En opinión de analistas financieros, luego de dos años en que el consumo privado estuvo muy contraído, con la llegada del 2015 parecería haber entrado en una fase de recuperación sustentada sobre bases sólidas.

Es bien sabido que sin demanda no hay oferta, pero para que exista la primera se deben conjugar diversas variables de manera que el consumidor tenga los ingresos y, sobre todo, la confianza de gastar sus recursos. Sin embargo, ambas condiciones estuvieron ausentes o se vieron afectadas durante los ciclos 2013 y 2014, pero ahora parece que las condiciones se alinean para tener un mejor desempeño. Y es que la demanda de las familias es una materia prima fundamental para que la oferta de centros comerciales siga en ascenso en el mediano y largo plazo.

 

El crecimiento del consumo privado en 2014 fue del 1.8 por ciento.
El crecimiento del consumo privado en 2014 fue del 1.8 por ciento.

 

La economía de México se estancó en 2013, el Producto Interno Bruto (PIB) creció 1.4%, muy por abajo del 4% de 2012; en ese mismo periodo, el consumo privado avanzó 2.5%, pero también experimentó una fuerte desaceleración respecto al repunte de 4.9% que observó en el año previo. Para 2014, aunque la economía en su conjunto logró mejorar su desempeño frente a 2013, se expandió a un ritmo anual de 2.1%, aunque finalmente concluyó el año por debajo de la expectativa de crecimiento que se tuvo, la cual era de 3.5 por ciento. En este ciclo anual el consumo privado se vio muy contenido y se reflejó en su bajo desempeño, al mostrar un ritmo de crecimiento de apenas 1.8%, para ser el peor ejercicio de los últimos cinco años.

Hay que recordar que el año pasado, el consumo de las familias se vio seriamente afectado por los ajustes fiscales que determinó la reforma hacendaria, así como por los temores de la gente de perder su empleo ante el pobre dinamismo de la economía y también debido al repunte de la inflación, entre otras cosas.

 

Durante el periodo enero-abril de 2015, el consumo privado total creció 3.2%, mientras en el mismo lapso del 2014, fue de 1.5%.

 

Balance

 

Durante el periodo enero-abril de 2015, el consumo privado total creció 3.2% promedio anual frente a 1.5% en el mismo lapso del 2014. Por componentes, el consumo de bienes nacionales y de importados promediaron crecimientos anuales de 4.4 y 2.9% en los cuatro meses, respectivamente, mientras que el consumo de servicios creció 2.1% anual.

Visto de una forma simple, el ritmo de crecimiento del consumo privado en los primeros cuatro meses de 2015 es el doble de lo observado en el mismo periodo de 2014, por lo que el balance es positivo.

 

Se espera que el consumo se recupere de manera modesta en 2015.
Se espera que el consumo se recupere de manera modesta en 2015.

 

La visión de los expertos

 

Derivado de lo anterior, surge la interrogante: ¿Qué depara la segunda mitad de 2015? Según el consenso de un grupo de analistas del sector privado, a través de la Encuesta de expectativas que elabora Banco de México (Banxico), se prevé que el consumo de las familias, a diferencia de 2014, se verá beneficiado por la ausencia de cambios fiscales, aunado a que los precios de la gasolina y la corriente eléctrica ya no tendrán los incrementos de años previos. Asimismo, la información disponible del primer cuatrimestre del año, muestra que el consumo privado experimenta una fase de recuperación que, a decir de los especialistas, muestra solidez.

En este contexto, Arturo Vieyra, coordinador de Estudios Económicos y Sociales de Banamex Citi, señala que “la reciente fase de recuperación del consumo privado se sienta sobre bases sólidas. Actualmente, son tres los factores que impulsan el mejor desempeño del gasto en consumo: mayor generación de empleos formales, recuperación más acelerada de salarios reales y menor inflación”. Adicionalmente, comenta que dichos elementos, en un contexto de crecimiento económico mayor al observado el año pasado, generan un ambiente de certidumbre ante las decisiones de compra. “Estimamos que el consumo privado, para lo que resta de este año consolide su tendencia de recuperación”, apuntó el experto.

Por su parte, Arturo Espinosa, director de Estrategia de Renta Variable de Santander, consideró que durante el primer trimestre de 2015 las empresas mexicanas se vieron beneficiadas por una base baja de comparación, pero sobre todo “por un entorno de consumo más favorable en México y –en nuestra opinión– esta tendencia continuará debido a que el crecimiento del empleo y los salarios se están acelerando”. Espinosa añadió que están “optimistas en torno al sector de consumo en México debido a que sus fundamentales (empleo y salarios) se están fortaleciendo y pensamos que esta tendencia es sostenible”. El empleo en México se incrementó 4.5% en marzo con respecto al mismo mes del año anterior y el salario real se incrementó 1.2% año a año en marzo y como resultado de lo anterior la masa salarial está creciendo a un ritmo de 5.8% anual”.

De acuerdo con cifras del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), a junio el número de trabajadores afiliados se incrementó 4.4% anual; durante el primer semestre se crearon 434,708 plazas.

Sobre los salarios reales, el analista señaló que aumentaron 1.2% en marzo con respecto al mismo mes del año anterior, manteniendo una tendencia positiva. De hecho, los salarios nominales aumentaron 4.4% en marzo de 2015 con respecto al mismo mes del año anterior, lo que aunado a la tendencia descendente de la inflación (+3.1% anual en marzo) han permitido que los salarios reales presenten un desempeño positivo.

Asimismo, consideró que la tendencia descendente que presenta la tasa de desempleo en México y el dinamismo de la actividad económica, contribuirán a que los salarios permanezcan firmes durante los próximos meses.

La generación de empleos formales es prácticamente la mayor tasa de crecimiento en los últimos 30 meses; la generación anual de empleos es la mayor en más de cuatro años. En materia de salarios reales, se observó en el primer trimestre el mayor crecimiento desde la primera mitad de 2011.

Sin embargo, Luis Adrián Muñiz, subdirector de Análisis Económico en Vector Casa de Bolsa, apuntó que buena parte del repunte que se observa en el consumo privado tiene que ver con la baja base de comparación del año pasado, además de observar un desempeño moderado; es decir, “no hay que echar las campanas al vuelo. El consumo se va a recuperar de una manera modesta en 2015”, afirmó.

 

En recuperación

 

Entre los indicadores que impulsaron un buen primer semestre de año, en materia de consumo, son los positivos resultados que tuvieron los ingresos durante el periodo enero-abril  por el suministro de bienes y servicios de las empresas de venta al detalle (antes ventas al por menor).

En los cuatro primeros meses de 2015, en términos anuales crecieron a un ritmo de 5.1%, muy por encima del 2.2% que reportó en el mismo periodo del año previo, de acuerdo con información del Instituto Nacional de Estadística y geografía (INEGI).

 

Se espera que el consumo se recupere de manera modesta en 2015.
Se espera que el consumo se recupere de manera modesta en 2015.

 

Al respecto, Eduardo González, coordinador de Estudios Económicos y Sociales de Banamex, dijo que los ingresos han acelerado su tendencia ascendente en los últimos meses.

“El ritmo de avance anual de los ingresos es también indicativo de que el consumo privado mantuvo un saludable avance anual al inicio del segundo trimestre del año, aunque éste podría ser ligeramente menor al observado durante el primer trimestre”.

Prevé que los ingresos de las empresas comerciales al por menor seguirán presentando buenos ritmos de crecimiento anual durante el segundo semestre del año, aunque menores a los vistos hasta ahora: estimamos que los ingresos por suministro de bienes y servicios de las empresas comerciales al por menor crecerán 3.9% en todo 2015. “De ahí que reiteramos nuestro pronóstico de un crecimiento anual de 3.0% para el consumo privado en todo este año”, indicó González.

En este mismo contexto, Alejandro Cervantes, economista Senior de Grupo Financiero Banorte Ixe, opinó que hacia adelante, “consideramos que las ventas minoristas continuarán mostrando una marcada recuperación”.

Con el reporte de abril, las ventas minoristas suman un crecimiento de 5.1% durante los primeros cuatro meses del año, lo que sugiere una marcada recuperación en la dinámica de crecimiento del gasto interno.

 “Ante este contexto, pensamos que tanto las ventas minoristas como el  consumo privado mostrarán una recuperación sostenida motivada por  los siguientes factores:

 

  • La recuperación que ha presentado la masa salarial de los trabajadores, lo cual posteriormente se traducirá en un mayor consumo privado.
  • La mejor dinámica de crecimiento que ha presentado el mercado laboral mexicano.
  • La trayectoria descendente de la inflación. En junio, la inflación general al consumidor fue de 0.17%, similar a la de un año antes, nivel con el que logra un nuevo mínimo histórico de 2.87% anual, y su segundo mes por debajo del nivel objetivo del banco central.
  • La recuperación que ha presentado la confianza de los consumidores, lo cual en el futuro se traducirá en un mayor consumo privado. En junio, la confianza del consumidor se fortalece y logra el mejor nivel desde agosto de 2013 con 94.7 puntos, y una incremento anual de +4.1 por ciento.
  • Y el mayor dinamismo económico impulsado por la industria manufacturera”, concluyó Cervantes.

 

Las ventas minoristas durante los primeros cuatro meses del año presentaron un crecimiento de 5.1 por ciento.

 

La confianza del consumidor se incremntó 4.1% en junio.
La confianza del consumidor se incremntó 4.1% en junio.

 


Texto:Jesús Arias

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