Muebles de madera

Estilo y carácter para toda la vida

De todos los elementos que nos ayudan a transformar un espacio residencial  vacío en un lugar acogedor, cálido, lleno de personalidad y con nuestro particular estilo de vida, los muebles son los que ocupan el primer lugar, seguidos de otros detalles como las paredes, pisos, ventanas, puertas, plantas, cuadros y adornos en general.

Y es que pueden irse adaptando a la moda en cuanto a telas, accesorios o colores; sin olvidar que difícilmente puede tirarse a la basura o regalarse cuando ya no son agradables.

Debería dejarse de ver una silla como un simple objeto y considerarla como parte de usted, pues refleja su sello y gusto; así, desde el momento en que entre a su hogar contribuirá a la armonización o desequilibrio de su alrededor.

“Estoy convencida de que el protagonista principal en una decoración es el mueble. Por eso hay que pensar muy bien antes de comprar alguno y tomarse el tiempo para encontrar lo que nos guste mucho, porque estará con nosotros toda la vida”, comentó Begoña Suárez de Sañudo, dueña de Grupo Marrón.

Los fabricantes elaboran mobiliarios con una gran cantidad de materiales y expertos entrevistados por Real Estate Market & Lifestyle opinaron que la madera ha sido, es y será el material por excelencia para realizar un mueble, gracias a características particulares de la misma como son:

•Su dureza.

•Resistencia al clima.

•Colores.

•Por sus vetas caprichosas que hacen a cada árbol único en el mundo.

•Aroma inconfundible.

•Variedad de clases o tipos de madera.

•Y por su carácter.

 
Begoña Suárez de Sañudo.

Tipos de madera

Por ser un recurso natural, que proviene de una gran variedad de árboles, se le considera un material vivo cuyas características varían de un tipo a otro y, por ende, no todas sirven para lo mismo.

De acuerdo con Suárez de Sañudo, existen maderas que son más maleables que otras y no todas sirven para hacer muebles, ya que deben poseer cierta dureza, estabilidad, resistencia y ser manejables.

“Depende del diseño y tamaño con el que se quiera realizar un determinado producto, debe elegirse la materia adecuada, sin olvidar el perfil de la misma que la hace más adecuada para ciertas piezas”, agregó.

Hay toda una variedad de maderas para que los muebles queden como fueron ideados por el diseñador. Por ejemplo, prosiguió, tenemos una cómoda que siempre la hacemos en madera de nogal, por la veta, el color, la textura y el carácter que va adecuado al diseño de esa pieza.

A diferencia de Suárez de Sañudo, Ernani Rodríguez, diseñador de interiores de la firma Francesco Molón, expresó que cualquier tipo de madera sirve para la fabricación de muebles, la diferencia es la calidad.

“Nosotros utilizamos primordialmente el nogal, pues tiene una veta muy bonita, para muebles de buena condición. Hay mucha gente que utiliza madera chapeada, MDF o aglomerado y terminan siendo productos menos resistentes porque tienen un costo más bajo”.

No hay límites, dijo, para los muebles de madera, depende del gusto de cada persona, puede usarse en la recámara, la cocina, el jardín, el baño, la sala, excepto la regadera, siempre y cuando sepa elegirse el tipo adecuado para cada espacio.

A su vez, Manuel Barcón, director general de Squadra, señaló que lo más común en el uso de la carpintería fina es emplear caoba o cedro rojo, pero en México se pelea mucho el precio; entonces se ocupan algunos tipos de madera que no tienen ese nombre pero pueden generar esas características.

 
Ernani Rodríguez

Calidad igual a precio

Al ser una firma italiana, los muebles de Francesco Molón se cotizan en dólares. Por ejemplo, una sala tamaño mediano formada por los sillones y una mesita de centro, vale aproximadamente 27 mil dólares.

Una mesa rectangular para el comedor se cotiza en 14 mil dólares “pero son muebles que compras hoy y jamás te vas a deshacer de ellos, a lo mejor los mandas a retapizar, pero la estructura está en excelente  estado”, mencionó Rodríguez.

Todas las maderas finas tienen un precio por pie muy elevado, resaltó Barcón, hay que buscar sobre todo cuando se trabaja con desarrolladores, un buen producto a un costo competitivo.

“Nosotros utilizamos mucho lo que sería el banac, caoba brasileña, que es una excelente madera pero tiene un precio por pie menor al de la caoba, nogal o un roble”, resaltó.

En lo que se refiere a carpintería residencial, prosiguió, no tenemos ningún problema, porque es el gusto o necesidad de un cliente en específico, no es algo realizado con un interés comercial, es el agrado de poseer carpintería muy fina realizada para ellos.

El rango de un clóset, por ejemplo, puede andar entre los 10 y 25 mil pesos el metro lineal, dependiendo qué tan equipado lo desee.

“Fijamos el monto de acuerdo al diseño no al tamaño. Contamos con un programa en el cual se cargan los diversos materiales que se utilizarán para el mueble y nos da el costo”, dijo el ejecutivo.

Es difícil dar un precio general, pues Marrón no vende paquetes como recámaras armadas o juegos de salas, sino el cliente hace sus combinaciones por pieza.

“Al ser una empresa mexicana, podemos ser muy competitivos en precio y de hecho, vendemos mucho en el extranjero, creo que estamos al nivel de otras compañías en calidad”, expresó la experta.

 
Manuel Barcón.

Aguanta todo tipo de climas

De la misma forma en que encontramos materia prima de todos los precios y calidades, podemos elegir la que más se adapte a las condiciones climáticas del lugar en el que deseamos poner un mueble.

Y como los expertos enfatizaron, la madera puede utilizarse en cualquier clima o región, si se sabe elegir la más adecuada para resistir las inclemencias del tiempo como la lluvia o el intenso sol. “Debido a que es un material vivo, natural, es susceptible al medio ambiente pero no de una manera drástica ya que está tratada, es ideal para cualquier lugar”, señaló la especialista de Marrón.

Coincidió con ella Ernani Rodríguez y explicó que pueden tenerse muebles de madera en cualquier región del país, dependiendo del clima.

Por ejemplo, prosiguió, si es una temperatura muy húmeda como el de las playas, se pondrá una madera dura y no una suave, como lo es la teca o el tzalam, que no sea tan absorbente.

“El tzalam puede utilizarse incluso en saunas, por ser muy resistente a la humedad y al calor, es parecida a la teca. Sirve también para exteriores o interiores y tiene una veta muy bonita”, indicó.

Bajo condiciones de uso normales, agregó Barcón, los clósets que ellos fabrican, tienen la misma durabilidad que un mueble hecho de madera maciza, con la ventaja de ser un producto estable.

Si se instala en costa, es un artículo más noble a los cambios de temperatura y condiciones climáticas.

 

Cuidando la ecología / protegen la naturaleza

Al conocerla y tener gusto por este material, la mayoría de las personas que están en el negocio, son los más ecologistas, los mayormente preocupados y cuidan los bosques. Si a alguna persona le interesa que esta materia prima siga existiendo, es a los fabricantes.  “Somos muy cuidadosos en ese aspecto y usamos este producto primario porque son los muebles que más nos gustan; hay tendencias, cosas muy bonitas en otros materiales, pero lo que sabemos hacer y lo que nos gusta es trabajar con la madera”, resaltó la dueña de Marrón. De hecho, agregó, tienen plantaciones de teca en México y Costa Rica.

Para el directivo de Squadra, debido a la escasez de esta materia prima al día de hoy, los materiales que emplean son madera maciza en algunos casos, esto cuando el cliente así lo solicita, pero manejan  principalmente algún tipo de panel con enchapado de madera.

La sólida que utilizan, es para algún tipo de marco, bastidores, etcétera.

“Y lo que ocupamos como enchapado es para la fabricación de nuestros clósets, que son páneles MDF o de aglomerado, disponibles en dos espesores, de 20 o 30 milímetros”, dijo.

Todo el proceso realizado a la chapa de maderas, es por la escasez de árboles.

En una técnica de enchapado, mencionó, se utiliza únicamente una capa de 30 milímetros, contra todo lo que se llevaría un artículo de madera maciza. “Lo que hacemos con el enchapado es ahorrar mucha tala de árboles y acabar con los bosques, pues de un tronco sacamos bastantes hojas listas para la fabricación de mobiliario”.

 

Un mueble para toda la vida

Con respecto al tiempo de durabilidad, los entrevistados coincidieron en que si está bien hecho, recibe cierto cuidado y su calidad es adecuada, será duradero. Persiste mucho tiempo porque se puede conservar, mantener y es un material muy noble.

El paso de los años es benéfico, comentó Suárez de Sañudo y contrario con lo que pasa con otros materiales, el tiempo no va en contra de estos productos,   sino puede catalogarlo como una valiosa antigüedad.

“Un mueble adquiere con el tiempo valor, es tan rica, tan apreciada la madera que no se acaba o desgasta como una tela o como otro tipo de elementos que se usan y se tiran”, expresó la líder del Grupo Marrón.

Para darnos una idea del tiempo que duran los clósets de Squadra, los primeros que se instalaron ya cumplieron más de 12 años, y el promedio de vida de su producto puede llegar a los 20 o 25 años sin ningún problema.

“Es un producto que va a durar de por vida y con mayor estabilidad, ya que los páneles jamás serán atacados por ningún tipo de polilla, animales ni nada, vienen completamente tratados para evitar ser dañados y tienen una dureza especial que no permite que la polilla se los coma”, aseguró Barcón.

 

Cuidados

Si son de los materiales más perdurables, podríamos pensar que requieren de una serie de cuidados para mantenerse impecables, sin embargo no es así. Realmente es muy poca la atención que necesita un artículo de madera y son generales: un trapo húmedo es lo ideal, con eso queda perfecto para levantar el polvo y eso es todo.

Otra recomendación es, por ejemplo, que cada tres o cuatro meses, se le aplique algún tipo de aceite o crema para muebles a base de silicón. Con eso le dará brillo, ayudará a conservar su pieza y funcionará como repelente de polvo.

Por su parte, los clósets de Squadra realizados de enchapado, no requieren asistencia diferente a los de una madera natural. A este tipo de artículos se les aplica un barniz con mejor resistencia que uno convencional.

Aunque, explicó Barcón, el principal cuidado que debería tenerse es no rayarlo, porque la chapa de madera es una capa que mide milímetros, entonces si hacen un rayado muy fuerte, probablemente lleguen al panel. En ese caso, comentó, hay que cambiar la pieza dañada.

 

La moda pasa, lo clásico permanece

Aunque surjan y desaparezcan modas o tendencias, la madera es uno de los materiales preferidos por las personas. Siempre va a existir un mueble de madera en algún hogar, por sus características, su elegancia, belleza, calidez, carácter y durabilidad.

Con la llegada del minimalismo “creo que nuestro mueble encaja perfectamente en la tendencia como acento, o sea, por más minimalista que sea la decoración puede ir perfectamente una cómoda, mesa, consola o un armario como ese acento que dé el sello a la decorado”, opinó Suárez de Sañudo.

Añadió que su mueble es bastante universal, ya que puede ir desde un ambiente muy informal en una casa de fin de semana en Valle de Bravo o en Malinalco hasta otras sumamente elegantes, con piezas más ricas y una decoración un poquito recargada.

Creo, mencionó, que es un mueble bastante versátil, depende un poco del ambiente en el que se le ponga.

Tanto Marrón como Francesco Molón están inspirados en piezas clásicas. El primero en muebles europeos y mexicanos, recreando lo realizado en épocas pasadas.

Expresó Begoña que el mueble mexicano está muy influido por el europeo y algo por el asiático. Realmente es un mueble que tiene conjuntado todo ese estilo clásico y se selecciona lo que ha perdurado,   los diseños más finos, más cálidos y para    Marrón, el acabado es muy importante. “Las piezas son envejecidas, no son muebles que se vean perfectos en el sentido negativo de la palabra, tienen una pátina que hacen parecer que ha pasado el tiempo por ellos, no los hace ver viejos sino con carácter, un mueble con personalidad, con tiempo”, señaló la ejecutiva.

Las piezas de Francesco Molón son de catálogo, hechas en serie y muchos de los muebles son réplicas del siglo XVI, XVII y XVIII. Y aunque pareciera que por ser muebles de esos siglos les quitara cierta actualidad o modernidad, Rodríguez aseguró que la moda tiene su tiempo, va y viene, mientras que lo clásico perdura siempre.

“Son muebles clásicos, jamás van a pasar de moda. Son muebles para heredar, es prácticamente una obra de arte, eso se usó siglos atrás y sigue gustando”, indicó.

Una persona que decora su casa con muebles clásicos, prosiguió, no los va a cambiar nunca, son muebles que van a durar más tiempo.

Los clósets no se quedan atrás, toda la moda e industria está basada en lo que se desarrolla en Europa, principalmente en Italia porque todo el diseño viene de allá, es el que pone la pauta a seguir.

En cuanto a la chapa que utiliza Squadra, Barcón comentó que compran algo de madera aquí pero la mayoría la importan de África, España, Asia y Estados Unidos.

 

Lo más buscado o demandado

Con tantos modelos a elegir, de usos variados y maderas diferentes, es comprensible que no haya un favorito por los compradores. Quizá las piezas más versátiles sean las cómodas, las consolas, porque pueden ir en una entrada, en un comedor, en una recámara o en un pasillo, al igual que los armarios.

Sin embargo, la gente también necesita comedores, recámaras o salas, pero las mesas de vestíbulo, laterales o de juego son un poquito más populares porque pueden ir en cualquier ambiente. “Realmente todos los muebles gustan y se venden”, señaló Begoña.

Rodríguez insistió en que la demanda es general, no hay algo que se venda más, porque la gente tiene preferencia por muebles de madera que sean resistentes como un comedor, un antecomedor que se va a usar diario, una cama bonita o un secreter.

Pero también mesas centrales, laterales, de apoyo, consolas, centros de entretenimiento, entre otros, se venden por igual.

 

Prácticos consejos

Lo primero que hay que tener en mente a la hora de elegir un mueble es con cuánto dinero se cuenta, pues para conseguir una pieza de calidad debe realizarse un fuerte desembolso.

Segundo, que son muebles para toda la vida y en consecuencia tener tiempo disponible para buscar algo que realmente les guste mucho.

“Un mueble bueno se hereda a los hijos, es parte de la tradición de una familia. Creo dice mucho de las personas, es como muy significativo”, recordó la conocedora de Marrón.

Como son piezas que pueden irse adaptando a las tendencias de la moda, recomendó que dentro de su presupuesto, escojan algo de calidad y bien hecho.

En tercer lugar, sería ideal comprar un mueble mexicano, sin menospreciar lo importado. Ya que como explicó Suárez tenemos los mejores ebanistas del mundo, la mano de obra en México es de primera calidad, sin olvidar que tenemos una tradición de ebanistería de hace muchos años, con artesanos de mucho sentido artístico. Para los que no sabemos distinguir entre una madera maciza y una imitación, Rodríguez aconsejó fijarse en el precio.

Si una mesa Francesco Molón valuada en 14 mil dólares la encontrara en otro lugar en 14 mil pesos, seguramente no está hecha de madera 100 por ciento.

Otro tip es tocar el mueble, pero no con los huesitos de los dedos, sino con la parte que está entre el primer doblez y el segundo para escuchar su sonido e identificar si está hueca o es maciza. También, de ser posible, percibir el olor del mueble.

Pregunte al vendedor si es 100 por ciento madera o le ponen MDF, que no deja de ser madera pero está molida tan finamente que parece talco, está comprimida y chapeada. “Es muy resistente el MDF pero si se pone en lugares con corrientes de aire, con humedad, se va a deteriorar más rápido que la madera sólida porque es más absorbente.

Otra forma de reconocerla es que la madera dura no se pandea y esto se debe a que le quitan toda la humedad al momento de ser horneada, se cortan las piezas y por último se trabaja en ella”, detalló el experto de Francesco Molón.

Contrario a lo anterior, Manuel Barcón invitó a las personas a no temerle al panel porque si lo analizan, así están hechos todos los muebles europeos. “No hay que tenerle miedo al panel y al enchapado, quedan estupendamente y es un excelente producto”, aseveró.

 

Arte en madera

El hecho de fabricar varios muebles con el mismo diseño, no implica que son copias fieles del original, existen variaciones de uno a otro por las vetas de la madera, siendo piezas únicas, así como la madera.

Otra cuestión que ayuda es que hay muebles fabricados totalmente por un artesano, no tienen un proceso industrial en cuanto a que unos cortan, otros siguen con el siguiente paso, luego otros tallan y así se van hasta que lo terminan.

Cada  mueble es empezado y terminado por el mismo ebanista o su equipo de artesanos. Dando como resultado muebles con mucho carácter y que llevan excesiva mano de obra en el que las maderas son el protagonista esencial.

 

Finalmente, aunado a la selección de la madera, el trabajo de la misma es muy importante, se requiere mano de obra muy calificada y el diseño complementa su éxito.