicen algunos, se puede encontrar una buena propiedad considerando la mejor relación precio-ubicación. Otro aspecto a considerar es la zona en la que rea- liza sus actividades cotidianas: trabajo, estudio, entrete- nimiento, cultura, etcétera; aunque si nos “movemos” por zonas muy caras (por ejemplo Santa Fe), habría que considerar otras opciones “cercanas” con costos inmo- biliarios más accesibles. Este punto es crucial, sobre todo, en zonas urbanas cuya movilidad se ha convertido en un verdadero pro- blema. El ejemplo más claro es la Ciudad de México, cuyo tiempo de desplazamiento de sus habitantes de su casa a sus distintas actividades del día a día llega a ser simplemente extenuante. No es gratuito que los desa- rrollos inmobiliarios mixtos (edificaciones que integran vivienda, oficinas y retail) estén teniendo mucho éxito hoy en día: ofrecen calidad de vida. Un tercer aspecto a considerar en la ubicación del inmueble que se desea comprar es la plusvalía que han ganado las viviendas ahí ubicadas y la prospección que tendrá la zona a futuro, pues adquirir una propiedad para vivir también es una inversión. Un buen indicador de su potencial plusvalía es el tipo de proyectos que se están desarrollando en el área, uso de suelo, infraestruc- tura, etcétera. P o rtada Real Estate Market 53
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