Dos discursos paralelos

El Palacio de Bellas Artes presenta una muestra que integra una ardua labor científica y de investigación que va más allá de la celebración del 450 aniversario de la muerte de Miguel Ángel.

Real Estate Market & Lifestyle conversó con Luis Javier Cuesta Hernández, director del Departamento de Arte de la Universidad Iberoamericana y curador de la exposición Miguel Ángel Buonarroti, Un artista entre dos mundos, quien señaló que el proyecto de traer la obra de Miguel Ángel a México comenzó a gestarse a inicios de 2014, año en que se celebraron los 450 años de la muerte del artista florentino. Derivado de ello, la primera lista de lo que sería la actual curaduría se presentó en la primavera de 2014 y a la par comenzó una ardua labor investigativa.

 

Cristo Giustiniani o Cristo de la Minerva, (Monasterio de San Vincenzo Martlre, Bassano Romano, Italia).
Cristo Giustiniani o Cristo de la Minerva, (Monasterio de San Vincenzo Martlre, Bassano Romano, Italia).

 

Se trata de una muestra cuyas motivaciones surgieron de dos ideas fundamentales: la primera se da a partir del aniversario de la muerte de Miguel Ángel, teniendo en cuenta que durante 2014 hubo exposiciones de él prácticamente por todo el mundo: Francia, Inglaterra, Italia, España, Estados Unidos, “pero nosotros (Francesco Buranelli, exdirector de los Museos Vaticanos y Miguel Fernández Félix, director del Museo del Palacio de Bellas Artes), queríamos hacer algo más y no sólo quedarnos en presentar una retrospectiva sobre Miguel Ángel, la cual hablara de su creación artística, el estatus del artista, las cuestiones filosóficas y religiosas detrás de su obra”, comenta Cuesta Hernández. Ante ello, surge la segunda idea en la que se buscó que México jugara un papel propio en la exposición, en el que se viera hasta qué punto la influencia del “terrible florentino” (como se le llama a Miguel Ángel) era patente en obras de los siglos XVI, XVII y XVIII; así como en pinturas, esculturas, grabados mexicanos y al mismo tiempo, revalorizar las artes en México. “En este caso las artes en el Virreinato de la Nueva España, mediante su inserción en los principales circuitos artísticos, un ejemplo de ello es una réplica arquitectónica realizada en Atlixco en el siglo XVII”.

 

David-Apollo (Museo Nacional de Bargello, Florencia, Italia).
David-Apollo (Museo Nacional de Bargello, Florencia, Italia).

 

Una vez establecida la curaduría, en la que se equipara la obra de Miguel Ángel con las creaciones mexicanas, los resultados superaron las expectativas, pues se abrió un camino que permite ver cuáles fueron las influencias, en este caso del artista florentino, sobre el arte nacional. “Algunas cosas ya las sabíamos, otras no eran de nuestro conocimiento, pero la investigación las fue sacando”.

El especialista señala que resulta interesante sistematizar estas aproximaciones –este tipo de síntesis museográficas–, ya que permiten contextualizar y valorar las manifestaciones artísticas; “de manera que se pueda cuestionar cómo ha hecho la historiografía tradicional –por lo menos en la primera mitad del siglo XX–, para situar a las artes coloniales en América, como secundarias o de segunda fila; calificando a sus artistas como poco conocidos o poco importantes, cuando lo cierto es que eran las artes necesarias en ese momento histórico para esos territorios”.

Desde esta perspectiva, y retomando la obra de Buonarroti, “el decir que alguien esté copiando a Miguel Ángel, en el siglo XVII, en la vieja Villa de Carrión en Puebla, por ejemplo; o que a principios del 1,800 también se encuentran referencias de éste en la Plaza Mayor de la capital, implica que México se está convirtiendo en una nueva Roma, literalmente”, aduce el curador.

 

Autorretrato, Miguel Ángel Buonarroti (1475-1564).
Autorretrato, Miguel Ángel Buonarroti (1475-1564).

 

Esta exposición crea un puente entre la obra de Miguel Ángel y su influencia en artistas mexicanos del virreinato.
Esta exposición crea un puente entre la obra de Miguel Ángel y su influencia en artistas mexicanos del virreinato.

 

Algunos detalles de la obra de Miguel Ángel muestran la cuidada estética de los trabajos del artista.
Algunos detalles de la obra de Miguel Ángel muestran la cuidada estética de los trabajos del artista.

 

Mediante el recurso comparativo, la exposición explica en sí misma por qué se habla de un Miguel Ángel entre dos mundos, pues no sólo es posible constatar esas influencias, contrapuntos y resonancias en imágenes; sino también queda de manifiesto el hecho de por qué se estaban eligiendo esos modelos cosmopolitas, internacionales, de primera línea. “Asimismo, queda claro cuál era el impacto del trabajo de Miguel Ángel y su significado dentro del propio virreinato. Al final la respuesta sería que México estaba inserto dentro de un circuito mundial, en lo que bien podría ser una primera globalización, si se le quiere ver así”.

Una forma de justificar dicha contemporaneidad es tomando en cuenta que el florentino muere en 1564 y hay esculturas con una marcada influencia del artista anteriores a 1577. “Estamos hablando de 13 años de diferencia, lo que prácticamente no es nada, en un mundo en el que la prontitud de la comunicación no era superior a la velocidad de una persona. Inclusive una flota tardaba meses en llegar desde Europa”.

Así, el hecho de que El Juicio Final de Miguel Ángel se conozca de manera indudable en la Mixteca Alta oaxaqueña, unos años después de que el artista lo estaba pintando en la Capilla Sixtina, es realmente formidable, pues “esto nos permite ver hasta qué punto el imaginario visual de los habitantes del planeta se había uniformado, lo cual sucedió con una velocidad sorprendente”.

 

La arquitectura es una da las manifastadonas que encumbró al artista florentino
La arquitectura es una da las manifastadonas que encumbró al artista florentino

 

La Influencia de Miguel Ángel en la arquitectura mexicana queda de manifiesto en esta exposición.
La Influencia de Miguel Ángel en la arquitectura mexicana queda de manifiesto en esta exposición.

 

Más allá de la arquitectura y la escultura

 

Hablar de Miguel Ángel es referirse a su arquitectura y escultura, así como a la pintura; sin embargo, queda en el tintero la poesía. De hecho en el Catálogo de la muestra Miguel Ángel Buonarroti, Un artista entre dos mundos, editado por el Palacio de Bellas Artes, hay algunas de sus composiciones poéticas.

“Aunque a principios del siglo XX los críticos literarios italianos consideraban la obra poética de Miguel Ángel mediocre, sus rimas y poemas progresivamente han sido puestos en su justo valor de manera importante. En esta curaduría ya no nos dio la vida, pero teníamos la idea de poner sus rimas en las paredes intentando establecer una relación con la obra plástica”, señaló Cuesta Hernández.

Para Miguel Ángel pintar la Capilla Sixtina representó una tarea titánica, sobre todo porque era un hombre que prácticamente no tenía discípulos, “el propio artista se dibujará a sí mismo –en uno de los documentos que estaban en la lista original para integrar la exposición, pero que ya no vinieron– pintando la Sixtina, de pie en el andamio; pintura en la que expresa la dificultad física que le representó y dándonos idea del reto que constituía para él. El hecho de que con tantos desafíos este trabajo se clasifique como una de las obras maestras de Miguel Ángel, me parece que habla del gran valor como artista que tenía el florentino”.

 

La exposición muestra el trabajo de Miguel Ángel así como al arte da sus contemporáneos.
La exposición muestra el trabajo de Miguel Ángel así como al arte da sus contemporáneos.

 

La genialidad del artista florentido trascendía fronteras desde su época.
La genialidad del artista florentido trascendía fronteras desde su época.

 

Al hablar exclusivamente sobre la curaduría de esta exposición, Luis Javier Cuesta comenta que se encontró con situaciones muy interesantes; por ejemplo, el hecho de que por ley sólo pueda salir un cierto número de obras de determinados artistas de Italia; “entonces uno llega con el listado de obras y lo primero que te decía la Superintendencia Especial para los Bienes Culturales de Roma es: ‘te pasaste del 10%’, pues en Italia hay una ley que restringe la salida de obras de Leonardo o Miguel Ángel por encima de un determinado porcentaje y durante un periodo de tiempo”.

Cuesta señala que está satisfecho con lo que actualmente se presenta en el Palacio de Bellas Artes y resalta que “fue muy interesante trabajar con curadores de distintos países al mismo tiempo, intentando entendernos y a partir de ahí generar un discurso común”.

Es esa labor, la de integrar en un objetivo distintos criterios, donde surge la temática de los discursos paralelos, el de Miguel Ángel y el de los artistas del virreinato. “Esto me llena de orgullo porque era lo que queríamos: enriquecer el discurso, sin que se tratara de una más de las exposiciones conmemorativas de Miguel Ángel”.

 

La exposición muestra la relación con otras personalidades de su época y los artistas que inspiró en México.
La exposición muestra la relación con otras personalidades de su época y los artistas que inspiró en México.

 

La exposición está diseñada para todo el público, sin importar su nivel da especialización en la obra del artista.
La exposición está diseñada para todo el público, sin importar su nivel da especialización en la obra del artista.

 

Miguel Ángel es considerado el máximo genio de la escultura.
Miguel Ángel es considerado el máximo genio de la escultura.

 

Se trata de una concepción que enriquece la muestra, porque de lo contrario sería una exposición más sobre Miguel Ángel, la cual no habría importado que estuviera aquí o en cualquier otro museo del mundo, pues en realidad no habría tenido ningún valor, ya que “cualquiera puede comprar una exposición montada, pagar un fee de alquiler. Me parece que lo que hicimos aquí fue un ejercicio mucho más crítico, más científico, el Catálogo me parece que eventualmente se convertirá en un documento bibliográfico que expondrá claramente las influencias de los artistas extranjeros en el arte virreinal, y en ese sentido considero que es uno de los grandes aciertos de la curaduría”.

El éxito que está teniendo Miguel Ángel Buonarroti, Un artista entre dos mundos, tal vez era de esperarse; sin embargo, adicional al hecho de que la gente recibe con gran beneplácito estas manifestaciones culturales, los críticos reconocen la gran labor efectuada en esta muestra.

“Todas las críticas son buenas y nos hacen crecer, por ejemplo, Teresa del Conde, alguien a quien yo le tengo mucho respeto, dijo que es una exposición para especialistas; aunque a mí desde luego me pareció una opinión fantástica, yo le diría –en corto– que espero que la gente que ha venido no se vaya también con la misma idea, porque eso significaría que no nos supimos explicar”, concluye Luis Javier Cuesta Hernández.

 


Texto:Isabel Ramírez

Foto: Humo dtl PíUtlo de tilín Artu / ximena / museo del palacio de las bellas artes