Pininfarina Diseño camaleónico



Corría el año de 1930 en la ciudad italiana de Turín, cuando un visionario hombre fundó la empresa que en nuestros días constituye uno de los ejemplos más claros a escala global de lo que significa darle forma a los sueños y trazo al futuro; su nombre es Battista "Pinin" Farina, quien como depositario de la herencia milenaria del diseño -de la república ubicada a orillas del mediterráneo-, ha continuado con la tradición iniciada por sus ancestros en tiempos inmemorables, aportando el valor agregado que garantiza su sello.

En sus inicios, la compañía fundamentalmente se dedicó al diseño de carrocerías para autos; 78 años después de ello, ha establecido oficinas y plantas en 14 países, y actualmente cuenta con una plantilla laboral que supera los 3 mil 500 empleados; mientras que según sus cálculos, para el año 2007 ya se habrían producido más de un millón 700 mil automóviles desprendidos de las creativas mentes de sus diseñadores e ingenieros, quienes a través de los últimos 60 años, han puesto en el mercado más de 200 modelos de vehículos en circulación en todo el planeta. Las firmas automotrices para quienes han prestado sus servicios, van desde las emblemáticas Ferrari, Alfa Romeo y Maserati, hasta las vanguardistas Mitsubishi, Ford o Hyundai.

Para comprender con mayor claridad los alcances y por ende, el prestigio de la firma, basta con mencionar que tan sólo en los últimos diez años, ha recibido más de 70 premios internacionales de diseño, mismos que comprenden toda la gama de nichos en los que trabajan, y que van desde el diseño industrial para la producción de un cepillo dental, unos patines o una cafetera, hasta automóviles de súper lujo y trabajos de arquitectura interior para oficinas e inmuebles residenciales, sin pasar por alto el diseño de jets privados o exclusivos yates.


Paolo Pininfarina.


Convite

Instalados en un lujoso hotel del Paseo de la Reforma en la capital Mexicana, Paolo Pininfarina, director general del la división Pininfarina Extra -encargada de las creaciones del grupo en lo referente a interiorismo- y descendiente en línea directa del fundador, con el gesto de dominio y poder de quien sabe la razón por la cual ha sido arrojado a este mundo, nos recibe en un cálido salón donde se ha preparado para el encuentro con selectos medios nacionales.

¿Por qué y para qué el diseño?, le pregunté. Con seguridad y mirándome fijamente a los ojos contesta: -"El diseño por definición es el potencial para el mejoramiento de la vida y el potencial que tenemos como raza humana para el éxito, para el reto de la modificación del ambiente y los espacios. El diseño es un reto; por eso el reto y el diseño siempre han tenido una gran convivencia y esa es nuestra labor como diseñadores. Nosotros creamos espacios y ambientes, somos creadores".

Sucinto pero preciso, Pininfarina da avance a la siguiente pregunta, mientras cambia de posición su cuerpo en espera del cuestionamiento. -¿Qué encuentra de diferencia entre el público mexicano, y qué le puede ofrecer con respecto al europeo o el estadounidense, con quienes tienen relación desde la fundación de la firma? -Con aplomo contesta: "Pininfarina Design ve en el mercado mexicano un mercado exigente, incluso más aún que el estadounidense. La nuestra es una casa que se adapta a diferentes marcas y en este caso a diferentes mercados o países? si tuviera que ser más preciso, en Estados Unidos y Europa, el sello Pininfarina se relaciona con lujo y gran clase, grandes acabados. Pensar en Pininfarina, es como pensar en Ferrari, esa es la percepción. En México, es lo mismo, con la diferencia de que en éste país veo mucho mayor entusiasmo a cada día. Mas diseño para todos, eso es lo que significa Pininfarina en Italia, una marca que envuelve todo en 360 grados y veo esto igualmente en México incluso más que en Estados Unidos; aunque como sabemos, el reto es adaptar el estilo Pininfarina a cada mercado y a cada país, con cada proyecto. Ellos, nuestros clientes son el pan y el agua que comemos a cada día", responde con actitud humilde, pero de gran seguridad.

En los mismos términos, ¿qué espera acerca del mercado mexicano?, de nuevo cuestioné. Paolo Pininfarina con gran interés revira, al tiempo que su lenguaje corporal se hace muy dinámico, -"El mercado mexicano en primera es grande, muy grande, es vital y emergente, por lo que he podido verlo y considerarlo como un reto. Eso es Pininfarina; incluso siendo exitosos, siempre estamos buscando otros retos, otros mercados. Si trabajas para el reto, es más emocionante y fácil hacerlo mejor y mejor".



Sabemos que pretende muy seriamente establecer oficinas de su firma en México, ¿éste es su primer paso? ¿Por qué eligió nuestro país para avanzar en el continente? Ya con más soltura el director de la firma italiana responde: -Vemos en México un potencial de crecimiento muy importante y muy conocedor de la firma. Esto para nosotros es muy importante y positivo; el hecho de que es un acercamiento a un país que es importante y con mucho potencial de crecimiento, y que además es puerta para otros mercados interesantes como el resto de Latinoamérica".

¿Cuándo emigra a otros mercados subcontinentales?, inquiero sin intención de turbarle. Con rapidez y casi sin reparar en la respuesta, Paolo responde que -"En este momento estamos focalizados en trabajar aquí y dejar el valor de Pininfarina aquí. Estaremos enfocados en el éxito de nuestras operaciones aquí. Porque tu sabes el mundo es grande, y si piensas expandirte e invertir en cada país a todo lo largo del mundo, no funciona. Me gusta trabajar a donde tengo que ir. Y trabajo mejor, este es un buen lugar para hacerlo; y agregó con afán de clarificar su postura, -"Si tomases a Paolo Pininfarina y lo divides en cien piezas, y riegas una pieza en Rusia, China?India. no funciona, ese es el límite del ser humano. Así que somos humanos diseñando para la gente. Somos selectivos, no buscamos estar por ahora en otro lugar después de México.

De nuestros primeros acercamientos (a México), tenemos una muy durable y sólida colaboración con (la desarrolladora) GICSA, dice Pininfarina. Comenzamos tres años atrás, cuando anunciamos el trabajo de interiorismo de la Torre México; ahora estamos anunciando el proyecto Cancún Las Olas, y creemos que realmente continuaremos en esta sociedad. -¿Acerca de otros planes o posibles clientes?, le atajo. -Bueno, también tenemos muy buena relación en México con Motorola, para los teléfonos celulares, existe una línea de teléfonos muy exitosa que diseñó Pininfarina, y por supuesto la división automotriz, un país en donde hay mucho entusiasmo por los automóviles como Maserati, Ferrari y Alfa Romeo, así que es otra razón por la cual somos populares en este país y eso es especial.

Acerca del diseño mexicano, ¿qué nos puede decir qué ha tomado de él para sus creaciones? El ingeniero industrial y titular de la marca se detiene un instante a pensar acerca de ello y con seguridad trae a su mente imágenes históricas del país. De pronto a raja tabla responde: -"Encuentro muy positivo y emocionante trabajar aquí en México, porque el país tiene un gran sentido de la vitalidad, el sentido latino de ver el diseño es muy positivo para mí. Me gustan las expresiones del diseño latino; pero en especial encuentro en el diseño mexicano un diseño muy cálido, un diseño de vitalidad, bienestar, de diversión para la emoción; un diseño muy emocional, y eso lo puedes encontrar en todos lados: en la ciudad, la arquitectura, la naturaleza, el color de los jardines, este es el color del espíritu que me gusta, creo que eso define al diseño de estas tierras. El mundo es grande, pero encuentro el diseño mexicano mucho más sensible que el diseño italiano y eso es definitivo; México es uno de los países donde encuentro mejor respuesta o reacciones para el diseño de Pininfarina. Realmente estoy enfocado en este país y no es la primera vez que estoy aquí, y estoy seguro que no será la última; porque me gusta seleccionar. No todo el mundo es lo mismo, este es agradable y es el lugar correcto para estar y crear nuevos proyectos y tener nuevas experiencias.


Durante los últimos años ha crecido un gran interés en nuestro país por el mundo del diseño, ¿qué le puede recomendar los diseñadores mexicanos al respecto? De nueva cuenta con la pasión engendrada en su sangre, comenta que -"Lo que puedo decir a los diseñadores latinos en general y en especial a los mexicanos es que no encuentro falta de creatividad, pero usualmente es sólo creatividad individual; y yo creo que eso no es suficiente para crecer. Yo creo en el trabajo en equipo, en el sentido del equipo, su disciplina y su organización. Por ejemplo, en el trabajo que hicimos con el equipo de GICSA, tuvimos un muy buen balance creativo, pero también disciplina en la síntesis del proyecto. El equipo debe de hacer del trabajo su objetivo único aunque haya diferentes intereses; esto tal vez es aplicable en cualquier tipo de proyectos de diseño, ya que si hay algo importante que decirles a los diseñadores, es siempre integrarse y ser parte del equipo, incluso si eres el jefe. El líder del equipo, siempre tienes que mirarte como una parte del equipo.

Una vez transcurrido el tiempo que nos fue cedido para charlar con Paolo Pininfarina, le pregunté para cuándo podríamos esperar que abriera sus oficinas en México. Él, como quien tiene en manos un proyecto súper secreto, fue discreto y enigmático al responder: -Puede ser en cualquier momento... en cualquier momento, al tiempo que sonreía con la satisfacción de haber cerrado un gran negocio.

En sus primeros movimientos para conquistar el pujante mercado Latinoamericano, el prestigiado estudio de diseño italiano, se adapta al gusto y necesidades de nuestro país. Paolo Pininfarina, cabeza del grupo, no dudó en asegurar que México ocupa un lugar distinguido dentro de la región, no sólo por el creciente aprecio por las formas y los espacios de calidad, sino por su importancia económica en la misma.