La Ciudad de México está habitada por  más de 20 millones de habitantes distribuidos en cientos de barrios y pueblos que conviven en esta megalópolis; ciudades dentro de ciudades con sus propias tradiciones, costumbres, fiestas patronales, cultura y sentido de pertenencia, conviven con amplias avenidas y modernos edificios, centros comerciales y las mejores boutiques y restaurantes de talla internacional.

La línea de tiempo de la Ciudad es reflejo de su historia. Una historia de culturas superpuestas, de conquista y reconquista,  de iglesias  cristianas sobre pirámides aztecas, de guerras de independencia, revoluciones y mezclas.

La Ciudad de México es mestiza. No solamente por los colores de la piel que se unieron para darnos el tono bronce, sino por la mezcla de tradiciones civiles, cultura religiosa, música y  gastronomía que  le ha valido a esta vertiginosa ciudad el  sobrenombre de “Ciudad de los Palacios” y que a lo largo de más de cinco siglos, se ha fundido en esta aleación conformando nuestra identidad, que ya no es más azteca que española (o viceversa) es,  simplemente, mexicana.  

 

México Sí atesora

 

Tal y como se reconoce internacionalmente, la capital mexicana congrega un patrimonio que comprende tesoros precolombinos, joyas arquitectónicas de la colonia española, imponentes palacios del Siglo XIX, arquitectura contemporánea, galerías de arte, reservas naturales, enormes centros comerciales y deportivos, plazas y jardines, salones de baile, bares y discotecas y una de las carteleras de artes escénicas más importantes del orbe. 

Los 163 museos de la capital mexicana le colocan en una posición cultural privilegiada, cercana en número a París y superior a muchas otras ciudades de referencia. La dinámica cultural y las alternativas de entretenimiento de esta megalópolis es copiosa, atractiva y permanente. Es por eso, que el lema del Distrito Federal es “Capital en Movimiento”.

Desde las colecciones de arte plumario de Moctezuma, pasando por los acervos coloniales hasta la muestra contemporánea, en la oferta museográfica capitalina es posible transitar y experimentar la fuerza creativa de quienes han vivido, visitado y construido esta ciudad.

Miguel Peraza

 

El Centro Histórico una visión cósmica

 

El Centro Histórico es un punto de partida que permite una visión panorámica de su arquitectura, su cultura y su gente. Es la zona más antigua, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

La Plaza de la Constitución, llamada “El Zócalo” -sólo superada en tamaño por la Plaza Roja de Moscú- y sus calles aledañas, conforman un gran museo vivo que permite apreciar lo mejor de la arquitectura de gran escala del periodo Virreinal. Asimismo, contempla los vestigios del mayor centro ceremonial Azteca con su Museo de sitio del Templo Mayor y la más grande Catedral de Latinoamérica; además del Palacio del Ayuntamiento de la Ciudad de México y el Palacio Nacional, sede del Poder Ejecutivo Federal, edificio imponente que alberga la historia de la nación contada a través de los murales de Diego Rivera.

 

Los 163 museos de la capital mexicana le colocan en una posición cultural privilegiada, cercana en número a París.

 

Casa del marquesado del Valle de Orizaba o La casa de los azulejos

 

En 1737 la Quinta Condesa del Valle de Orizaba construyó la llamada casa de los azulejos, acabado característico de la arquitectura poblana del Virreinato. El blanco y el azul proviene de las más antiguas dinastías chinas, técnica refinada por los europeos, apreciada actualmente en el centro histórico de la Ciudad de México.

 

La casa de los Azulejos.
La casa de los Azulejos.

 

Palacio del Marqués del Apartado

 

El Marqués contrató al renombrado arquitecto valenciano Manuel Tolsá para construir el Palacio del Marqués del Apartado entre 1795 y 1805. Éste es un ejemplo notable de la arquitectura neoclásica y está considerado uno de los ejemplos más importantes de la obra desarrollada en la Ciudad de México por este arquitecto.

Está construido dentro de lo que fueran los límites del recinto ceremonial de Tenochtitlán. En los diversos trabajos de reestructuración realizados en su interior se han encontrado importantes vestigios precolombinos.

 

Templo Mayor

 

Con la idea de recuperar el bagaje Náhuatl, en 1982, bajo la responsabilidad del antropólogo Eduardo Matos Moctezuma, se toma la decisión de demoler una de las aristas de la Plaza Mayor de la Ciudad de México. Reaparece, después de quinientos años, el Templo Mayor. Más de 14,000 objetos conforman el museo de sitio, custodiado sigilosamente por las edificaciones de la colonia y la pieza más significativa de la cosmogonía mexica: la Coyolxauhqui.

El museo recrea la dualidad de vida y muerte, agua y guerra, signos de la integridad del Imperio Azteca.

En los alrededores de esta plaza bulliciosa y comercialmente activa, se encuentran innumerables museos, restaurantes típicos y edificios emblemáticos como el Gran Hotel de la Ciudad de México; una espléndida joya del Art Noveau con un enorme vitral Tiffany de más de un siglo y un restaurante terraza con una vista que domina el Zócalo.

Es obligado continuar el recorrido por la Calle Madero, disfrutando las construcciones coloniales hasta llegar al Eje Central y encontrarse con la magnificencia del Palacio de Bellas Artes, la Alameda Central y el  espectacular edificio de Correos. La puerta principal de este último nos llevará directamente a la Plaza Manuel Tolsá, considerada una de las más bellas de la ciudad que alberga el Museo Nacional de Arte (MUNAL) y el Palacio de Minería.

 

Palacio de Bellas Artes, la sede más importante del arte nacional

 

El edificio se comenzó a construir el 2 de abril de 1904 con el objeto de reemplazar al demolido Teatro Nacional de México. El proyecto estuvo a cargo del arquitecto italiano-mexicano Adamo Boari, quien estudió durante dos años los estilos europeos art decó y art nouveau, para dar forma al proyecto. En su construcción se emplearon mármol blanco de Carrara en la fachada y mármoles de diversos tonos en el interior.

Bellas Artes alberga el Museo Nacional de Arquitectura y la tercera etapa del muralismo mexicano encabezada por Rivera, Siqueiros, Orozco y Tamayo; además, es sede de la Compañía Nacional de Ópera, la Compañía Nacional de Danza y uno de los más importantes foros de artes escénicas, junto con el Teatro de la Ciudad.

 

Palacio de Correos

 

Palacio de Correos.
Palacio de Correos.

 

El estilo ecléctico en el corazón citadino contrasta con el resto de palacios barrocos, enmarcando la riqueza del Centro Histórico. Alberga los muebles más antiguos de correos y comunicaciones, cuidadosamente labrados y fundidos a mano.

La arquitectura del Palacio de Correos se caracteriza por la armoniosa y sensible fusión de estilos que presenta en todos sus espacios. Al interior la sorpresa es mayor, los estucos mejor conservados, resaltan sobre los brillos dorados de reflejos y finos detalles en techos y herrerías, destacando particularmente su gran escalinata central.

 

Los palacios mexicanos transformaron el uso para el que fueron concebidos en el viejo mundo y albergaron escuelas como la de Medicina, la de Ingeniería o la Real Academia de San Carlos.

 

La colonia resume un largo conocimiento e intercambio entre los dos mundos. Eso es lo que puede leerse al caminar la historia y las calles de México.

 

Imprescindibles, en el recorrido del Centro Histórico

En la esquina de Madero y Eje Central, la Torre Latinoamericana, uno de los símbolos de la ciudad -por ser el primer rascacielos que se construyó-, ofrece una vista panorámica del gran valle de México, que en días despejados, permite descubrir en el oriente, los dos grandes volcanes que resguardan desde tiempos inmemoriales a la Gran Tenochtitlán: El Popocatépetl y el Iztaccíhuatl.

 

Museo de San Ildefonso

 

La primera Escuela Nacional Preparatoria de la Ciudad de México. En 1924 fue el despacho de José Vasconcelos, ex Rector de la Universidad, para formar desde allí la Secretaría de Cultura y Educación Pública. Alberga a los fundadores y disidentes del muralismo mexicano como Fernando Leal,  Ramón Alba de la Canal, Jean Charlotte y Roberto Montenegro. Contiene además la segunda etapa del muralismo encabezada por José Clemente Orozco y Diego Rivera.

 

Museo Franz Mayer

 

Mayer, un coleccionista singular, selecciona desde los objetos más diversos hasta libros incunables de enorme valor. Sus instalaciones, hoy en día, se asientan frente a la Alameda Central, coexistiendo con el Museo Nacional de la Estampa. Otrora hospicio colonial, hospital por más de 300 años, fue declarado Patrimonio Nacional en 1937.

 

Museo Memoria y Tolerancia

 

Dedicado a recordar el Holocausto, este museo coloca en el centro de la memoria a los más de 70 millones de caídos de la segunda guerra mundial.

Compleméntese con un paseo por el  Templo y panteón de San Fernando, el Templo de San Hipólito y la Plaza Garibaldi, sede nacional del Mariachi; cuya música tradicional mexicana ha sido también reconocida por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

 

Museo Memoria y Tolerncia.
Museo Memoria y Tolerncia.

 

Líneas transversales al norte de la Ciudad

 

Apenas un poco al norte del centro de la ciudad,  en una zona golpeada históricamente por acontecimientos dolorosos, ha comenzado una ebullición cultural que se antoja imparable.

Tlatelolco, ciudad hermana de Tenochtitlán, escenario de matanzas y desastres naturales, trasciende el dolor. Además de la Plaza de las Tres Culturas, zona arqueológica que reúne la arquitectura precolombina, colonial y modernista; en el sitio se ha inaugurado recientemente el Centro  Cultural Universitario Tlatelolco que exhibe piezas de arte prehispánico, resguarda la memoria del movimiento estudiantil del 68 y se convierte  a pasos agigantados en la más importante sede cultural del norte de la ciudad.

A unos cuantos minutos de Tlatelolco, la zona nos brinda un cúmulo de sitios de interés entre los que se encuentran el centro artesanal Buenavista, la Biblioteca Vasconcelos, el tianguis y el Museo del Chopo, el kiosco morisco de Santa María la Ribera y la casa estudio de Joaquín Clausell. Además, esta zona es el camino directo al cerro del Tepeyac, casa original de Tonantzin, donde se conmemora la aparición de la Virgen de Guadalupe, centro de culto mariano más importante del mundo.

 

Tlatelolco, confluencia de las tres culturas

 

Plaza hermética en la que se evaporan de manera singular, las voces del pasado con las contemporáneas. Los ecos de sus mercados nos recorren aún las venas. Coexisten edificaciones que consolidan el alma nacional. Se comparte arquitectura y vida. Momentos e instantes que marcan el siglo XX mexicano.

 

Un poco al norte del centro de la ciudad ha comenzado una ebullición cultural que se antoja imparable

 

Museo Universitario del Chopo, Eiffel en México

 

La estructura metálica del Museo del Chopo es obra del talento de Gustave Eiffel. Pertenece a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y exhibe la obra de artistas contemporáneos impulsando el potencial creativo nacional.

 

Biblioteca Vasconcelos

 

Con un acervo de casi medio millón de libros y capacidad para 5 mil personas, esta moderna biblioteca, denominada por la prensa mexicana como la megabiblioteca, fue inaugurada en el año 2006. Desarrollo de los arquitectos Alberto Kalach y Juan Palomar, evoca en su luminoso diseño el vuelo de las plumas, libros alados en estanterías flotantes. Preside el recinto el esqueleto del cetáceo pintado a mano, del escultor Gabriel Orozco.

 

La zona de Chapultepec-Polanco y Nuevo Polanco tiene mucho que lucir: los mejores museos, el mayor parque con lagos, y uno de los más importantes zoológicos del mundo

 

Palacio de Buenavista, hoy Museo Nacional de San Carlos

 

Centro de acopio hacendario, edificado entre 1798 y 1805, actualmente exhibe de manera temporal y permanente colecciones nacionales e internacionales de toda índole. Antes Real Academia de San Carlos, alma máter de los maestros de la plástica del siglo XX; esta mansión neoclásica se ubica en los límites del Centro Histórico.

 

México Sí luce
Chapultepec – Polanco
Cultura, modernidad y gastronomía internacional

 

La zona de Chapultepec-Polanco y Nuevo Polanco tiene mucho que lucir: los mejores museos, el mayor parque con lagos, alcázares, jardines y uno de los más importantes zoológicos del mundo, restaurantes de talla internacional, centros comerciales y boutiques, zonas de teatros, hoteles de lujo, mansiones de principios del Siglo XX y el Auditorio Nacional. A Chapultepec, además, se llega por Paseo de la Reforma, la avenida más hermosa de la Ciudad con rotondas, monumentos, estatuas, modernos edificios y un majestuoso paseo arbolado.

 

Paseo de la Reforma y Monumento a la Revolución

Encargada por el Emperador Maximiliano de Habsburgo durante la segunda mitad del S. XIX para acortar le camino entre el Palacio Nacional y el Alcázar de Chapultepec, el Paseo de la Emperatriz, como fue llamado originalmente, pretendía dotar a la ciudad imperial de una moderna avenida estilo francés que pudiera equipararse con los Champs Élysées de París. Desde entonces, esta famosa calzada se ha modernizado constantemente, conservando sus antiguos monumentos, entre los que se encuentran la columna de la independencia, de Antonio Rivas Mercado, una victoria alada: El Ángel.

Las aceras del Paseo de la Reforma actualmente el centro neurálgico de los rascacielos de la megalópolis reúnen múltiples hoteles, restaurantes, y edificios de oficinas; la aledaña Zona Rosa, conserva relevantes galerías de arte y boutiques. Los domingos se cierra la circulación vial para promover el uso recreativo de la bicicleta.

Desde el Paseo de la Reforma conviene desviarse levemente hacia el Monumento a la Revolución. Una muestra de Art Decó de reminiscencias prehispánicas que estaba destinado a ser el Palacio Legislativo y cuya construcción se suspendió por falta de recursos  cuando estalló la revolución de 1910. Así, al terminar la lucha armada, se quedó como lo que es; una estructura gigantesca que sirve ahora como mausoleo de los héroes revolucionarios, un destacado mirador y una enorme plaza con multitud de fuentes que, desde el ocaso, se iluminan en un hermoso espectáculo de luces multicolores.

En el sótano se localiza el Museo de la Revolución Mexicana inaugurado en el marco de los festejos del Centenario de la gesta heroica el pasado año 2010.

 

Monumento a la Revolución.
Monumento a la Revolución.

 

Bosque de Chapultepec, el parque urbano más grande de América Latina

 

Chapultepec en Náhuatl Cerro del Chapulín es uno de los dos brazos boscosos que atraviesa la Ciudad de México desde el occidente hasta el centro histórico de la capital. Significa prácticamente la mitad de la reserva natural del área metropolitana que oxigena de manera determinante la megaurbe.

Esta zona ofrece grandes áreas verdes para el recreo, lagos artificiales en los que se pueden alquilar botes de remo y el gran Zoológico de Chapultepec, uno de los más importantes del mundo dedicado a la investigación y conservación de especies.  Acoge además, la Casa del Lago, un centro cultural y galería dependiente de la Universidad Nacional Autónoma de México, el Museo de Arte Moderno, el Museo Rufino Tamayo, el Museo de Historia Natural, el Museo de El Caracol, así como el Museo Nacional de Antropología, que merece mención aparte.

Es imprescindible en este recorrido, salir del Bosque y caminar por el Parque lineal hacia el Museo Soumaya.

 

Museo de Arte Moderno

 

Construido en 1964, bajo el mandato del Presidente López Mateos, marca el periodo expansivo de museos en México, con el trazo del Maestro Ramírez Vázquez. Contiene obra de artistas vivos y muertos del siglo XX, de la talla de Álvarez Bravo, Frida Kahlo, Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros, Jesús Rodríguez Lozano, Juan Soriano, Remedios Varo y Leonora Carrington entre otros grandes maestros.

 

Chapultepec es uno de los dos brazos boscosos que atraviesa la Ciudad de México desde el occidente hasta el centro histórico de la capital.

 

Museo Rufino Tamayo

 

El Museo Rufino Tamayo fue diseñado por los arquitectos Abraham Zabludovsky y Teodoro González de León para albergar la obra del autor y sus contemporáneos, siguiendo la tradición de la construcción de colecciones del siglo XIX en Europa.

Algunos artistas que destacan dentro del acervo del Museo son Fernando Botero, Eduardo Chillida, Mathias Goeritz, Carlos Mérida, Francisco Toledo, Günther Gerzso y Antoni Tàpies.

 

Museo Rufino Tamayo.
Museo Rufino Tamayo.

 

Museo Nacional de Antropología, el absoluto imprescindible

 

El Museo Nacional de Antropología es la visita obligada que introduce a todo expectante, extranjero o local, a la génesis de nuestra historia. Obra del Maestro Pedro Ramírez Vázquez, arquitecto reconocido internacionalmente, es la síntesis precolombina más imponente de toda América. 

Este museo pertenece a los diez más relevantes del mundo por sus contenidos, didáctica y transmisión de valores humanos.

El Auditorio Nacional presume su monumentalidad; sede de conciertos, óperas, espectáculos de danza, tiene cabida para 10,000 espectadores y una programación internacional continua.

Bordeando el Auditorio Nacional encontramos el Centro Cultural del Bosque, un conjunto de seis teatros dependientes del Instituto Nacional de Bellas Artes en donde se presenta lo mejor de la escena nacional en diversos formatos; desde el Teatro Julio Castillo, antes Teatro del Bosque para producciones de gran formato y una capacidad de 900 espectadores, hasta la Sala Xavier Villaurrutia, teatro íntimo de 100 butacas. El Centro Cultural del Bosque ofrece programación variada y continua todos los días de la semana; incluyendo teatro infantil de gran calidad los sábados y domingos.

Finalmente, a un costado del Auditorio, encontrará también el Lunario; una sala con servicio de Bar para conciertos acústicos de Jazz o de formato mediano.

Otra de las calzadas más bellamente decoradas de esta zona es el Paseo de las Palmas, engalanada con esculturas de artistas de renombre como José Luis Cuevas, Sebastián, Miguel Peraza, Tosia Malamud, entre otros.

 

La más importante adición a Polanco es el Museo Soumaya.

 

Polanco convoca

 

Polanco es uno de los barrios más famosos de la ciudad con sus casonas afrancesadas de principios del siglo XX. En esta zona se encuentra la Avenida Presidente Mazarik, que cuenta con boutiques como Louis Vuitton, Gucci, Hermes, Salvatore Ferragamo, Chanel, Hugo Boss, Frette, Bulgari, Cartier, Choppard, y muchas más. Además puede encontrar alta cocina de todas las regiones del mundo así como los mejores restaurantes mexicanos de comida fusión; también hay bares y centros comerciales como Antara, Plaza Carso, Pabellón Polanco, con múltiples salas de cine y zonas de comida rápida. La más importante adición a este barrio capitalino es el Museo Soumaya.

 

Museo Soumaya, selección de selecciones

 

El Museo Soumaya representa el máximo acervo de la plástica europea y americana en México. Conformado por 17 colecciones de diversa índole, de los grandes maestros de la historia, el conjunto ofrece de manera gratuita al público más de seis mil obras del arte universal, entre ellas, la más relevante colección de Auguste Rodin fuera de Francia.

Visitándolo, pueden contemplarse obras tanto del renacimiento como del impresionismo francés, el expresionismo alemán, el muralismo mexicano o el arte precolombino. En definitiva, se conjuntan diferentes estilos artísticos de manera atemporal, bajo una misma estructura arquitectónica de alto impacto.

 

México Sí germina
Ciudad Universitaria

 

Caminar por la gigantesca explanada de Ciudad Universitaria, verde y volcánica, invita a  contemplar los imponentes edificios construidos en la década de los 40s y respirar la atmósfera de estudio, historia y juventud de la más grande e importante universidad de Iberoamérica. 

Más de 100 creadores entre arquitectos, ingenieros y artistas plásticos participaron en la edificación de la Ciudad Universitaria. Se encuentra además el Estadio Olímpico Universitario (1952), utilizando exclusivamente piedra volcánica propia del zona con altos relieves de Diego Rivera.

Ciudad Universitaria está enclavada en una reserva ecológica con gran diversidad de flora originaria de la región que crece entre rocas volcánicas; su Centro Cultural Universitario  contiene espacios escultóricos construidos en armonía con esta singular naturaleza; también cuenta con biblioteca, hemeroteca, salas de cine, danza contemporánea, teatro

 

Más de 100 creadores entre arquitectos, ingenieros y artistas plásticos participaron en la ficación de la Ciudad Universitaria.

 

y la sala Nezahualcóyotl, sede de la Orquesta Filarmónica de la UNAM (OFUNAM), que ha recibido a los más grandes directores del mundo, además del Museo Universitario de Ciencias y Artes, el Museo Universitario de Arte Contemporáneo (MUAC) y el Museo Universum, de divulgación científica.

 

Museo Universitario de Arte Contemporáneo (MUAC – UNAM)

 

Es el museo que reúne las expresiones vivas y experimentales de artistas mexicanos e internacionales, enclavado en el corazón del centro cultural universitario, que comparte la vida diaria de la intelectualidad mexicana.

 

Cuicuilco, zona arqueológica de lunas y estrellas

 

Cuicuilco, el último aliento del volcán Xitle, era el punto de unión del agua dulce y salada. Al sur de lo que fuera el Lago de Texcoco, se sitúa una pirámide redonda. Observatorio del Popocatépetl y el Iztaccíhuatl, avenida principal de lo que los vestigios olmecas legarían a Tenochtitlán.

 

Coyoacán y San Ángel
Las intelectuales

 

Coyoacán era una importante ciudad de descanso de las familias ricas de la Nueva España incluyendo uno de los múltiples palacios de Hernán Cortés. Fue además el centro religioso conventual de la zona sur de la capital.

Hermosas casas del siglo XVI y XVII en una sola planta, enmarcadas por centenarios árboles que brindan al paseante su  frondosa sombra; calles llenas de historia y de leyendas coloniales han convertido este barrio en una de las zonas de mayor movimiento cultural. Grandes artistas e intelectuales la han elegido como residencia; un ejemplo inmediato son Diego Rivera, Frida Kahlo, León Trotski.

Sobre Avenida Universidad se abre la puerta a este mágico mundo. Entrando por Francisco Sosa se encuentra la plaza Santa Catarina. Detenerse a tomar un café en sus solares o en el patio central de la antigua mansión que alberga la casa de la Cultura Jesús Reyes Heroles.

Continuando por esta calle se llega hasta el jardín del Centenario con un hermoso arco doble labrado del Siglo XVI que era la entrada al corazón de Coyohuacan. Su fuente de los coyotes es zona de encuentro de los capitalinos, obra del escultor Gabriel Ponzanelli.

En la plaza contigua,  emerge orgullosa y sobria, la Parroquia de San Juan Bautista que sincretiza la fusión entre el viejo legado Náhuatl y la Nueva España. Fue una de las primeras iglesias de México y su monasterio conserva algunos murales del siglo XVI.

Coyoacán tiene además importantes librerías y galerías de antigüedades. Entre sus museos más famosos se cuentan el Museo Casa de Frida Kahlo, El Museo León Trotski, donde este líder revolucionario vivió su exilio y fue asesinado; el Museo Nacional de Culturas Populares y el Museo de las Intervenciones en el antiguo convento del Siglo XVI de Nuestra Señora de los Ángeles, escenario de la Batalla de Churubusco durante la intervención norteamericana.

Muy cerca del Museo de las Intervenciones, el Centro Nacional de las Artes alberga las escuelas nacionales de arte del INBA en un espacio arquitectónico contemporáneo que vale la pena visitar. 

Otra ciudad de descanso que ha sido absorbida por la  mancha urbana, es el pueblo de San Ángel que nació  en el siglo XVI alrededor del Templo de San Jacinto. Callejuelas pacíficas con espléndidos edificios y amplias plazas  con terrazas para comer o tomar un café o una cerveza.

Los sábados  la plaza de San Jacinto se llena de vida y colores, albergando el Bazar del sábado, en donde se pueden encontrar artesanías y obras de arte ofrecidas directamente por sus creadores. Frente a la Plaza de San Jacinto, el Ex Convento del Carmen, ahora Museo de El Carmen constituye una gema arquitectónica del Virreinato con una importante infraestructura hidráulica, huertos amplísimos y una destacada Pinacoteca Colonial.

 

México Sí respira

 

La extensión de la Ciudad de México da lugar a una diversidad de climas y ecosistemas, que hacen que sus horizontes cambien permanentemente frente a la mirada humana. En sus múltiples paisajes, es posible apreciar cactáceas milenarias, aves migratorias, desierto, bosque, pantano, manantiales y volcanes. Todo ello, para albergar a una de las más grandes civilizaciones mesoamericanas, en la abundancia ofrecida por los dioses mexicas a las trece tribus.

 

Xochimilco, el cimiento florido

 

Xochimilco es una reserva ecológica planetaria situada en el sur poniente de la Ciudad de México que resiste la intensidad y los embates urbanos, para recordarnos permanentemente, la importancia del aire y del agua. Cimiento florido -su significado en Náhuatl-, es sitio de música y colores, aves migratorias, sistemas de cultivo oriundo y lugar de reunión.

 

Desierto de los Leones

 

Desierto de los Leones.
Desierto de los Leones.

 

Al occidente de la ciudad se sitúa otro pulmón de bosque mixto, que alberga una importante reserva de flora y fauna citadina. El desierto de los leones fue así nombrado por la orden de los carmelitas descalzos provenientes del desierto de León, España, que habitaron la zona en un convento amurallado.

Puerta principal del occidente del Valle de México, fue lugar de censo y registro en el que Hernán Cortés estableció los controles poblacionales para la Nueva España.

MÉXICO SÍ atesora, luce, germina, respira, siente…

México, “Capital en movimiento”, manantial de energía. De manera permanente, franca y profunda, se reinventa cada día. Fruto del esfuerzo colectivo, México sí.RE

* Cecilia Peraza es socióloga formada en México y Barcelona, consultora especializada en organización y estrategia, en los ámbitos de la educación y la cultura. Andrea Salmerón es productora teatral y directora publicitaria, apasionada de su ciudad.

 


Texto:Cecilia Peraza y Andrea Salmerón