La Ciudad de México experimenta contradicciones en su desarrollo urbano producto de los cambios constantes en los criterios de crecimiento natural de una ciudad que careció  históricamente de un concepto ordenado y planeado correctamente, que tuviera un objetivo claro para su futuro y que pudiera ordenar su territorio cuantificando y analizando sus recursos de suelo, sus reservas, previniendo un crecimiento sostenido, además de considerar el aumento de la población y la concentración de la economía.

 

La Ciudad de México experimenta contradicciones en su desarrollo urbano producto de los cambios constantes en los criterios de crecimiento.

 

Ciudad de México.
Ciudad de México.

 

A lo largo de la historia de la Ciudad se han acumulado infinidad de hechos que se han reflejado en sus construcciones y en la forma de convivir  de sus habitantes. Sufrimos todos los olvidos y rezagos de la falta de previsión, de la ignorancia de las normas y planes de crecimiento que ya existían pero que nunca se acataron de manera formal. Es por ello que el crecimiento poblacional explosivo en la década de los setentas y el desmantelamiento industrial de los ochentas son algunos hechos que han ido cambiando la vocación de la ciudad y por consecuencia sus necesidades y calidad de vida.

Hoy, con una población de casi nueve millones de habitantes en la ciudad y al rededor de veinte, la mayoría de recursos se han ido agotando de manera proporcional al crecimiento de la población. Los problemas son regionales y afectan a más de cuatro entidades que forman la corona metropolitana, donde se padecen problemas de alta densidad con la falta de satisfactores tan elementales  para sobrevivir como el techo y el empleo.

La Ciudad de México experimenta  los problemas comunes de las grandes economías, además de rezagos elementales como la dotación  de una infraestructura suficiente para todos sus habitantes.

El abasto de agua potable es uno de estos problemas, pues no es suficiente para toda la población  y el consumo de la misma es desigual y desproporcionado, dado que existen zonas donde el desperdicio es característico y en otras zonas la escasez es endémica.

El abasto ha sido un problema porque se desperdicia casi el 40% del líquido en fugas en los sistemas de distribución, la falta de una conciencia para el ahorro del agua ha llevado a suministrar el líquido por tandeos en las zonas más pobres de la Ciudad. Sin embargo, el consumo de agua no ha sido disminuido y se ha puesto poca atención  a la necesidad de reciclar las agua servidas, pues en la actualidad sólo se le da tratamiento al 5% del agua que se consume, cuando se debería reciclar casi el 60 % .

En materia del manejo de residuos sólidos, la Ciudad exhibe un rezago evidente, no se tiene una cultura de la separación elemental de los desechos, mucho menos  se tiene una conciencia clara en el concepto de reciclaje para aprovechar los recursos que representan el cartón, papel, aluminio, vidrio y demás materiales susceptibles de reducir, reciclar y reusar.

 

En la actualidad sólo se le da tratamiento al 5% del agua que se consume, cuando se debería reciclar casi el 60%.

 

De los indicadores del Desarrollo Urbano de las grandes Ciudades como la nuestra destacan: la generación de electricidad para satisfacer las crecientes necesidades de energía en el uso cotidiano de sus habitantes, así como cubrir la infraestructura necesaria para la producción de bienes y servicios, un ejemplo de esto sería el proporcionar los servicios urbanos de alumbrado público, ya que en la actualidad muchas redes de distribución son obsoletas por los años de  servicios y la falta de renovación de líneas tras varias décadas de haber cumplido su vida útil.

 

Sección transversal del paso inferior en Av. Ejército Nacional.
Sección transversal del paso inferior en Av. Ejército Nacional SETRAVI

 

Otras de las garantías que forman el catálogo de conceptos imprescindibles para un desarrollo urbano sustentable, son la seguridad, la movilidad urbana, la educación  y el medio ambiente. Todos ellos relacionados entre sí y que en conjunto representan la calidad de vida de los habitantes de una ciudad,  aquí es  donde muchas capitales mundiales clasifican sus estándares de calidad de los servicios que proporcionan a sus habitantes. El Distrito Federal se clasifica entre las  primeras nueve ciudades con más de diez millones de habitantes; y cuenta con un déficit de cobertura de servicios  superior a la mayoría de ciudades en esta categoría. Ante esta situación ¿Cómo se van a resolver los problemas del desarrollo urbano que hoy representan una crisis de convivencia entre los habitantes de esta concentración humana?

Primeramente hay que crear conciencia en que el crecimiento poblacional tiene límites muy cercanos a la saturación y que no habrá servicios urbanos capaces de satisfacer una demanda tan creciente.

Reorganizar el uso del suelo a partir de una densificación programada para absorber el crecimiento a través del desarrollo vertical de las edificaciones, evitando la expansión horizontal de la ciudad invadiendo zonas de reserva ecológica con asentamientos irregulares.

• Crear una ciudad policéntrica, a partir de lugares ya existentes que consoliden su vocación de servicios y que eviten el desplazamiento a zonas centrales.

Reciclar edificios en zonas centrales y en corredores urbanos para aprovechar mejor la infraestructura existente.

Reforma de la estructura de transporte público para continuar con los esfuerzos por renovar el transporte público a fin de obtener mayor cobertura en el servicio y ofrecer mayores opciones de viajes colectivos evitando el uso del automóvil individual, estableciendo zonas donde no se incentive el uso del auto individual a través de cargos por congestionamiento en zonas centrales.

• Recuperar la supremacía de las normas y reglamentos por encima de cualquier interés particular o de grupo, entender que un conglomerado de las dimensiones de la Ciudad de México conviene el respeto y la organización por encima de cualquier interés.

Si se quiere proponer seguir habitando este Valle y  heredar un futuro posible para otras generaciones es impostergable ponerse de acuerdo y trabajar colectivamente para obtener los beneficios que cubran a la mayoría, aún es tiempo de rectificar por nosotros y por la Ciudad.

 

Otras de las garantías que forman el catálogo de conceptos imprescindibles para un desarrollo urbano sustentable, son la seguridad, la movilidad urbana, la educación y el medio ambiente.

 


Texto:Sergio Anibal M.