HOTEL PENINSULA TOKIO

DISEÑO INTERNACIONAL DE INSPIRACIÓN JAPONESA

Después de haber iniciado operaciones en Tokio, Japón, hace más de un año, este hotel se ha convertido en un lugar favorito de los citadinos más vanguardistas. Uno de los grandes aciertos del Peninsula Tokio ha sido, sin duda, combinar exitosamente las tendencias del diseño contemporáneo con la milenaria tradición japonesa.

El trabajo en conjunto del famoso arquitecto Kazukiyo Sato y el diseñador de interiores, Yukio Hashimoto, ha traído a Japón una tendencia nueva en diseño. Mientras que otros hoteles importantes en la ciudad han optado por decoración de estilo occidental, el Peninsula ha elegido un ambiente japonés contemporáneo.

La decoración está inspirada en una mezcla de tendencias de lujo modernas y la herencia cultural japonesa, tanto en su aspecto exterior como en su diseño, incluyendo una gran cantidad de obras de artistas japoneses: hay un total de mil piezas diferentes hechas por más de 60 artistas, 90 por ciento de estas obras fueron hechas usando técnicas japonesas tradicionales. La visión del arquitecto Kazukiyo Sato sobre el hotel se basa en la imagen de un farol tradicional japonés, en posición vertical, como si estuviera resguardando la entrada a las populares zonas de Marunouchi y Ginza. La fachada está hecha de granito de Namibia, cuyo color contrasta bien con el gris de los edificios cercanos.

La entrada principal del hotel tiene una fuente hecha de piedra de granito ajiishi japonés, acompañada de un jardín con pino, cerezo y árbol de arce, reflejando el amor por la naturaleza y los colores cambiantes de las estaciones que caracterizan la estética japonesa. Las plantas, a ambos costados de la entrada principal, cambian de acuerdo a las estaciones, otro detalle que discretamente nos remite a la tradición del país.


Alberca del Spa en el hotel Peninsula Tokio.

HABITACIONES Y SUITES

Los pasillos de esta parte del hotel están inspirados en las viejas calles de Kyoto, pisos alumbrados y paneles de espejo y granito en las paredes que traen a la mente la imagen del agua, mientras las alfombras reflejan diseños similares a los bordados en los kimonos.

Las habitaciones están entre las más grandes en Tokio. En su interior, la decoración está dominada por el extensor uso de la tradicional laca roja japonesa. Mientras que algunos de los muebles tienen un acabado de estilo antiguo con laca de color negro; las puertas corredizas son de árbol de castaño de indias y cada una tallada de un solo árbol para garantizar la consistencia de su color. Los techos de las suites están adornados con paneles en color dorado con hermosas fi guras de sakura, la tradicional flor de cerezo japonesa.

LA COLECCIÓN DE ARTE DEL PENINSULA TOKIO

En colaboración con las consultoría de arte Art Front Gallery, la colección del Peninsula Tokio consiste en aproximadamente mil piezas. El diseñador de interiores, Yukio Hashimoto, quiso mostrar las técnicas tradicionales de los artesanos japoneses y por esta razón seleccionó a un grupo de artistas y artesanos de renombre.

La famosa diseñadora japonesa, Keisen Hama, estuvo encargada de crear una hermosa obra en bambú para adornar el corazón del lobby. Esta es sin duda una de las piezas estrella en el hotel. Recurriendo a la vasta herencia cultural japonesa, el Peninsula Tokio quiso hacer honor a los símbolos de fuerza, armonía y buena suerte. La única criatura mítica del Zodiaco chino que representa a estas cualidades es el Dragón. Representar estos símbolos fue la motivación detrás de la obra de Hama.

El arte en cerámica de Shuhei Hasado puede apreciarse en el lobby del hotel y en la gran escalinata. Detrás de la recepción principal, una pared formada por 70 capas de cerámica en varios tonos café fue creada mediante la técnica hanchiku, un método tradicional japonés que consiste en la creación de un marco en madera en donde se colocan varias capas de colores en cerámica para crear un mural.

Hasado también creó una obra en cerámica color azul marino que representa el cielo de noche, el cual posteriormente se roció con cerámica color dorado que representa a la vía láctea en la escalinata principal.

La afamada artista japonesa Eriko Horiki, experta en la técnica de papel washi, se encargó de realizar obras que ahora adornan el spa en el hotel. Sus lámparas de papel washi pueden apreciarse en el área de la recepción del spa. En el atrio interior del hotel, suspendidas a 70 metros de altura, con dimensiones de 13 metros de largo y 7 metros de ancho, en el área comprendida entre el piso 8 y el 23, se encuentran unas esculturas especialmente comisionadas a cargo de los artistas de renombre internacional Ben Jakober y Yannick Vu. Se trata de 24 conos hechos de acero inoxidable, cada uno pesa 80 kilogramos, suspendidos por unos cables especiales. Cada cono está cubierto de fi bras de vidrio especial Schott, entrecruzadas diagonalmente. Este material produce un efecto luminoso a lo largo de las esculturas. Otra artista, Kaori Tanaka, estuvo a cargo de la decoración de las habitaciones, los pasillos y la Suite Peninsula. El tema dominante en sus obras es la naturaleza. Jardines, plantas, el elemento agua y la luna son motivos constantes en todos sus diseños.

SPA DEL HOTEL PENINSULA

El color oscuro de la madera bubinga se combina con mármol color crema en los cuartos de relajación dentro del spa. El tema principal aquí es la luz suave y relajante, que se logra de manera inigualable con el papel tradicional japonés. La luz se refl eja de esta manera para crear un ambiente de contemplación y relajación.

La piscina en el quinto piso ofrece una vista excelente de los Jardines Imperiales. La idea del diseñador Hashimoto fue unir el espacio de la piscina con el mundo exterior, por esta razón, el mismo granito de Namibia que adorna el exterior del hotel fue usado para decorar esta el área de la piscina.

EL AREA DE BANQUETES

Al pie de la escalera se encuentra un tradicional jardín de rocas japonesas karensansui, con rocas que representan una imagen de islas diseminadas en el universo. Las lámparas en ambos costados de los elevadores están hechas de papel tradicional aramido, mientras que los paneles en las paredes están pintados de color dorado sobre papel washi y tienen un efecto texturizado de líneas horizontales. Posiblemente la parte más tradicional del hotel es el área dedicada a la ceremonia Shinto. El Sintoísmo (del japonés Shinto) es el nombre de una religión nativa de Japón. Involucra la adoración de los kami o espíritus de la naturaleza. Algunos kami son muy locales y son conocidos como espíritus o genios de un lugar en particular, pero otros representan objetos y procesos naturales mayores, por ejemplo, Amaterasu, es el nombre que se le dio a la diosa del Sol. Una pintura de cinco paneles de laca urushi hecha por Yui Higashihata da la bienvenida a los huéspedes cuando entran en el gran salón. Los colores y texturas usadas en esta parte del hotel están inspirados en los aquellos usados en los tradicionales kimonos


Lobby del hotel.

PETER: LUGAR IDEAL PARA DISFRUTAR LAS NOCHES DE TOKIO

Este restaurante ha sido adoptado por los habitantes más conocedores de la ciudad. Su ambiente es el preámbulo ideal para quienes deseen internarse en la famosa vida nocturna de Tokio. Disfrutar una copa de champaña y una deliciosa cena en Peter seguida de una visita al distrito de Ginza por la noche es una excelente forma de experimentar las noches de Tokio.

Cuando las luces de neón de la ciudad comienzan a encenderse, es el momento de aventurarse a explorar las zonas de Marunouchi y Ginza con sus variadas tiendas de lujo, bares, galerías y sus famosos espectáculos de jazz.