Valle de Bravo Segundas casas, más que lujo. 

 No son Los Cabos, Vallarta, Acapulco y Cancún que en el último trienio tuvieron un crecimiento de 60 por ciento en su valor de mercado y unidades residenciales vendidas, pero son en conjunto los principales captores de compradores nacionales que buscan hacer su segunda inversión patrimonial residencial. Nos referimos a Valle de Bravo.   

Desde hace tres años, junto con Cuernavaca e Ixtapan de la Sal, Valle de Bravo ha captado un número importante de nuevos desarrollos residenciales, por los que ciudadanos del Distrito Federal y otras ciudades medias alentaron un mercado de 100 millones de dólares.

Como en otros tiempos, las denominadas segundas casas, están en plena expansión. A diferencia del 2004, actualmente la dinámica de las segundas casas por compradores mexicanos está compitiendo con otros destinos, como Acapulco, Cuernavaca y Cancún, que se mantenían a la cabeza de las preferencias del viajero de fin de semana y que hoy en día se transforma en un mercado de propiedades superior a mil 200 millones de dólares.


Hotel boutique Rodavento

 El nuevo elemento son los baby boomers, ciudadanos americanos, canadienses y europeos que cada día compran propiedades en Los Cabos, Vallarta, Riviera Maya y Peñasco. Hoy día son más de 20 proyectos, se pueden ver clubes hípicos, de vela, campos de golf, áreas verdes y seguridad, que viven segundas etapas después de haber consolidado su arranque operativo. Esta oferta, si bien es diferente respecto a su concepto y servicios, se ubica en el Estado de México, Querétaro, Hidalgo, Cuernavaca y Michoacán, destinos que en promedio están al menos a una hora 40 minutos de la Ciudad de México. Los nuevos desarrollos ofrecen superficies con una extensión promedio de 400 a 2 mil metros cuadrados y lotes residenciales de hasta 10 mil metros cuadrados, aunque también pueden verse nuevos casos de departamentos de menor tamaño, como lo que se ofrece en Valle de Bravo.

Según brokers y desarrolladores, los compradores de esta oferta son inversionistas de nueva generación que, aprovechando el efecto de la ola crediticia que invade el mercado hipotecario, buscan optimizar su inversión mediante atractivas relaciones precio-producto. Otros destinos cuya vocación natural es la de descanso tienen un comportamiento diferente en las ganancias que obtienen sus compradores. Lo interesante del movimiento que actualmente se experimenta en los bienes raíces de ciudades como Hidalgo y Querétaro es el crecimiento económico, industrial y de infraestructura, que crea el marco perfecto para el éxito de estos proyectos.  

El altiplano también cuenta

Una característica más de este nuevo movimiento de inversiones residenciales de descanso, es que comienzan a crearse polos turísticos para compradores ubicados en Hidalgo, Querétaro e incluso Toluca. “Los proyectos garantizan definitivamente la plusvalía, porque toda la zona ha tenido recientemente un considerable desarrollo turístico debido a la calidad de lugares y oportunidades de esparcimiento.

 Está ubicado dentro del corredor de la montaña que abarca lugares como Real del Monte (donde se desarrolla un proyecto muy importante que incluye club de golf ), San Miguel y Santa María Regla, así como el Parque Nacional El Chico”, señaló Javier Vallejos Ortiz, socio del proyecto residencial Huasca Hidalgo. Este directivo dijo que, parecido a otros mercados del tipo, sus compradores son gente de un nivel económico medio alto a alto, preferentemente de las zonas urbanas de Pachuca y el Distrito Federal, que buscan esparcimiento con tranquilidad y gran contacto con la naturaleza. A diferencia de otros destinos más consolidados, en Hidalgo aún existe la oportunidad de hacer una buena inversión, “ya que se pueden adquirir propiedades en zonas que comienzan a desarrollarse a precios muy accesibles comparados con otro tipo de bienes raíces, sobre todo urbanos, y conforme se van acreditando el precio aumenta”.

Al cierre del primer trimestre del año en Hidalgo se captaron mil millones de dólares producto de tres millones de visitantes extranjeros. Sin embargo, la generación de nuevos proyectos ha sido complementada por el boom turístico de los últimos cinco años, en los cuales se construyeron 44 nuevos hoteles y reconvirtieron los balnearios en parques acuáticos.

 En este periodo se pasó de 1.7 a 2.5 millones de turistas, que ahora pernoctan en el Estado y capta 11 millones de personas, fundamentalmente del área metropolitana de la Ciudad de México. San Miguel Regla ha sido durante años un pueblo ideal para turistear, dicen sus promotores. En especial desde hace siete años, cuando más de la mitad de los inversionistas residenciales de origen extranjero, principalmente canadienses, empezaron a buscarlo por cuestiones de clima y ubicación.


San Miguel de Allende.

Ésa es la razón de ser de proyectos como Villita San Miguel, Malanquin Loma Bonita y, en más reciente fecha, Alandaluz, que comercializan metros cuadrados de 1 mil a 1 mil 500 dólares. “Tenemos un concepto arquitectónico único. Cuando se ingresa es como estar en el centro de San Miguel Allende. Las casas de estilo colonial tienen doble fachada, el acceso vehicular es por la calle y la casa da a corredores, plazas acceso peatonal. Además estamos creando espacios de convivio y con mucha seguridad”, describió Ignacio Ornelas Cravioto, propietario y promotor del desarrollo. Este proyecto está desarrollado en 4.3 hectáreas, donde se ubicarán 141 residencias con casa club, alberca, cancha de tenis, un pequeño gimasio, spa y locales comerciales. Cada casa, con un costo promedio de 814 dólares/m2, tendrá una superficie de 209 m2 y 70 adicionales de terraza. “No hay nada parecido en la zona.

 Escogimos San Miguel porque se vende como una segunda casa, es un destino caracterizado por ser una entidad que tiene encanto para el extranjero y los habitantes del DF”, señaló Ornelas. Este inversionista comentó también que su proyecto, además de estar a tres cuadras caminando del Instituto Allende y a 10 cuadras del jardín principal, es lo más parecido a un hotel, sin serlo, porque la administración dará servicios ofrecidos para limpieza (lavandería) mantenimiento y renta del espacio.

Valle y Avándaro, lo mejor del Estado de México

Pequeñas colonias de franceses y alemanes acompañan a los cientos de viajeros capitalinos que visitan Valle de Bravo para disfrutar del fin de semana.

Desde hace varios años, este lugar, los desarrolladores, porque un proyecto inmobiliario no debe estar peleado con la naturaleza. El objetivo de Michel Domit siempre ha sido muy claro: convertir a El Santuario “en un ejemplo mundial de convivencia entre el hombre y el medio ambiente”.

 La historia de El Santurio es increíble, es mágica, espiritual, es loca, por momentos crítica, pero el resultado es inigualable, hay que disfrutarlo. Asimismo, también sobresale el Grupo Avándaro, que está integrado por varias empresas, divididas en distintos sectores. Su principal objetivo ha sido el desarrollo de Bienes Raíces, habiendo generado una importante plusvalía a sus desarrollos y a la zona, los que se ubican principalmente en Avándaro, Valle de Bravo, Estado de México, al haberlos situado alrededor de sus campos de golf de Avándaro y Rancho Avándaro, ofreciendo servicios de calidad total dentro de un complejo turístico, deportivo, de salud y descanso. Club de Golf Avándaro nace en 1958. Casi 50 años de experiencia en el ramo inmobiliario en la venta de bienes inmuebles en Valle de Bravo como son: Fraccionamiento Club de Golf Avándaro, Villas Avándaro, Fraccionamiento La Joya, Centro Comercial Plaza Valle, Condominio Horizontal, Villas Plaza Valle y Rancho Avándaro, entre otros. Siendo Grupo Avándaro una de las primeras empresas en ofrecer servicios de Spa y el primero en desarrollar el concepto (resort) en la República Mexicana, actualmente continúa con su estrategia innovadora al ofrecer próximamente el concepto de propiedad fraccional en 16 lujosas residencias, totalmente amuebladas y equipadas que contarán con sofisticados servicios de hotel, así como del uso ilimitado de todas sus instalaciones incluyendo los 2 campos de Golf. Será esta una inversión inteligente por la que los dueños pagarán sólo por el tiempo en que se usa la propiedad. A las afueras del pueblo de Valle de Bravo, destaca el Rodavento Hotel Boutique, un pequeño resort que tiene su origen en 2001, y cuya característica  es combinar su diseño arquitectónico con la naturaleza del lugar.

Se ubica en medio de un bosque de encinos y en la parte baja de la cañada tiene un pequeño lago privado que es alimentado por manantiales aledaños.
En medio de 14 hectáreas observamos 28 exclusivas habitaciones, cada una de ellas independiente de las otras, en completa armonía con el entorno natural del bosque, como parte del mismo.
 Lo único que está unido es el edifico central, donde se encuentra ubicada la recepción, restaurantes, comercios, alberca y terrazas. Adicionalmente, cinco salas de masaje y el temascal se encuentran en el área de mayor privacidad, a un lado del río proveniente de los manantiales.
Aunque las formas arquitectónicas nunca pierden su toque campirano, el diseño de las habitaciones es muy cálido y acogedor, y cada una de ellas tiene mucha individualidad, no sólo por estar separadas sino porque todas tienen una vista exterior diferente.
 El diseño arquitectónico es obra de Waldemar Franco y Federico Gómez Crespo, y sin duda es una obra irrepetible. Su propuesta arquitectónica única, combinación de sencillez, funcionalidad y respeto a la naturaleza, lo hizo merecedor de la mención de honor en la octava Bienal Nacional de Arquitectura. También en el Estado de México destaca el desarrollo Gran Reserva Country Club, un proyecto que tendrá 680 lotes y en una primera etapa 40 departamentos, desarrollados en un edificio de siete niveles. Gimnasio, salón de usos múltiples, administración, alberca con palapa, elevador, zona de niños y otros atractivos son parte de la oferta de este ambicioso proyecto promovido por la familia San Román.
 El grupo de promotores considera que no existe nada similar en la zona, pero además aprovecharán el efecto del crecimiento del crédito bancario. Emilio Fierro, director de Mercadotecnia del proyecto, explicó: “Para los terrenos es un proyecto que irá avanzando por etapas, actualmente se ha logrado una plusvalía de más de 20 por ciento y se espera continuar con este ritmo en el resto de los 5 a 6 años en los que se ha planeado finalizar el desarrollo”.
Aunque pareciera este último un caso aislado, es un hecho que forma parte de esta fuerte corriente de inversiones residenciales que están dando un nuevo toque a las compras de casas de descanso en el centro del país.
 La plusvalía también cuenta.
 Pero qué es lo que realmente distingue a Valle de Bravo de otros destinos cercanos a la ciudad de México? Sin duda, para muchos brokers es el encanto que rodea a Valle de Bravo y Avándaro.
Aún cuando su distancia son 2.10 horas del Distrito Federal se tiene que llegar mediante una carretera sinuosa, que promete acortar su trayecto mediante la conclusión de una vialidad inconclusa hasta el momento en el tramo que se ubica en el Estado de México.


El Santuario.

Las ventas, explicó Rebecca Quintanilla de Remax-Adobe, están polarizadas, no obstante la principal protección para los compradores de Valle fue la dolarización de las propiedades. Otro factor que cambia la opción de nuevo desarrollo en el destino es la falta de terrenos con mayor densidad en el pueblo con vista a la laguna. Si bien, se ha definido un nuevo plan de desarrollo urbano, no se contemplaron mayores posibilidades de construcciones con menores dimensiones pero más unidades.
Con todo, hoy día se gestan proyectos para edificar contados departamentos de 70 hasta 80 m2 promedio con un costo que puede llegar a 1.9 millones de pesos. Quienes comercializan desarrollos en el corredor, aseguran que Valle de Bravo sigue siendo el destino más cercano al mercado campestre de fin de semana. “Mientras este lugar está a una hora y media, San Miguel no es competencia porque está destinado a compradores extranjeros, y de Acapulco está a 4 horas de distancia”, explicó Quintanilla.
Fuera de grandes desarrollos como Rancho Avándaro y El Santuario, actualmente pueden encontrarse casas desde 250 mil y hasta 550 mil dólares. Una tendencia complementaria de esta evolución es la expansión de nuevos terrenos en zonas como Acatitlán, ubicados en la periferia de Valle de Bravo donde se están creando pequeños ranchos de 2 a 3 hectáreas.
Ese diferencial ubica en otra categoría la expansión residencial con amenidades de campo en ciudades como Querétaro y Morelia, donde proyectos como El Campanario, Pedregal de Querétaro, Balvanera, Real de Juriquilla, Hacienda Cantalagua y Tres Marías, han hecho un gran trabajo en atraer nuevos compradores.