“Arquitectos de la talla de Rem Koolhaas, Renzo Piano y Zaha Hadid están transformando el horizonte urbano de la ciudad”.

Miami es parte del escenario global, hoteles elegantes y clubes nocturnos, recreo de famosos y avistamientos de celebridades y algunas de las más formidables playas, han sido parte de nuestra marca internacional durante largo tiempo.

Pero cuando se trata de ganar aclamaciones por una arquitectura superior, nos hemos quedado atrás de los centros de diseño por largo tiempo: Chicago, Nueva York, Londres y Hong Kong.

 

Miami está resurgiendo como una ciudad mundial y cosmopolita.
Miami está resurgiendo como una ciudad mundial y cosmopolita.

 

David Martin, <br />Presidente de Terra, firma integrada de desarrollo de bienes raíces en <br />South Florida.
David Martin,
Presidente de Terra, firma integrada de desarrollo de bienes raíces en
South Florida.

 

Ahora, por primera vez en nuestros poco más de 100 años de historia, Miami está subiendo poco a poco hacia la cúspide de las ciudades que se toman en serio el diseño.

Los arquitectos más prominentes del mundo claman por trabajar en los barrios de nuestra comunidad. Nuevos edificios ganan galardones internacionales y, en lo que parece ser la evidencia más patente hasta ahora, el Premio Pritzker –el honor más alto de la arquitectura— fue  entregado en Miami Beach por vez primera este año.

Ocho ganadores previos del Premio Pritzker se encuentran detrás de proyectos en marcha o a punto de concretarse, dentro y alrededor de Miami. Sus desarrollos están ayudando a transformar barrios que van desde Downtown Miami y Coconut Grove a Miami Beach. De acuerdo con el consenso general, somos un ambiente de pruebas para los mejores arquitectos del mundo.

Este incremento se ve estimulado por un repentino aumento de las inversiones externas, por nuestro surgimiento como una ciudad mundial y cosmopolita, y por el aprecio por el diseño y la estética que ha crecido entre nuestros habitantes conforme cada  una de las comunidades comienza a reconocer el valor del diseño extraordinario.

El despertar arquitectónico de Miami no ha sucedido de la noche a la mañana: desde los arquitectos del art déco y MiMo de la mitad del siglo xx hasta los avanzados y radicales diseños de Arquitectonica en los 80, ha sido ésta una construcción lenta que ha tomado vuelo durante las dos décadas pasadas.

En cuanto las luces de neón de la I.M. Pei’s Miami Tower se encendieron por vez primera, en el centro de la ciudad, el edificio se convirtió en un símbolo arquitectónico del nuevo Miami, haciendo cameos (breves apariciones) en Miami Vice y en videos musicales. Luego se hicieron inversiones en el campus de Cesar Pelli’s Adrienne Arsht Center, en el Herzog & de Meuron’s Pérez Art Museum Miami y en el Gehry’s New World Center, haciendo que nuestra conciencia del diseño se elevara todavía más; hasta el icónico estacionamiento del 1111 Lincoln Road de Herzog & de Meuron se ha convertido en un punto de referencia.

 

Park Grove, cuyo diseño fue realizado por Rem Koolhaas.
Park Grove, cuyo diseño fue realizado por Rem Koolhaas.

 

No pasó mucho tiempo antes de que los desarrolladores de bienes raíces se dieran cuenta de cómo es que los arquitectos y sus diseños pueden agregar valor a los proyectos y crear un refrescante sentido de la ubicación en áreas antes descuidadas o poco apreciadas: desde Zaha Hadid en el distrito central de Park West y Sir Norman Foster en Mid-Beach, hasta Richard Meier en Surfside, Rem Koolhaas y Bjarke Ingels en Coconut Grove, y ahora Renzo Piano en North Beach.

Hemos alcanzado un punto en el que permanecer a nivel competitivo en el mercado residencial de Miami, con frecuencia significa alistar a un equipo de diseño de gran dinamismo para crear algo notable.

Pero trabajar con los arquitectos más consumados del mundo no es una licencia para construir en el vacío. En la medida en que crece el aprecio de Miami por el diseño, la demanda por nuestros bienes raíces se intensifica, disminuye la provisión de terrenos y los desarrolladores tienen el deber de permanecer sensibles a nuestros barrios. Eso significa: planear para el futuro y, mientras tanto, permanecer respetuosos del presente; entender que, cuando se trata de diseño y densidad, menos es, con frecuencia, más; y abarcar el carácter del barrio más que brindar algo nuevo.

Nuestra firma, Terra, ha aplicado estos principios del diseño a proyectos por todo Miami. En Grove de Grand Bay (en Coconut Grove y diseñado por Bjarke Ingels) estamos construyendo 98 condominios en un sitio con permiso de zonificación para hasta 440 unidades. Redujimos la densidad del desarrollo con el fin de crear valor agregado para nuestros residentes e integrar mejor el proyecto dentro de la atmósfera tipo villa del Grove.

En nuestro condominio Glass, en el “South of Fifth” de Miami Beach, el desarrollo se planeó en un inicio para abarcar 45 unidades hasta que redujimos la escala de edificios a sólo 10 unidades. Y en North Beach estamos iniciando un condominio diseñado por el ganador del Premio Pritzker, Renzo Piano, que será el hogar de sólo 69 residencias.

 

CONSTRUIR EN MIAMI SE HACE PENSANDO EN EL FUTURO, PERO RESPETANDO EL PRESENTE.

 

Estos desarrollos comparten los siguientes hilos en común: reverencia por sus alrededores, desarrollo de baja densidad que reconoce que lo más grande no siempre es lo mejor y diseños inventivos creados por algunos de los principales arquitectos del mundo.

Ahora que Miami se halla en la encrucijada del mundo del diseño, los desarrolladores residenciales gozan de una oportunidad para mejorar nuestra comunidad a través de un desarrollo responsable, que realce el valor para residentes y vecinos por igual. Esto nace de la creencia de que el desarrollo de bienes raíces es un privilegio, no un derecho.

 

Eighty Seven Park diseñado por Renzo Piano.
Eighty Seven Park diseñado por Renzo Piano.

 


Texto:David Martin

Foto: David Martin