La economía de México mantiene un escenario de crecimiento para 2015 mejor al del 2014, pero su potencial se ha mermado por una variable internacional de mucho riesgo: el petróleo. No se ha pasado del optimismo económico al pesimismo, pero se moderaron las expectativas de crecimiento para el año en curso.

Visto de otra manera, el gobierno federal ha vuelto a privilegiar la estabilidad económica por encima del crecimiento económico, que no es malo del todo, al sacrificar un mayor ritmo de crecimiento para mantener la estabilidad de las finanzas públicas y la estabilidad económica.

La economía local ya no es la misma de hace 30 años, cuando dependíamos primordialmente de la producción y exportación de petróleo; en aquella época, cerca del 80% de las ventas al exterior eran de esta materia prima; ahora representa menos del 20%, pero las finanzas públicas siguen teniendo una elevada dependencia de la carga impositiva que genera la exportación de crudo.

 

 

El inicio de 2015 fue muy bueno en materia de inflación, pero no en materia de expectativas de crecimiento económico, debido a que los bajos precios internacionales del petróleo determinaron un ajuste al gasto público y que a su vez se tradujo en inmediatas correcciones a la baja en las expectativas de crecimiento económico de México para 2015 y 2016. A pesar de ello, el consenso de analistas sigue pensando que en el presente año se tendrá una mejor dinámica económica que en los dos años previos.

En nuestra edición de inicio del año, Real Estate Market & Lifestyle publicó que el consenso de los analistas en México, pronosticaban un crecimiento de 3.5% para el año en curso y de 4% para 2016; se presentó un escenario optimista de recuperación económica respecto a lo sucedido en 2014. Sin embargo, diversos elementos externos, principalmente los precios internacionales del petróleo, empujaron a la baja en el corto plazo las expectativas de crecimiento. Lejos estamos de ver un cambio drástico de un escenario optimista a uno pesimista, pero ha sido inevitable ver una moderación del ritmo de crecimiento que se prevé para el presente año.

Las encuestas que publicó el Banco de México (Banxico) a principios de febrero, marzo y abril mostraron ajustes a la baja de las expectativas de crecimiento para 2015 desde 3.5 a 2.95%. De la misma manera, la encuesta de expectativas que publica Banamex quincenalmente (al 7 de abril) prevé una expansión a un ritmo de 2.95%. En este contexto, la dirección de estudios económicos y sociopolíticos de Banamex señaló que “la perspectiva de crecimiento del PIB se atenuó debido a que el gobierno anunció una reducción en su gasto”. El gobierno federal anunció el 30 de enero un recorte del gasto público de 2015 por un monto de 124,300 millones de pesos (mdp), equivalente al 0.7% del Producto Interno Bruto (PIB). “Como resultado de lo anterior, nuestro pronóstico para el crecimiento del PIB del 2015 baja a 3% desde 3.4% antes, y para el 2016 a 3.9% desde 4.4%. No desestimamos que persisten riesgos a la baja para nuestro pronóstico de crecimiento, pero también vemos algunos riesgos al alza”.

 

El gobierno privilegió la estabilidad por encima del crecimiento.

 

Entre los riegos a la alza, los expertos de la institución financiera consideran que el efecto de la derrama de la recuperación en los Estados Unidos sobre nuestras exportaciones, podría ser ligeramente superior a lo que anticipan, dado el fuerte dinamismo mostrado recientemente. Por el lado de los riesgos a la baja, consideran de suma importancia la trayectoria que tome la producción de petróleo en los próximos meses, luego que durante la segunda mitad del 2014 mantuvo una tendencia decreciente.

 

El oro negro le mete el pie al crecimiento.
El oro negro le mete el pie al crecimiento.

 

Afirman que para el 2016, su ajuste al crecimiento del PIB incluye el efecto inercial del ajuste para el 2015, así como el de una menor producción petrolera (de 50 mil barriles por día en relación a nuestra previsión previa), y menores entradas de capital (que implicarían inversión interna) relacionadas con proyectos de energía. “En este contexto, consideramos que dependiendo del comportamiento de los ingresos del petróleo dentro de las finanzas públicas, no podría descartarse en estos momentos la posibilidad de algún recorte adicional del gasto público en el 2016”.

El mismo día que Banamex ajustó a la baja su proyección de crecimiento, la dirección de análisis y estrategia de la casa de bolsa Monex, presentó sus perspectivas económicas 2015, donde afirmó que a pesar del entorno internacional complicado, marcado por la fuerte caída de los precios del petróleo, volatilidad en el tipo de cambio, en las tasas de los bonos y una mayor laxitud mundial, México espera un año de recuperación en medio de un entorno internacional complicado.

Señalaron que en 2014 el crecimiento de México fue revisado a la baja constantemente, debido a los efectos de la reforma fiscal, por lo que el crecimiento de dicho año se espera en 2%. Por su parte, Monex prevé una mejoría para 2015, principalmente sustentada en los sectores de servicios e industrial, por lo que el escenario de crecimiento para este año es de 3.2%, con una inflación anual de 2.9%. Sin embargo, advirtieron que la caída permanente de los precios internacionales del petróleo, abre un riesgo latente de que se generen más recortes a las perspectivas de crecimiento de México en 2015 e incluso un ajuste adicional al gasto público.

Los analistas de Banorte-Ixe eran los más optimistas sobre el desempeño de México en materia de crecimiento, pero el mismo día que la Secretaria de Hacienda y Crédito Público (SHCP) anunció el recorte al gasto público también realizó un recorte a su perspectiva de crecimiento. “Modificamos nuestro estimado del PIB de 4% a 3.6%. Si bien el recorte anunciado por la SHCP representa 0.7% del PIB, en términos de crecimiento económico para este año consideramos que este recorte realmente sólo restaría 0.3 puntos porcentuales al PIB, tomando en cuenta el efecto multiplicador del gasto de gobierno”.

No obstante lo anterior, las últimas cifras publicadas por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), muestran que el crecimiento inercial de la economía mexicana para 2015 podría ser menor al que inicialmente habían estimado. Asimismo, “consideramos que el mayor dinamismo esperado para la economía de Estados Unidos y la significativa depreciación de la divisa mexicana, harán que la demanda externa observe una contribución mayor a la que habíamos pronosticado. Por lo que, tomando estos dos factores en cuenta, hemos decidido revisar nuestro estimado de crecimiento para la economía mexicana en 2015 a la baja, de 4 a 3.6%”.

Con una visión menos optimista, los especialistas de UBS señalaron en un reporte que recortó su previsión de crecimiento económico para México en 2015 de 3.3 a 2.7%, debido al impacto de la caída en los precios del petróleo, el recorte al gasto y los escándalos políticos que han mermado la confianza de inversionistas. “Estamos reduciendo nuestro pronóstico para 2015 a 2.7%, respaldado por los recortes presupuestarios inducidos por los precios del petróleo y la pérdida de confianza empresarial que ha resultado de recientes escándalos”.

También anunció que recortó su previsión de crecimiento para el año 2016 de 3.8 a 3.5%.

La decisión de ajustar su expectativa para México se da a pesar de que considera que la economía de Estados Unidos tendrá una fuerte expansión de 3% este año, que debería impulsar al País. Sin duda hay diversas voces que se han expresado en que el recorte no afectará el crecimiento económico; por ejemplo, el prestigiado economista Jonathan Heath, dijo no estar de acuerdo en que el recorte al gasto impactará el ritmo de crecimiento económico, porque el gasto público ha mostrado su ineficiencia como motor de crecimiento en los últimos dos años. “Si se recorta un gasto ineficiente que no aporta al crecimiento, no debería tener un impacto negativo significativo. Al final de cuentas, lo que explicará el crecimiento este año es el consumo de los hogares, la inversión privada y las exportaciones”, afirmó.

De la misma manera, Isaac Katz, profesor de economía del ITAM, dijo que el ajuste es de sólo 2.6% del presupuesto. “Además, el gasto del gobierno es muy poco productivo. El menor crecimiento se daría por el choque real en petróleo”.

 

El empuje de las reformas será más adelante.
El empuje de las reformas será más adelante.

 

Recorte oportuno

 

El servicio de estudios de BBVA Bancomer, opinó que el recorte al gasto corriente anunciado por la SHCP representa 2.6% del gasto neto total de la federación, lo que equivale a 0.7% del PIB. Ante el moderado monto del recorte, su concentración en gasto corriente y el limitado efecto que ha tenido el gasto público sobre el crecimiento, se espera que éste tenga un impacto acotado en el crecimiento del PIB en 2015, el cual podría ser compensado por la mejora que estamos observando en la economía de Estados Unidos. “La medida es positiva, pues mitigará los efectos negativos que los precios bajos del petróleo pudiesen tener en 2016”, afirmaron.

 

La economía de Estados Unidos deberá impulsar a México.
La economía de Estados Unidos deberá impulsar a México.

 

En su opinión, la medida constituye una fuerte señal de disciplina fiscal, con un enfoque preventivo y de largo plazo, que responde a la caída en las expectativas de los precios del petróleo para este y los próximos años. Han estimado también que para 2015 los recursos de las coberturas financiera y “económica” (esta última por ganancias para el sector público por importar petrolíferos, como la gasolina, a menores precios), y del fondo de estabilización cubrirían casi en su totalidad el faltante de ingresos que derivarían de los menores precios del petróleo.

“El carácter preventivo se debe a que si no se ajusta ahora, se tendría que hacer en 2016 cuando el boquete se haría presente. Además, revisamos ligeramente a la baja la previsión de inversión asociada a la Ronda 1, también por los menores precios del petróleo. Por tanto, estimamos que el efecto directo e indirecto de la reducción del gasto público y del ajuste a la baja de la inversión sobre el crecimiento del PIB, será de 0.4% en el 2015”, puntualizaron los analistas de BBVA Bancomer.

 


Texto:Ricardo Vázquez

Foto: VALVA, el fianciero, petrobas