La oficina de arquitectura Carmody Groarke fue elegida para diseñar un hotel en Burgh Island, una isla mareal en la costa de South Devon. El hotel se situará en el acantilado de la isla para ofrecer generosas vistas del estuario de Bantham, una piscina de agua salada al aire libre y una playa privada para los huéspedes del hotel.

Carmody Groarke fue seleccionada después de una convocatoria privada dirigida por el RIBA, donde participaron 15 firmas arquitectónicas.

De acuerdo con Jonathan McDowell de McDowell+Benedetti, quien fue arquitecto asesor del RIBA para este concurso, "Éste es un proyecto de ensueño, un retiro lujoso en un lugar asombroso".

Por su parte, Tony Orchard y Deborah Clark, propietarios del hotel, mencionaron: "Sabiendo la sensibilidad y exposición del lugar, gastamos un año entero antes de comenzar el concurso en evaluaciones técnicas, involucrando a un ingeniero estructural y un estudio de factibilidad a cargo de Hyder Consulting. Aunque es un proyecto relativamente pequeño, estamos entusiasmados por el interés generado entre algunas de las mejores oficinas de arquitectura del Reino Unido".