Cinco llaves Remedios Varo


Titeres vegetales, 1938, Donacion de Walter Gruen y Anna Alexandra Gruen en memoria de Isabel Gruen Varsoviano.

En 1934, durante su primera visita, André Bretón describió a México como una tierra "naturalmente surrealista". Entonces sólo faltarían siete años para que llegara como exiliada a nuestro país la artista ibérica, quien rodeada de ese universo onírico, pudo consagrarse como una de las más grandes exponentesdel movimiento pictórico surreal. 
A manera de homenaje, por el centenario de su nacimiento, el Museo de Arte Moderno de la Ciudad de México
presenta una muestra que incluye obras inéditas. 
Este fue su legado y su leyenda. 

Alentada por las revelaciones que la tomaron por sorpresa durante sus sueños, Remedios Varo se levanta de la cama y recorre su habitación entre penumbras hasta cubrir su desnudez enfundándose en una bata. A hurtadillas y con los pies desnudos, avanza casi con frenesí hasta llegar a su estudio, en donde a través de la ventana mira el cielo. La media luna ilumina todo a su paso creando una superficie tan etérea, que por momentos ya todo es disímbolo; la fantasía y la realidad se han fundido en un mismo tiempo y espacio. Ahora es imposible discernir el estado "real" de las cosas. 

De pronto, como un acto reflejo, se dirige hacia el caballete y comienza a deslizar los pinceles sobre el lienzo. Luego de varios trazos, "Papilla Cósmica" comienza a tomar forma. En la obra, Varo alimenta en la boca a la madre luna con Prana: el polvo de las estrellas y la materia que le da dinamismo y continuidad a la energía del universo, mientras que ambas se encuentran cautivas una de la otra. 

De esa manera seguirán navegando hasta el infinito cósmico donde los sueños cobran forma; un mundo donde las leyes de la lógica no cobran ningún efecto ni tienen ningún sentido. Un mundo donde todo lo pueden juntas, donde todo es posible. 

Quienes conocieron a la pintora, saben que noches como esta sucedieron por decenas a lo largo de su corta vida; pues Varo, ferviente estudiosa de las "innovadoras" teorías del psicoanálisis -postuladas por el médico y neurólogo austriaco Sigmund Freud, así como por su alumno Carl Jung- halló en trabajos como "La interpretación de los sueños" (1911), una verdadera beta de oro para el desarrollo de su obra. 


Mujer saliendo del psicoanalista, 1960, Donacion de Walter Gruen y Anna Alexandra Gruen en memoria de Isabel Gruen Varsoviano.



Despertar 

Remedios Varo vio la primera luz el 16 de diciembre de 1908 en Anglés, provincia de Gerona, España. Nacida en el seno de una familia de clase media, fue la segunda de cuatro hijos. Gracias al trabajo de su padre como ingeniero hidráulico, desde pequeña no sólo viajó constantemente hasta conocer toda la península ibérica y el norte de África -con lo que llenó su mente de mundos fantásticos-, sino que debido a la instrucción de éste, tuvo a su alcance diversos artilugios mecánicos de los cuales aprendió su funcionamiento, al tiempo que se inició en las artes del dibujo empuñada de la mano de su progenitor. 

Al observar la destreza que mostraba con las tizas, le motivó para que ingresase a la prestigiada academia de San Fernando en Madrid, donde culminó sus estudios en 1930 y poco después tomó por esposo a Gerardo Lizarra, un condiscípulo de la Academia. Una vez juntos deciden ir a vivir a París donde residen por espacio de un año y a su regreso se establecen en Barcelona, donde Varo se inicia como ilustradora publicitaria. Este momento es determinante, ya que comienza a tomar un inmenso interés por las corrientes de vanguardia. 

Para 1935, Remedios Varo se separa de Lizárraga y comienza a relacionarse con círculos vanguardistas hasta integrar el movimiento logicofobista, es decir, aquel que se rige por una filosofía opuesta diametralmente a la lógica. Al siguiente año montaron una exposición en Barcelona, la cual obtuvo cierta resonancia en el mundo intelectual, lo que la llevaría a acercarse plenamente con el surrealismo, cuyo eje de desarrollo se situaba en París. 

Ese mismo año creó L´agent doble, óleo sobre cobre que anticiparía el estilo que desarrolló con enorme fuerza tres lustros después en México; sin embargo, la explosión de la Guerra civil española, le lleva a abandonar de nueva cuenta su país para refugiarse en la nación gala para 1937. De la mano de Benjamín Peret, se introduce en el círculo íntimo de los surrealistas, encabezado por André Bretón. 


Papilla estelar, 1958, Courtesy of Gary and Kathie Heidenrecih and Frey Norris Gallary.



De nueva cuenta los horrores de la guerra la empujan a huir tras la invasión Nazi; momento en que escapa a México en donde gracias a la política del presidente Lázaro Cárdenas recibió inmediatamente asilo y permiso para laborar. Una vez en tierra azteca hizo todo tipo de trabajos artesanales para ganarse la vida, al tiempo que creó un pequeño círculo de amigos entre los que destacan Esteban Francés, Leonora Carrington, Octavio Paz, Gordon Onslow-Ford, César Moro, Eva Sulzer, Kati y José Horna así como Gunther Gerzso entre otros. 

En 1947 se separa de Benjamin Péret y viaja a Venezuela en una expedición agrícola y entomológica organizada por el IFAL, donde regresa a crear trabajos publicitarios, en esta ocasión para la empresa farmacéutica Bayer de México. Vuelve a tierras mexicanas en 1949. 

En 1952 se casa con el prominente diplomático Walter Gruen, quien le convence a "dedicarse a la pintura enserio". Para 1955 realiza su primera exposición colectiva en donde monta Roulotte, Simpatía, El Alquimista y Música Solar. Al año siguiente, presenta su primera colección individual, de la cual recibió buenas reseñas de la crítica especializada, mismas que continuaron hasta el día de su fallecimiento el 8 de octubre de 1963, a causa de un paro cardiorrespiratorio.

 Trazos 

Su pintura estuvo caracterizada por poseer un estilo fundamentalmente narrativo, que plasmaba con enorme fuerza, en donde gracias a su poderosa imaginación creaba atmósferas mágicas y atemporales, regidas por una serie de fuerzas y leyes que escapan al entendimiento terrenal. 

Asimismo, su creación se hallaba salpicada de un halo de búsqueda por la espiritualidad en la que era frecuente la intervención de elementos cientificistas, mediante los cuales trataba de dar explicación a su entorno. Y es que es notable la forma en que interconectó sus conocimientos e interés por la física cuántica o el psicoanálisis con ciencias ocultas como la cábala, la alquimia e incluso la meditación. En cuanto a su técnica, en ella se aprecia la preferencia por rasgos pequeños, acompañados de una paleta sombría y los tonos mate, así como su manera cuidadosa e intencionada. 


Mimetismo, 1960 Donacion de Walter Gruen y Anna Alexandra Gruen en memoria de Isabel Gruen Varsoviano.


Muestra 

Cinco Llaves, montada en el Museo de Arte Moderno de la ciudad capital estará abierta al público hasta septiembre 24. La colección está integrada por piezas de la colección Isabel Gruen Varsoviano, así como de particulares nacionales y extranjeros, entre las que destacan obras jamás antes exhibidas, para lo cual fue fundamental el apoyo de la embajada de los Estados Unidos, Leo Burnett y el Hotel Habita. 


Retrato del Dr. Ignacio Chávez, 1957.



Llave Surreal 

Guiada por los postulados del "Manifiesto Surrealista" de André Bretón, Remedios Varo se interna en lo más recóndito de sus sueños para plasmar mundos hipotéticos y artificiales entre los que destacan Títeres Vegetales (1938) y la serie Cadavres Exquís y Collages. Es importante comentar que en sus años de estudiante, tuvo como mentor al maestro icónico del surrealismo Eugenio Salvador Dalí. 


El flautista, 1955, Donacion de Walter Gruen y Anna Alexandra Gruen en memoria de Isabel Gruen Varsoviano.



Llave Mística 

Tomando como marco conceptual los postulados de Ouspensky sobre la unidad e interconexión de todas la cosas; la interpretación del universo a partir de doctrinas ocultas, la cuarta dimensión y el espacio-tiempo, sin omitir los textos fundamentales Tertium Organum, Varo coloca la llave para acceder a un universo paralelo, en donde el entendimiento de su discurso lleva necesariamente a situarse en una realidad no ordinaria. 

Llave Onírica 

"Mujer saliendo del psicoanalista" (1960), es una de sus más prodigiosas obras, en donde pone de manifiesto abiertamente su interés por las investigaciones freudianas acerca de los conceptos oníricos, aderezados con un toque de humor y misterio. Se sabe que constantemente registraba sus ensoñaciones y en compañía de su amiga íntima Leonora Carrington ?a quien conoce en México-, creaba fórmulas y recetas para autoinducirse en el mundo de los sueños eróticos o lograr las empresas más descomunales y fantásticas. 

Llave Literaria 

Al igual que en el ritmo de progresión dramática de una obra literaria, las pinturas de Remedios Varo muestran una presentación, un clímax y un desenlace; circunstancia que pone de manifiesto su avidez por el mundo literario. Autores como Lovecraft, Huxley o Poe se encontraban dentro de su generosa biblioteca, en las que también figuraban temas como filosofía antigua, ocultismo, la cábala o metafísica, y de las cuales luego de haberlas leído, se pueden hallar interpretaciones de sus pinturas. 


Ciencia inútil o El alquimista, 1955, Donacion de Walter Gruen y Anna Alexandra Gruen en memoria de Isabel Gruen Varsoviano.



Llave Arquitectónica 

Los espacios arquitectónicos muestran un gran peso en su obra. En ella es muy frecuente la incursión de volúmenes que hacen referencia a edificaciones de estilo gótico y románico, mismos que contrario a su fortaleza y solidez, en ocasiones son representadas como desvanecidas, disueltas o entremezcladas con la naturaleza, toda vez que crean microcosmos que sirven de escenarios para contextualizar sus historias. 

El calendario indica que el 8 de octubre próximo, la media luna iluminará nuestro cielo. Esto va más allá de una coincidencia. Entonces habrán transcurrido 45 años desde que Remedios vio la última luz entre nosotros; y con toda certeza, esa misma noche regresará para seguir alimentando a la luna desde su ventana con más sueños, pero también para seguir habitando entre los nuestros? hasta la eternidad. 


Roulotte (Carricoche) (Interior en marcha), 1955, Donacion de Walter Gruen y Anna Alexandra Gruen en memoria de Isabel Gruen Varsoviano.