Casinos.
Fuente de inversión, generación de empleos y complemento turístico ideal

Vuelve a cobrar vigencia el debate sobre una Ley Federal de Juegos con Apuestas y Sorteos que, en caso de aprobarse, podría generar una inversión de 3000 millones de dólares en nuestro país, con una recaudación de impuestos de 8000 millones de pesos al año, según un análisis de la Concanaco. A esto se sumaría una derrama económica proveniente de turistas nacionales e internacionales y gran impulso en el sector inmobiliario del turismo residencial en todos los destinos que lo implementen. No obstante, el tema tiene sus bemoles: con prudencia se busca un consenso para que sea un complemento de la oferta turística y no un nicho de lavado de dinero o juego profesional, y que beneficie a los empresarios mexicanos sin crear monopolios.



Por primera vez, en cerca de cincuenta años de discusión, y diez de debates legislativos, se presenta la posibilidad real de que se autorice la operación de casinos en México.

Actualmente, el Gobierno Federal reglamenta la ley vigente de juegos y sorteos que data de 1947; faltaba el marco jurídico de las actividades permitidas por esta ley. Paralelamente, por iniciativa de varios sectores se han analizado los factores para una nueva ley, que de ninguna manera se puede llamar una “Ley de Casinos”, porque los casinos son exclusivamente los lugares donde se realizan algunas actividades relacionadas con los juegos y sorteos con apuesta.


Casino de Hotel Bellagio en las Vegas.|

Con  253 diputados a favor, más de 50 % de la Cámara, fue aceptada la Iniciativa de Ley Federal de Juegos con Apuestas y Sorteos al cierre del pasado periodo ordinario de sesiones en la Cámara de Diputados. Hoy, diputados de la Comisión de Turismo, principalmente, se encuentran en gira de estudio por toda la República para recabar información en los estados y municipios con el objetivo de conformar y avalar un marco legal que permita la autorización de esta Ley.

El debate podría comenzar en el próximo periodo ordinario de sesiones, que comienza en septiembre. De aprobarse la Ley, se espera el ingreso de importantes inversiones, un buen estímulo para el turismo nacional e internacional, así como para el desarrollo inmobiliario.

De acuerdo con un estudio elaborado por la Concamin y la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco Servytur), la instalación de casinos en México traerá importantes beneficios de orden económico y fiscal.

Impacto

El estudio —denominado “Los casinos y su impacto en México” y publicado por los organismos mencionados en junio de este año— afirma que “después del análisis del impacto en los sectores económicos y sociales que ha generado el juego con apuestas a nivel internacional, y de lo que hoy representa la industria del casino en México, habría que destacar que si fuera legalizada y aprobada la Ley Federal de Juegos con Apuestas y Sorteos podría generar una inversión aproximada entre 2500 a 3000 millones de dólares en nuestro país, con una recaudación de impuestos de 8000 millones de pesos al año para municipios, estados y federación. Asimismo, se crearían entre 150 000 y 180 000 empleos directos y se incrementaría el Producto Interno Bruto (PIB) en 3000 millones de dólares”.

En este mismo sentido, un análisis sobre la instalación de casinos realizado por la Comisión de Turismo de la Cámara de Diputados de la LVII Legislatura señaló entre las ventajas que con la apertura de 10 de ellos se generaría un ingreso anual de 2000 millones de dólares. Esto significaría unos 98 000 empleos permanentes, además de los efectos de desarrollo en los sitios en que se instalen, e independientemente de los empleos que generaría la construcción de dichos centros.


Miguel Torruco.
Presidente de la osociación Mexicana de Hoteles y Moteles

El turismo

Mientras algunas personas argumentan que los casinos cometen delitos de lavado de dinero y evasión de impuestos, otras aseguran que regulando estos establecimientos se atraería mayor inversión extranjera, más turismo y aumentarían los ingresos fiscales.

Carlos Mora, Vicepresidente de Casinos de la Concanaco, afirmó que “los casinos no son la panacea, pero en México es el complemento del turismo más importante para agregarle valor a los destinos.

El Secretario de Turismo (Sectur), Rodolfo Elizondo, concuerda en que la instalación de casinos significa más ventajas que desventajas: "Es una oferta complementaria que fortalecería el desarrollo de la enorme cantidad de polos turísticos que ya hay en el país".

Jorge Hernández Delgado, Presidente de la Asociación Mexicana de Agencias de Viaje, expresa que aunque no se tendría que esperar un desarrollo explosivo de la actividad turística, o la solución a los problemas económicos del país, la instalación de casinos beneficiaría a 80 % del sector del turismo.

En este mismo sentido, el Presidente de la Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles (AMHM), Miguel Torruco, opina que "los casinos podrían: por un lado, incrementar la captación de divisas provenientes del turismo receptivo, que el año pasado alcanzó 9405 millones de dólares, y por otro atraer a parte de los más de 320 000 mexicanos que cada mes van a Las Vegas a jugar, porque en México el juego está regulado”.

Puntos de cuidado

No obstante, incluso las voces a favor que alertan para que el tema sea tratado con cuidado, el Secretario de Turismo manifestó estar de acuerdo con la instalación de casinos en el país. Pero también ha sido muy puntual al señalar la necesidad de buscar el modelo y el esquema que más convenga a México.

Francisco Javier López Mena, Presidente de la Comisión de Turismo de la Cámara de Diputados, ha señalado que “la mayoría de los mexicanos desea que los casinos sirvan como una oferta turística adicional a las existentes en México y no como centros de apuesta de profesionales”.

Desde agosto del año pasado el Consejo Nacional Empresarial Turístico (CNET), la cúpula empresarial del sector, que actualmente preside Gordon Viberg, se manifestó en favor de la instalación de casinos. Sin embargo, después de meses de estudio y análisis que les hicieron diversos asesores y luego de una asamblea, finalmente en marzo pasado la CNET precisó por escrito su posición respecto al tema de los Casinos.


Gordon Viber
Presidente del consejo Nacional empresarial turístico (CNET)

Luego de presentar esta posición general, Viberg agregó que propusieron que se debe apegar a un esquema de casino puro, sin hotel, esto es que se debe ver como complemento a los servicios turísticos que existen en las plazas.

“Pensamos que el modelo de un casino en México no debe ser el modelo casino hotel, porque hay muchos estudios en donde claramente se indica que en ese modelo el casino subsidia a la parte hotelera y restaurantera. No deseamos que si se establece un casino hotel haga un dumping de cuartos en un lugar.


Noche de casino en el Hotel Chateau de Balleroy en Francia

Sabemos, al leer los estados financieros de los grandes casinos del mundo, por citar un ejemplo, que el negocio de MGM es el casino, no el hotel, porque los grandes ingresos y utilidades provienen del casino; el cuarto hotelero, el restaurante y el shoping center son un anexo del propio casino. El casino es el negocio y subsidia al negocio hotelero y restaurantero.

Si un casino llega a México, alrededor va a encontrar cuartos hoteleros, restaurantes, tiempos compartidos, centros comerciales, etcétera. Por ello, no entendemos la insistencia de muchos de que debe ser hotel casino.

Estamos hablando de una Ley que va a regular la operación de los casinos, no de hoteles, entonces pensamos que debemos atacar el problema de los casinos.”


José Manuel Alavéz
Presidente de la camara Nacional de la industria del entrenimiento

Proteger inversiones

Se está construyendo una idea legal que estimule el turismo y sus divisas, la creación de empleos, inversión y desarrollo inmobiliario en los destinos mexicanos, pero la manera es clave para proteger a los inversionistas turísticos y turístico residenciales existentes. Uno de los peligros es el fenómeno de los megahoteles con casino al estilo de los de Las Vegas, cuya construcción costó entre 400 000 y 500 000 dólares por cada habitación, que deberían cobrar como mínimo unos 500 dólares la noche, y sin embargo lo hacen a 99 dólares.

“Esto es lo que nosotros llamamos dumping, se extiende a todos los servicios y amenidades del hotel, lastima y perjudica la inversión actual y futura. Si yo hago un casino independiente y alrededor hay uno, dos o más hoteles, y éstos van a cobrar su tarifa de siempre para tener un justo retorno de su inversión, y los casineros deberán preocuparse de cómo van a tener su retorno”, detalló Viberg.

El funcionario explica que éste es uno de los argumentos que la CNET plantea al pensar seriamente en cómo reglamentar esta actividad inmobiliaria de casinos, para proteger a los inversionistas de todos los tamaños, de todos los lugares, que ya llevan hechas grandes inversiones, sobre las que podrían sufrir una gran disminución de su retorno, si se diera esta situación del dumping de los megahoteles con casino.

Por ello, su opinión, la fuerte promoción que la Concanaco está haciendo hacia el modelo casino hotel, se contrapone a la de la CNET, que promueve el casino puro o independiente. No obstante, todos están escuchando ideas opuestas o compuestas de alternativas, dependiendo de la plaza, del tamaño del destino y de la oferta de cuartos establecida en cada una.

Cada destino merece su propio análisis. Según Viberg, si el destino tiene una baja densidad de número de cuartos por metro cuadrado se puede considerar un hotel casino, pero una vez que llegue a la masa crítica solamente se transforme  en un casino independiente. Aquí ejemplifica con Huatulco, que no podría desarrollar un casino de 50 millones de dólares porque no tiene una masa crítica de cuartos y requiere de algún mecanismo de adaptación.

El Vicepresidente de Casinos de Concanaco reconoce esta preocupación de los hoteleros y desarrolladores turísticos, por lo que afirma han buscado la forma de evitarlos y encontraron dos. “Una de las fórmulas es permitir la construcción de casinos puros sin cuartos de hotel, pero asociados a la oferta hotelera existente, que se conocen como casinos independientes que permiten generar oferta turística; y una vez que se eleven los rangos de ocupación hotelera que se pueda permitir un segundo o tercer casino, ya con cuartos de hotel. Visto de otra manera, en aquellos destinos que tengan más de 15 000 habitaciones, que viene en la Ley y es parte de lo que se tiene que poner de acuerdo el país, se tengan casinos independientes, porque por ejemplo en Cancún lo quieren así, pero en Tijuana lo quieren al revés, con casino hotel, porque aquí hay menos de 4000 cuartos”, apreció Mora.

Y agregó que “desafortunadamente en la frontera mexicana, desde Tijuana hasta Matamoros, se han instalado más de 150 casinos, pero del lado norteamericano, y lo que está pasando es que no sólo ya no jalamos turistas sino que los mexicanos van y se divierten del otro lado”. Afirmó que no hay posiciones radicales entre los interesados en el tema, pero por supuesto hay opiniones diferentes.

“Diferencias de criterios y operatividad sí hay, son mínimas, y estamos llegando a un consenso general. Eventualmente, algún empresario con una visión distinta podrá manifestarse en contra, pero creo que el universo de la consulta es lo que vale”, sostuvo.

Llamados de atención

Sobre la Iniciativa de Ley, el gremio turístico considera que la Iniciativa de Ley requiere reforzar algunas áreas, “en particular es sobre el manejo de la Comisión Nacional de Juegos con Apuestas y Sorteos, que va a ser al final del día el órgano que va a otorgar las licencias. No creemos que la Iniciativa se hizo a última hora, porque viene desde hace unos 10 años, esperamos que no haya presiones para que se apruebe si no está bien afinada, eso es lo que nosotros deseamos. Como Presidente de la CNET siempre digo que hemos esperado mucho tiempo, qué nos cuesta uno, dos o tres meses más y hacerlo en forma adecuada, asentada, sin errores por apuros”.

Puntualizó que el estudio sobre la Iniciativa de Ley debe ser guiado a dos o tres temas: ¿realmente los casinos van a traer turismo, van a traer divisas, traerán inversionistas alrededor de la actividad; realmente no perjudica a la sociedad que vive en los municipios donde estén los centros de apuestas?, “porque debe contemplarse que nos podemos encontrar más prostitución, lavado de dinero y todo eso, pero el estudio debe ayudar a minimizar los efectos negativos o eliminarlos si es posible. Si no llegamos a esto no debemos hacer casinos”, aseguró Viberg.

Por su parte, el ingeniero José Manuel Alavéz, Presidente de la Cámara Nacional de la Industria del Entretenimiento, alerta: “En México existe una Ley de Juegos y Sorteos desde 1947, lo que significa que al día de hoy hay inversiones en este sector que deben tomarse en cuenta ante una nueva ley para que no sean afectadas. Actualmente hay cerca de 20 000 empleos en esta actividad que cumple con sus obligaciones”.

Alavéz insta a la diferenciación de las diferentes actividades de juegos con apuesta según sus características de inversión, para que al evaluar una nueva ley se analicen los efectos de los espectáculos en vivo. Éstos requieren de inversiones muy altas, y generan muchísimos empleos, tanto que este tipo de empresas reciben apoyos, subsidios y tratamientos especiales en otros países.

La Cámara Nacional de la Industria del Entretenimiento representa a los industriales  que  tienen actividad en el aprovechamiento del tiempo libre de las personas.

A nivel internacional las actividades relacionadas con el juego con apuesta están consideradas siempre bajo el esquema de la industria del entretenimiento. En México, cuando se crea la Cámara el gobierno federal al autorizar su actividad encontró que para la autorización de este giro se tenía que tomar como referencia el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). Este tratado establece que el sector del entretenimiento es el responsable de representar a las industrias relacionadas con el juego con apuestas.

 “No es un secreto que en México se practican actividades ilícitas relacionadas con el juego con apuestas. Por ello, es importante que se llegue a una legislación, ya que estas actividades ilícitas provocan que los gobiernos no recauden impuestos, que no se respeten las obligaciones obrero-patronales y, en general, que no se generen beneficios para el país. Por lo que los involucrados debemos salir de discusiones de forma y entrar al fondo del asunto responsablemente.”

Alavéz recuerda que durante cuatro periodos parlamentarios, 2000 legisladores no han podido encontrar una fórmula que permita que en México se instalen casinos, y que se ha analizado de manera subjetiva lo que se menciona en cuanto a lavado de dinero, evasión fiscal y prostitución, entre otras cosas. Puntualiza que “dentro de una nueva Ley de Juegos y Sorteos con Apuesta no se deberá regular estas actividades, ya que las regulaciones y sanciones correspondientes están previstas en otras leyes, como la de Hacienda, en cuanto a la evasión fiscal, por ejemplo”.

Y el directivo sintetiza: “En otros países donde existen casinos, esta actividad coexiste con otras, generando inversión, empleo y recaudación de impuestos. Estos tres elementos deberían haber sido hasta hoy razones suficientes para que los legisladores en forma seria analicen los factores que han impedido una ley que tenga características de desarrollo, y que complemente las ofertas turísticas de nuestro país”.

Si hablamos de bienes raíces se debe cuestionar en dónde van a ubicar los casinos, y si la idea fundamental es que van a traer más turismo, entonces indudablemente deben ir a las zonas turísticas del país, aunque evitando que vaya a haber una plaga de casinos por todos lados, “porque en ese caso creo que como CNET vamos a estar en contra”, refirió su Presidente.

“Pensamos que hay muy pocos destinos en el país, turísticamente hablando, que aguanten un casino del tamaño de lo que existe en la Iniciativa: Cancún, Los Cabos, posiblemente Vallarta y Acapulco, y después México, Guadalajara y Monterrey.”

Mientras Viberg se pregunta si traería más turismo la instalación de casinos en México, Guadalajara y Monterrey, en comparación con los destinos de playa, Carlos Mora cree que la definición de los destinos tienen que ser decisiones de los inversionistas.


Vista Nocturna del Hotel-Casino Venetian, Las Vegas

Con ese argumento, Mora refiere que los expertos afirman que una vez que se apruebe la Ley vamos a tener un boom en los bienes raíces en los destinos turísticos con casinos, porque se va a generar una oferta distinta. Por ejemplo, dijo que “a lo mejor la Riviera Maya o la costa bajacaliforniana tiene precios que rondan los 300 o 400 dólares por metro cuadrado, pero cuando se le agregue la posibilidad de contar con casinos esos precios se van a disparar, porque es un elemento que le agrega valor, para beneficio de la comunidad”.

Alavéz opina que “no sólo hace falta una ley que reglamente, sino también una ley que regule la actividad, la inversión, el número de establecimientos y la generación de empleos, entre otros temas. Se deben encontrar fórmulas para que la autoridad vigile, supervise y, en su caso, sancione. Así se tendría una relación entre autoridad, empresarios y el público que decida participar, con reglas y metas claras para que México tenga una imagen ante el mundo de un país viable en términos de inversión, de un país serio en cuanto a sus actividades y de confianza en términos de sus controles”.

La discusión actual no es si debe haber o no casinos, sino si la Iniciativa presentada es la más adecuada y si hay que hacer ajustes. Hay legisladores que se oponen, hay incluso sectores sociales en contra, pero la mayoría en el Congreso ya se manifestó en favor de los casinos.

Durante todo el mes de julio y agosto las comisiones que están trabajando el dictamen, en particular la de turismo, realizaban un recorrido nacional, visitando los destinos interesados en tener casas de apuestas, escuchando propuestas, inquietudes e incluso rechazos, por lo que un sector estima llegar al final de agosto con un dictamen listo y consulta pública finalizada, para que en un escenario optimista se tenga el planteamiento del dictamen a partir del mes de septiembre en el Congreso y que pudiera votarse en el periodo ordinario entre el 1 de septiembre y el 15 de diciembre.

La nueva Ley deberá promover la inversión, el empleo y la recaudación fiscal en términos de equidad, tanto para los municipios los estados y la federación. Es una gran una oportunidad para que el país pueda crear nuevas alternativas de negocio y generar los empleos que tanta falta le hacen.

En las últimas tres legislaturas todos los intentos de los diputados por legalizar los casinos han fracasado, por lo que se mantiene intacta la Ley de Juegos y Sorteos que data de 1947, la cual incluso nunca tuvo un reglamento.

Por lo tanto, el tema no es nuevo, lleva entre 10 y 12 años tratándose de legislar en el Congreso. Sin embargo, por primera vez se perfila realmente la posibilidad de que se lleve a cabo, al haber consenso entre empresarios y legisladores para un “sí” a los casinos, lo que permitió que desde el pasado 29 de abril fuera enviado al pleno del Congreso la Iniciativa de Ley Federal de Juegos y Sorteos por parte de la Comisión de Turismo, que encabeza Francisco Javier López Mena.

Al respecto, Real Estate Market & Lifestyle, platicó en exclusiva con Carlos Mora, Vicepresidente de Casinos de la Concanaco, en quien recayó la responsabilidad institucional de promover el tema.


Carlos Mora
Vicepresidente de casinos de la Concanaco

RE: ¿La posición de la iniciativa privada frente al tema de los casinos ha cambiado en los últimos años?

CM: Nosotros, como sector privado, hemos trabajado en conjunto para analizar el tema de arriba abajo. Hace tres años, le entramos al tema con una posición en contra.

La Iniciativa que se había planteado en la legislatura de ese año llevaba varios efectos en los que el comercio organizado del país no estaba de acuerdo, pero la más importante y por la que el Consejo tomó la decisión de oponerse fue por el tema de las licitaciones.

En aquel entonces la Iniciativa de tener casinos hablaba de una licitación y en el esquema de licitaciones el gobierno mexicano tiene muy claramente sólo un ganador, entonces se habría tenido un ganador en Cancún, otro en Acapulco. Es decir, un ganador por cada destino que generaría irremediablemente un monopolio. Por eso es que distintos grupos, como el sector privado, grupos empresariales sectoriales como los hoteleros, y todo el mundo se opuso en ese momento.

RE: ¿Cuál es la posición actual de Concanaco respecto al tema?

CM: Ahora las circunstancias son distintas y la posición de la Vicepresidencia de Concanaco es completamente diferente, al grado de ser uno de los grandes impulsores de la iniciativa privada para el establecimiento de casinos, participando activamente en el análisis, la investigación y promoción del tema.

RE: ¿Qué medidas se tomaron para promocionarlo?

CM: A partir de la nueva gestión en Concanaco, de Raúl Alejandro Padilla, se planteó buscar la posibilidad del sí a los casinos. Se revisaron las distintas versiones de quienes están a favor y quienes en contra, para que, como sector privado, buscaran la posibilidad de tener una sola opinión con características que favorecieran el establecimiento de los centros de apuestas.

Buscamos todas las posibilidades que tuvieran una opinión hasta llegar a la conclusión de hacer una revisión de las iniciativas existentes, porque muchas de ellas estaban sueltas.

Después de ponerse de acuerdo como sector privado, lo que hizo la Concanaco fue nombrar un responsable del tema, que lo llevara con el peso de la institución y que evitara la pulverización del tema, lo que recayó en mi persona. Ya con la existencia de la vicepresidencia de Casino, la Concanaco buscó el canal oficial, primero con el poder legislativo y luego el poder ejecutivo.

RE: ¿En qué condición está hoy el tema de los casinos?

CM: Lo que hoy tenemos para lograr que esto sea una posibilidad palpable es una Iniciativa de Ley que, el 29 de abril pasado, en la última sesión del periodo ordinario del Congreso fue signada por 253 legisladores, para ser exactos, que equivalen a más de 50 % del Congreso, de todos los partidos. “Se presentó ese mismo día ante el pleno y a su vez se trasladó para que se dictamine por las tres comisiones a las que se decidió en el pleno el Congreso, como es la de Turismo, que es la promotora; la de Gobernación, porque es la que elabora la mayor parte de leyes en el país; y la de Hacienda, porque incluye aspectos económicos, impuestos y demás.

“Los diputados de las Comisiones que participan en el dictamen de la Ley han estado viajando por todos los destinos que han expresado su interés por abrir casinos, con la intención de escuchar las inquietudes, opiniones y sugerencias de todos, sin excepción. Con la intención de que la Iniciativa de Ley sea la más adecuada.

RE: ¿Cuál es su perspectiva sobre el tema?

CM: Veo con optimismo que en el próximo periodo ordinario de sesiones, que inicia en septiembre, sea avalada, y la Iniciativa se convierta en Ley, toda vez que la interrogante ya no es si casino sí o casino no, sino resolver el cómo, dónde, cuánto, etcétera.