Por primera ocasión en cerca de dos décadas la calificación de la deuda soberana de México experimenta una nota con perspectiva negativa en su calificación. No la bajaron, pero la pusieron en posibilidad de hacerlo en el futuro.

Moody’s consideró con perspectiva negativa la nota soberana de México. La agencia ratificó la calificación A3 para la nota gubernamental de México, pero puntualizó los retos para alcanzar sus objetivos de consolidación fiscal y de estabilización de sus tasas de endeudamiento.

Después de la crisis de 1994-1995 y sus secuelas de años posteriores, México experimentó una constante mejora en la calificación crediticia de su deuda soberana hasta alcanzar el grado de inversión.

Incluso, con motivo de las reformas estructurales y del llamado Mexican Moment, la misma calificadora Moody’s mejoró la calificación de Baa1 a A3 la nota de México, con perspectiva estable, en febrero de 2015.

Sin embargo, la caída en los precios del petróleo, la crisis financiera que enfrenta Petróleos Mexicanos (Pemex) y el lento desempeño económico, propició que la agencia calificadora considerara poner en perspectiva negativa la nota soberana de México.

"Los pasivos por un posible apoyo del gobierno (mexicano) a Pemex, dadas las presiones de liquidez del productor estatal de petróleo, podrían debilitar aún más el proceso de consolidación fiscal del país", indicó en su comunicado.

Asimismo, señaló: “El desempeño económico débil y las continuas fuerzas externas en contra desafiarán los esfuerzos de consolidación fiscal del gobierno e incrementarán el riesgo de que los crecientes ratios de deuda no se estabilicen en el horizonte de las calificaciones".