Italia

 

Cadena alimenticia

Por ser el país anfitrión, el pabellón italiano ocupó el mayor espacio de la exhibición con 14,000 m2, distribuidos en varios edificios. Algunos fueron el Árbol de la Vida, estructura hecha de madera y hierro de 37 m de alto, que se caracterizó por ser uno de los íconos del magno evento al ofrecer diariamente un espectáculo de luz y sonido. Otros fueron el Palazzo Italia y el emblemático Lago Arena; en conjunto mostraron la tradición y cultura gastronómica italiana.

En el Palazzo Italia, mediante el uso de tecnología multimedia, se representó a cada una de las 21 regiones del país: sus paisajes, obras de arte, talento humano, historias de éxito en la agricultura y la biodiversidad de cada región. Este bloque, tras la Expo, se convirtió en un centro de innovación tecnológica.

Italia aprovechó el momento para promover su sello Made in Italy, mediante puestos estilo mercado. Estos duraban de una a seis semanas, dando oportunidad a cada región de participar en el tema de la expo, promoviendo sus productos regionales y compartiendo sus conocimientos y experiencias. Otra sección fue dedicada al tema de la cadena alimenticia típica de la dieta mediterránea y su papel en asegurar un desarrollo sustentable.

La Unión Europea también tuvo un segmento en este pabellón con el tema del pan, su cultura, tradición e innovación. La última sección se dedicó a promover el típico vino italiano, estando a cargo de los organizadores de la feria Vinitaly que se lleva a cabo cada año en la ciudad de Verona.

 

Pabellón de Italia en la Expo Milán 2015.
Pabellón de Italia en la Expo Milán 2015.

 

El Árbol de la Vida de la Expo Milán 2015.
El Árbol de la Vida de la Expo Milán 2015.

 

Rusia

 

Tradición agrícola y científica

El país más grande del mundo tuvo una memorable participación en la que expusieron sus diferentes aportaciones e innovaciones.  En un espacio de más de 4,000 m2 construyeron un vistoso pabellón con fachada de madera y recubierto de espejos, del que sobresalía una punta de 30 m para dar la forma de un arca. Heredera de una importante tradición agrícola así como científica, Rusia tiene ambas cartas para jugar: la tierra y el conocimiento. Entre lo exhibido destacan una sala dedicada a la primera gran colección de semillas organizada por el científico ruso N.I. Vavilov, con la cual se dio inicio a la agricultura industrial. Posteriormente detallaron las consecuencias de los pesticidas bajo la premisa hecha a principios del siglo XX por el científico Vladimir Vernadsky: “Lo que es venenoso para un organismo no puede ser inofensivo para otro”, mostrando las frutas y verduras más afectadas por éstos, así como los efectos secundarios provocados a los humanos. Entre sus iniciativas presentaron la campaña “kínderes verdes” el cual tiene por objetivo limpiar las áreas verdes de pesticidas y metales pesados, así como concientizar desde la niñez en materia ecológica. Por último, mostraron un producto desarrollado por jóvenes científicos rusos para limpiar la tierra y el agua contaminada de pesticidas. Una nación fuerte y consciente de su potencial que sigue apostándole a lo que -dicho por ellos-  es su activo más valioso: su gente. Ésta, justamente hace grande a una nación.

 

Fachada del pabellón ruso en la Expo Milán 2015.
Fachada del pabellón ruso en la Expo Milán 2015.

 

En la muestra sobresalió una sala dedicada a la primera gran colección de semillas.
En la muestra sobresalió una sala dedicada a la primera gran colección de semillas.

 

Suiza

 

“¿Hay suficiente para todos?”

Con esta pregunta Suiza recibía y dejaba reflexionando a los visitantes de su altamente visitado pabellón. Una exhibición que buscó promover la consciencia del consumo a través de un modo sencillo y original, mediante una dinámica donde se resaltaba el hecho de que los recursos son limitados y que debemos utilizarlos de manera responsable. Dividido en diferentes torres, ofrecieron a los visitantes paquetes de manzanas disecadas, café en polvo, cubos de sal y vasos con agua. Se les dio la libertad de tomar tanto como quisieran a la vez que se les informaba que la cantidad ahí presente estaba calculada para durar los seis meses de la expo, a fin de que los visitantes hicieran consciencia de tomar sólo lo necesario y dejaran la porción correspondiente a los que vendrían después de ellos. El experimento terminó de la siguiente manera: la sal y el café alcanzaron hasta el final de la feria; el agua y las manzanas se terminaron antes de que terminara la expo. Para estas últimas, se sugería a la gente que compartieran el contenido entre ellos. Si la gente hubiera compartido el contenido, hubieran alcanzado hasta el final de la muestra como era el objetivo. Los productores y consumidores suizos siguen buscando el modo de hacer comercio justo con el resto del mundo. Suiza, un país carente de materias primas y sin acceso al mar, ha basado su desarrollo en la innovación, siendo el sector de investigación un proveedor de tecnología de vanguardia a especialistas en el mundo entero.

 

Fachada del pabellón suizo en la Expo Milán 2015.
Fachada del pabellón suizo en la Expo Milán 2015.

 

Se ofrecieron productos que debían durar los 6 meses de la expo.
Se ofrecieron productos que debían durar los 6 meses de la expo.

 

Alemania

 

“Un campo de ideas”

Bajo este eslogan Alemania definió su propuesta para encontrar soluciones con las cuales alimentar al planeta. En un área de 4,933 m2, levantó el segundo pabellón más grande de la exhibición, después del de Italia, dirigido a los temas de clima, agua, tierra y biodiversidad. Una tabla magnética, que hacía las veces de iPad, servía a los visitantes para acceder a la información presentada durante el recorrido. Alemania es uno de los líderes en la búsqueda de energías renovables y como tal, propuso algunas alternativas para disputar el dilema de “alimentos versus combustible”. Entre lo presentado destacó un tipo de fibra fabricada a partir de leche no apta para consumo humano; un aislante térmico hecho a base de cáñamo, y un material aislante hecho de juncos de pantano.

Alemania comenzó su participación en temas de medio ambiente desde la década de los 50 del siglo pasado, después de limpiar el Lago de Constanza, en su momento, uno de los más contaminados de Europa. Actualmente cuenta con diversos institutos de investigación en temas tan variados como tratamiento del agua, manejo del suelo, restablecimiento de bosques, agricultura orgánica y agricultura combinada (peces y verduras), preservación de razas, investigación bovina y banco genético de plantas. La participación alemana finalizó la exhibición mostrando diversas propuestas de jardines verticales.

 

Supermercado del futuro del pabellón alemán en la Expo Milán 2015.
Supermercado del futuro del pabellón alemán en la Expo Milán 2015.

 

Alemania propuso alternativas para disputar el dilema “alimentos versus combustible”.
Alemania propuso alternativas para disputar el dilema “alimentos versus combustible”.

 

Bélgica

 

Fomento a la acuaponía

Con una amplia diversidad de propuestas e iniciativas, Bélgica dio muestra de su compromiso con la sustentabilidad; iniciando con la construcción de un pabellón en el que utilizó materiales reciclables, así como páneles solares con células fotovoltaicas para la generación de su propia energía. Asimismo, bajo la premisa de que en la naturaleza el desperdicio se recicla, ya que los desechos de una especie representan un recurso para otra, promovieron la acuaponía (producción de peces y plantas); es decir, la integración de la acuicultura con la hidroponía, explicando cómo al combinarlas se logra una simbiosis en pro de la disminución del uso de fertilizantes, así como de contaminantes al medio ambiente.

Entre otras propuestas, promovieron el equipo para cultivar champiñones desde casa, elaborado a base de los restos de café molido, idea innovadora y ganadora en el Salón Internacional de la Alimentación en París (2014). continuar explorando las plantas salvajes, ya que existen 50,000 variedades comestibles y sólo se consumen 200 tipos. Y finalmente, la opción de comer insectos como una fuente alternativa de proteína, pues muchos países los incluyen en su dieta desde hace varios siglos. En cuanto a la tecnología, presentaron una cámara de vigilancia con forma de diferentes animales y turbinas eólicas, segmento en el que Bélgica es un gran impulsor.

 

Pabellón de Bélgica en la Expo Milán 2015.
Pabellón de Bélgica en la Expo Milán 2015.

 

Combinar acuicultura e hidroponía ayuda a <br />disminuir el uso de contaminantes.
Combinar acuicultura e hidroponía ayuda a
disminuir el uso de contaminantes.

 

Brasil

 

Manejo sustentable del suelo

Una enorme red elástica a la entrada del pabellón, la cual atraía a los visitantes a intentar treparla, hizo de éste uno de los más visitados de la exposición. En un espacio de 4,133 m2 Brasil enfocó su participación en mostrar el potencial del país en términos de territorio, población, innovación, y tecnología. Resaltaron cómo salieron del Mapa del hambre 2014 de la FAO, a partir de políticas, que desde la década de 1970, cuando fueron establecidas, han generado grandes avances en manejo del suelo, control de plagas y fijación biológica de nitrógeno, convirtiéndose en un referente mundial.

Bolsa Familia, el programa de transferencia monetaria más grande del mundo –con más de 11 millones de familias beneficiarias– redujo el porcentaje de pobreza extrema y generó un efecto multiplicador en el PIB. Brasil pasó de ser un país importador a uno de los más grandes exportadores de alimentos a escala mundial (líder en exportación de azúcar, café, soya, carnes rojas y pollo), apoyándose en la agricultura de precisión, inversión en maquinaria, herramientas, transporte y almacenaje eficaz.

Finalmente, la red (de la entrada al pabellón) es una metáfora de flexibilidad, fluidez y descentralización; además, es un mensaje para trabajar unidos: si caminamos de la mano se avanza en modo más ágil y rápido, particularmente al pasar por situaciones desafiantes como el actual reto de alimentar el planeta.

 

La enorme red elástica del pabellón fue un mensaje que invita a trabajar en unión.
La enorme red elástica del pabellón fue un mensaje que invita a trabajar en unión.

 

 

Corea

 

“Eres lo que comes”

Mediante obras de arte y preguntas clave, en su pabellón, Corea mostró algunos de los grandes problemas actuales de la crisis alimentaria; así, una torre de latas representó la creciente producción y consumo excesivo de alimentos procesados; balones sobreinflados representaron el problema de la obesidad y un árbol seco, que simbolizó el agotamiento de los recursos naturales. En este espacio se planteó el crear conciencia a través de preguntas como: ¿qué comerás?, ¿cómo comerás? y ¿por cuánto tiempo puede ser sostenido?, para las cuales algunas soluciones, que han funcionado en la cultura coreana por siglos, fueron: fermentación, almacenamiento y dieta balanceada.

Utilizando una vasija enorme comparten de su famosa cocina “hansik” la tradición de fermentar y guardar alimentos a fin de aprovechar el tiempo de la cosecha y preservarlos para el invierno, a la vez, este proceso maximiza el sabor y los nutrientes con el paso del tiempo. Orgulloso de sus más de 5,000 años de historia, aunados a una fortaleza y determinación ejemplar, Corea pasó de ser uno de los países más pobres del mundo en los años 60 a colocarse entre las primeras economías del planeta, dando un salto enorme de ser un país receptor de ayuda a convertirse en nación donadora. Actualmente se mantiene como uno de los líderes en Asia en el desarrollo de tecnología, buscando mantener un balance entre tradición e innovación.

 

Pabellón de Corea en la Expo Milán 2015.
Pabellón de Corea en la Expo Milán 2015.

 

Mediante obras de arte, Corea simbolizó el agotamiento de los recursos naturales.
Mediante obras de arte, Corea simbolizó el agotamiento de los recursos naturales.

 

Emiratos Árabes Unidos

 

“Lo sabes, si se quiere podemos hacer más”

Con esta frase los Emiratos Árabes Unidos (EAU) pusieron a cantar a los visitantes de un pabellón de 4,326 m2, conformado por dos muros color marrón de 12 m de altura, de diseño ondulado, que simbolizaron las dunas del desierto. En la propuesta de este recinto, uno de los más imponentes y visitados de la exposición universal, se buscó informar, crear conciencia y compartir la innovación que los EAU han desarrollado a lo largo de su historia haciendo énfasis en que es posible salir adelante a pesar de condiciones precarias de tierra, agua y energía.

Mediante el uso de pantallas interactivas, plantearon diversas soluciones a las principales problemáticas ambientales. En un auditorio multimedia proyectaron el cortometraje de una familia del siglo XXI cuya hija se transporta al pasado, mostrando la vida en el desierto y reflexionando sobre los desafíos actuales. Una actividad que llamó la atención es la interacción del público con el holograma de la niña, para grabar una estrofa de la canción escrita para esta exhibición. El pomposo pabellón regresó a Masdar, ciudad ecológica de los EAU catalogada como la más sustentable, dado el uso eficiente del agua, desechos, y generación de energía limpia.

 

Pabellón de los Emiratos Árabes Unidos en la <br />Expo Milán 2015.
Pabellón de los Emiratos Árabes Unidos en la
Expo Milán 2015.

 

EAU planteó soluciones mediante pantallas interactivas.
EAU planteó soluciones mediante pantallas interactivas.

 

Francia

 

¿Cómo podemos alimentar al mundo hoy y mañana?

La presentación de Francia propuso soluciones a los desafíos actuales, para tratar de responder a esta interrogante. Este país tiene uno de los índices de obesidad más bajos del mundo, el cual atribuyen a lo variado de su alimentación y al hábito de comer en pequeñas porciones. Los franceses afirman que la variedad hace fuerte a la humanidad y que, en el mismo sentido, se deben diversificar los hábitos alimenticios a fin de asegurar la comida para todos en los años venideros. En el pabellón, hecho de madera laminada, con un huerto a la entrada y un diseño al estilo tradicional de los mercados cubiertos franceses, se presentaron soluciones desde las más sencillas, como introducir depredadores naturales en lugar de pesticidas, combinar las cosechas para evitar el agotamiento del suelo, eliminar empaques y contenedores de los supermercados incitando al consumidor a reciclar los suyos, consumir productos locales, a fin de preservar la agricultura de la región; hasta las más complejas, como la idea de insertar un dispositivo en las abejas para averiguar los factores de cambio en su comportamiento.

Francia sobresale en innovación y mantiene el liderazgo gracias a la pericia de sus agencias de investigación y desarrollo, destacando la agricultura de precisión con el uso de satélites, cámaras láser y sensores para hacer más eficientes las cosechas, así como la continua exploración de los mares a través de las diferentes misiones que conduce en los océanos del mundo.

 

Pabellón de Francia en la Expo Milán 2015.
Pabellón de Francia en la Expo Milán 2015.

 

El pabellón tuvo un diseño con estilo de los mercados cubiertos franceses.
El pabellón tuvo un diseño con estilo de los mercados cubiertos franceses.

 

Holanda

 

“Trabajar juntos y compartir el conocimiento”

“Holanda es un delta, por lo que siempre hemos necesitado unos de otros para mantener nuestros pies secos”, señalaba la presentación de este pabellón. Bajo el lema de “trabajar juntos y compartir el conocimiento”, los Países Bajos montaron un presentación original, al aire libre, con espacios interactivos, áreas de descanso y entretenimiento.

Holanda es el segundo exportador de productos agrícolas a nivel mundial y como tal, ha desarrollado uno de los sistemas de investigación agroalimentaria más avanzado del mundo. Cuenta con diversas compañías líderes, varios institutos de investigación, universidades y parques de tecnología, así como una activa participación en proyectos internacionales. Presentaron algunas técnicas para incrementar la productividad, ejemplo de ello fue una máquina para cosechar uvas, superando la eficiencia del humano y sin dañar la fruta. El desarrollo de genes de algunas verduras a fin de hacerlas más resistentes; como el jitomate a la luz, la papa al suelo salino y el trigo al suelo árido; además de la adaptación de un tipo de quinoa (un pseudocereal) para plantar en tierras holandesas. Por último, evidenciaron la importancia del puerto de Rotterdam como el más grande de Europa y del compromiso de mantener una infraestructura de vanguardia en la logística de productos perecederos a fin de minimizar los desperdicios. Un país limitado en territorio y con condiciones geológicas particulares que ha sabido identificar y explotar su ventaja competitiva. Un absoluto motor de conocimientos e innovación.

 

Holanda montó su presentación con frases sobre el compartir mutuo.
Holanda montó su presentación con frases sobre el compartir mutuo.

 

Holanda presentó un pabellón original al aire libre.
Holanda presentó un pabellón original al aire libre.

 

Israel 

 

“Campos del mañana”

Con este slogan Israel transmitió el mensaje de que lo que hoy son desiertos mañana serán plantaciones. Una nación joven pero con una tradición milenaria que se ha distinguido por sus innovaciones y avances tecnológicos, siendo su principal logro la transformación de su tierra árida en tierra fértil. Un campo de cultivo vertical monumental de 70 m de largo y 12 m de alto hizo las veces de muro de este pabellón, asimismo una pantalla enorme invitaba al público a entrar y a vivir una experiencia única. La exhibición se distinguió por el uso casi exclusivo de material multimedia y 3D, siendo guiados durante el trayecto por la imagen virtual de un personaje famoso israelí. Mostraron sus aportaciones tecnológicas y de ingeniería agrícola, haciendo énfasis en cómo con poca agua y poca tierra logran cultivar a grado tal de abastecer el mercado interno e incluso exportar. Entre sus aportaciones más destacadas mencionaron el sistema de riego por goteo, la creación del jitomate cherry, el uso de sistemas satelitales para vigilar y hacer más eficientes las cosechas, y por último la continua investigación para la irrigación con agua salada. Israel es un país pionero en la agricultura en el desierto y mantiene un fuerte compromiso en la lucha contra la desertificación a través de su programa de reforestación dirigido por Keren Kayemet en el “Fondo Nacional Judío LeIsrael” (KKL-JNF).

 

Pabellón de Israel en la Expo Milán 2015.
Pabellón de Israel en la Expo Milán 2015.

 

 

Kazajistán

 

Investigación aplicada

“Una tierra grande de la que se sabe poco”, así se describen a sí mismo los kazajos. El último de los países soviéticos en declarar su independencia tuvo una notoria participación en la expo con una colosal estructura hecha a base de aluminio con un toque futurista. Lograron despertar la curiosidad del mundo con contenidos variados, interactivos e innovadores. Desde espectáculos culturales en vivo, una sagaz presentación de sus símbolos con la técnica de dibujo de arena, un tanque de esturiones reales, un cine 3D con asientos movedizos, sus enormes manzanas de casi un kilo, hasta pruebas de leche de caballo. Un país impulsado por la bonanza del petróleo que ha sabido canalizar sus recursos en investigación y desarrollo. Entre sus innovaciones presentaron una técnica para desovar al esturión sin tener que matar al pez, así como la propuesta de un caviar vegetariano. En materia de ingeniería agrícola, han desarrollado un sistema de monitoreo para identificar focos de plagas, a fin de erradicarlos al inicio de su formación y así evitar el uso de pesticidas a grande escala. Kazajistán, una nación joven que avanza a grandes pasos dejó una muestra de lo que está preparando para la próxima expo internacional –de la cual será el anfitrión en– “Astana Expo 2017”, donde el tema será “El Futuro Energético”.

 

Pabellón de Kazajistán en la Expo Milán 2015.
Pabellón de Kazajistán en la Expo Milán 2015.

 

En la muestra se presentaron manzanas de hasta un kilo.
En la muestra se presentaron manzanas de hasta un kilo.

 

Malasia

 

“Las semillas del bosque tropical”

Mediante un original diseño exterior con forma de cuatro semillas y utilizando tecnología de vanguardia para interactuar al interior, Malasia representó la transformación de ser una economía basada en materias primas a una industrial impulsada por la tecnología. En un espacio de 2,047 m2, usaron el innovador material “Glulam” (madera laminada resistente a la humedad) para la construcción del pabellón, de la mano de un sistema de uso eficiente de energía. La primera “semilla” mostró a través de un video multisensorial la rica biodiversidad del país y la importancia de equilibrar el ambiente con el progreso. En la segunda estancia recrearon el bosque tropical, incluyendo sonidos y el aroma fresco de la jungla, simbolizando la importancia de conservar el ecosistema para las futuras generaciones. La tercera mostró productos hechos a base de recursos renovables, describió las ventajas del aceite de palma y el árbol de goma, haciendo hincapié en que el futuro debe ser verde, es decir sustentable. La cuarta semilla se dedicó a actividades culturales, juegos y muestras gastronómicas.  País cosmopolita, conocedor de su actual posición y potencial, compartió algunas de sus iniciativas actuales que van desde la limpieza de ríos, diseño de áreas públicas verdes, investigación y desarrollo de frutas poco utilizadas pero ricas en antioxidantes, hasta un ambicioso plan quinquenal de reducción del tráfico actual, promoviendo y desarrollando el uso del transporte público.

 

El pabellón de Malasia tuvo un diseño exterior en forma <br />de cuatro semillas.
El pabellón de Malasia tuvo un diseño exterior en forma
de cuatro semillas.

 

La tercera semilla mostró productos hechos a base de recursos renovables.
La tercera semilla mostró productos hechos a base de recursos renovables.

 

México

 

Biodiversidad del país

Entre los pabellones más visitados estuvo el de México. En un espacio de 1,910 m2 se utilizaron materiales reciclables para dar forma a las hojas de la mazorca del maíz, que es la base de la gastronomía mexicana. Dentro se utilizaron membranas transparentes para permitir la entrada de luz natural y se siguió un diseño circular de rampas inspirado en la técnica agrícola azteca de canalizar el agua pluvial para hacerla llegar a los cultivos. El pabellón buscó mostrar la biodiversidad del país, algunas piezas de arqueología y dar la imagen de un país innovador y tecnológico. La tecnología estuvo presente desde el inicio al ofrecer un registro virtual del visitante que posteriormente les permitía acceder a mayor información a través de varios dispositivos distribuidos en los diferentes niveles. Una chef virtual compartía recetas mexicanas con la opción de descargarlas con una aplicación. La parte más sobresaliente fue el “Árbol que canta”, una representación compuesta de casi cinco mil cucharas de madera que daban la forma de un árbol y emitían sonidos que emulaba a los de la cocina cuando se prepara un platillo. Conjuntamente se exhibieron dos “árboles de la vida”, uno con las frutas y verduras que México produce y el otro con los utensilios que se utilizan en la cocina mexicana desde tiempos prehispánicos, acompañados de una pantalla interactiva que explicaba de qué están hechos, cómo y desde cuándo se usan. La cocina mexicana ha sido la primera en declararse patrimonio intangible de la humanidad en 2010 por la Unesco.

 

Pabellón de México en la Expo Milán 2015.
Pabellón de México en la Expo Milán 2015.

 

En el pabellón mexicano se exhibieron dos árboles de la vida.
En el pabellón mexicano se exhibieron dos árboles de la vida.

 

Reino Unido

 

“Una colmena de innovación y creatividad”

Con esta metáfora describieron los británicos cómo contribuyen a los desafíos actuales con soluciones globales. El pabellón tomó inspiración en la travesía de las abejas y en lo esencial de la polinización para la cadena alimenticia: de los 100 tipos de cereales que proveen el 90% de alimento en el mundo, 70 son polinizados por las abejas. Construyeron un original pabellón con una pradera a la entrada y una enorme esfera de aluminio que daba la forma de una colmena. Dentro, a través de unos dispositivos se podían escuchar vibraciones de abejas que eran transmitidas en vivo desde Inglaterra. El Reino Unido es centro de ciencia, tecnología, negocios y sociedad civil. Una nación diversa que ofrece una atmosfera de apertura que permite el fluir de ideas que atraen el talento internacional. Son líderes mundiales en el cambio climático, fueron el primer país en aprobar una ley estableciendo la meta de reducir en un 80% las emisiones para el 2050. Han creado el “Banco de Semillas del Milenio”, tomando el liderazgo en preservar las semillas que estaban en peligro de extinción y asegurar las actuales contra el cambio climático. Tomando el ejemplo de las abejas en el sentido de la colaboración social al apoyarse unas a otras para la supervivencia, su principal propuesta es incrementar la colaboración internacional para juntos encontrar soluciones creativas y tecnología eficaz que nos permita alimentar el planeta de modo sustentable.

 

Pabellón de Reino Unido en la Expo Milán 2015.
Pabellón de Reino Unido en la Expo Milán 2015.

 

Dentro del pabellón se podían escuchar vibraciones de abejas que eran transmitidas desde Inglaterra.
Dentro del pabellón se podían escuchar vibraciones de abejas que eran transmitidas desde Inglaterra.

 


Texto:Cecilia González

Foto: © DIGITAL MEDIA CENTRE EXPO 2015,Cecilia González,Federica Cozzi, ADST,SOCIALDESIGNMAGAZINE