Con motivo del Bicentenario, el gobierno de los Países Bajos preparó un regalo para México: CICLO-CIUDADES, un manual integral para fomentar el uso de la bicicleta como medio de transporte cotidiano. Las ciudades de nuestro país enfrentan varios retos en materia de infraestructura vial y movilidad, por lo que sería de gran trascendencia integrar la opción ciclística.

En Holanda, en la década de 1970, se introdujo el concepto de planeación vial enfocado en los más vulnerables: peatones y ciclistas. Los resultados han sido positivos y replicables. Basándose en esta experiencia, el manual tiene el objetivo de proporcionarnos una herramienta para implementar el uso de la bicicleta como una opción viable en las ciudades mexicanas, y así contribuir a una movilidad urbana sustentable y amigable.

En casi todas las ciudades de Latinoamérica se ha adoptado un esquema de desarrollo que privilegia al automóvil por encima del peatón y del transporte público. Las consecuencias son múltiples, y generan enormes retos de movilidad.

 

Ciclopista de la Ciudad de México.
Ciclopista de la Ciudad de México.



El crecimiento poblacional, la continua urbanización y el desarrollo de las economías locales generan mayor demanda de transporte y una creciente congestión vehicular. De acuerdo con datos del Banco Mundial y CTS México 2009, los ciudadanos realizan 49 % de los traslados en transporte público, mientras que sólo 25 % se realiza en automóvil y 26 % a pie o en bicicleta. Estas cifras contrastan con los montos de inversión focalizados en obras de infraestructura que atienden al automóvil, como vialidades de grandes dimensiones, segundos pisos y distribuidores viales, entre otras.

Invertir en una red de movilidad en bicicleta resulta positivo en materia de medioambiente, reducción de emisiones contaminantes, salud, seguridad vial, desarrollo económico y calidad de vida. En México las familias llegan a destinar hasta 52 % de su sueldo para traslados diarios, debido a la lejanía de los conjuntos habitacionales y a la falta de integración de las diferentes modalidades del transporte. El uso de la bicicleta puede generar ahorros en el gasto familiar y es una estrategia efectiva para solucionar problemas de congestión vial.

Esta guía presenta, en seis tomos, un diagnóstico de la movilidad en México, y los primeros pasos y las acciones a realizar para conformar una red ciclística integral. Provee datos para el diseño, las intervenciones prioritarias, los estándares y principios de infraestructura vial, la señalización, las técnicas de ingeniería vial y las características de los diferentes tipos de vías. Asimismo, destaca la necesidad de implementar la movilidad en bicicleta como una política pública y describe los componentes de esa política, sus beneficios y los criterios rectores de una planeación ciclo-incluyente.

En la guía se analizan factores como la intermodalidad, que facilita la conectividad de la bicicleta con otros transportes públicos, y la accesibilidad, estacionamientos para bicicletas, sistemas públicos de bicicletas y ciclotaxis, capacitación y promoción del uso urbano de la bicicleta.

El éxito de estas estrategias en los países Bajos nos invita a reflexionar sobre el modelo de las ciudades mexicanas, y a buscar opciones que mejoren la calidad de vida de sus habitantes, como el ciclismo. El transporte en bicicleta es una opción sustentable, rápida, que fomenta la equidad social, al ser un vehículo de bajo costo, y que significa un ahorro para el usuario, en gasolina, seguros, licencias, impuestos y servicios.

En México necesitamos una política integral de movilidad sustentable. Se han realizado algunos esfuerzos para promover el ciclismo y aumentar el número de usuarios, que actualmente representa apenas 1 %.

 


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En el mes de junio del 2010 se realizó la Tercera Carrera Multimodal de transporte en el Distrito Federal, organizada de forma conjunta por el Instituto de Políticas para el Transporte y el Desarrollo (ITDP), El Poder del Consumidor, Muévete por tu Ciudad, la organización Bicitekas y el blog Transeúnte. El desafío era demostrar cuál es el medio de transporte más eficiente y rápido, al recorrer durante horas pico los 12 kilómetros entre la Torre de Rectoría de la UNAM y el Ángel de la Independencia, en Paseo de la Reforma. La bicicleta fue la más efectiva, invirtiendo solamente 32 minutos con una velocidad promedio de 24 km/h. El recorrido en automóvil tardó 1 hora y 19 minutos, con un promedio de 8 km/h; en motoneta, 36 minutos; en Metro y Ecobici, 47 minutos; y en Metro y autobús, 57 minutos; con lo que se demostró la pertinencia de la bicicleta.

Para fomentar el uso de transportes alternativos, como la bicicleta y la motocicleta, desincentivando el uso de cuatro millones de vehículos que actualmente generan congestiones en el tránsito y contaminación, el gobierno del Distrito Federal está construyendo 400 kilómetros de ciclovías en la Ciudad de México.

Agradecemos al Reino de los Países Bajos, a través de su embajadora en México, Cora Minderhoud, este útil regalo, que induce a incorporar la bicicleta como un medio de transporte cotidiano. Opción viable para generar ciudades sustentables, competitivas y con calidad de vida, devolviéndole a la gente, en términos de Jordi Borja, el derecho a la ciudad.

*Sara Topelson de Grinberg es Subsecretaria de Desarrollo Urbano y Ordenación del Territorio en la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol).


Texto:Sara Topelson de Grinberg

Foto: FLICKR,SEDESOL,CH