Mercado de compradores

Cuando hablamos de crédito hipotecario pero del lado del consumidor, se ve que aquél que puede acceder a una vivienda en el segmento superior a los 600 mil pesos está retrasando su decisión de compra, debido a la incertidumbre que hay en estos momentos sobre todo en el tema laboral. Esto es una reacción normal, porque a pesar del trabajo en equipo que se está haciendo, el mercado depende de factores externos como el desempleo y la seguridad, entre otras.

La buena noticia dentro de todo esto, es que existen opciones de créditos y que estos cuentan con:

·Tasas atractivas; si consideramos la condición económica mundial y en específico de nuestro país.

·El pago mensual (factor de pago al millar) es similar a lo que pagaríamos mensualmente como renta. Aunado a lo anterior estamos en un mercado de “compradores”, en el cual si bien no vemos precios de remate, si hay mayor flexibilidad por la parte vendedora.

 

Por lo anterior podemos considerar que éste es un buen momento para comprar una vivienda. Si éste es su caso y está considerando tomar un crédito hipotecario, a continuación le damos algunos tips que sabemos que son muy relevantes para las instituciones financieras:

·Liquidar los créditos de CP (6 meses sin intereses).

·Tener un buen historial crediticio.

·Dar un porcentaje mayor al 15% de enganche.

·Buscar productos de amortización positiva.

·Buscar productos de tasa fija.

·Buscar productos sin comisión prepago.

 

Actualidad del mercado hipotecario

En el sector vivienda hemos tenido 10 años de crecimiento importante, logrado, en buena medida, por el hecho de que todos los actores dentro del mercado hemos trabajado en la misma dirección. En este periodo vimos a un gobierno que consideró a la vivienda como motor de la economía y la hizo una prioridad, otorgando los incentivos necesarios para apoyar a la industria.

En este sentido, vimos al resto de los actores, como los  desarrolladores, instituciones financieras (tanto bancos como Sofoles), notarios, Infonavit, Fovissste, medios, ABM y AMFE, trabajar de forma coordinada y lograr sinergias importantes. Como ejemplo tenemos la deducibilidad de los intereses reales hipotecarios, los créditos cofinanciado y el apoyo de los medios de comunicación al dar mayor y mejor información al consumidor. Por último una oferta de vivienda diferenciada para todos los segmentos de población.

Este periodo de crecimiento se vio interrumpido por la crisis del 2009, crisis que a diferencia de las anteriores tiene su origen en el extranjero. Los impactos de ésta todos los hemos visto; sin embargo, una de los retos que nos ha dejado es la recomposición en la oferta de crédito hipotecario.

En general, se podría decir que los participantes que se mantienen regresaron a los principios básicos del crédito,  aquello que se aprendió en el sector financiero con la crisis del 94-95 y que, a grandes rasgos, permitieron que el impacto de la crisis del 2009 no fuera tan severo en las carteras hipotecarias. Estos principios básicos son, entre otros; enganches, expedientes completos, tasas fijas y maximización de la certidumbre financiera de las instituciones.

Hoy en día se ven políticas más restrictivas por parte de las instituciones financieras, así como un menor número de instituciones dando créditos (la mayor parte de las Sofoles desapareció o no están muy activas). Sin embargo, a pesar de la eliminación de algunos de los actores del mercado, se ha visto una integración mayor y una visión a largo plazo unificada.