|  
Informó que el futuro de las calificaciones de México dependerá de la capacidad de la administración del presidente Felipe Calderón
317 No me gusta25
Por Notimex CIUDAD DE MÉXICO.- Standard & Poor"s (S&P) confirmó hoy sus calificaciones soberanas en moneda extranjera de largo plazo de 'BBB+' y de corto plazo de 'A-2', y en moneda local de largo plazo de 'A+' y de corto plazo de 'A-1' de México. La perspectiva se mantiene estable. El analista de S&P, Lisa Schineller, explicó que lo anterior se basa en la espectativa que tienen de que la volatilidad en los mercados financieros internacionales y el descenso de la actividad económica global y en Estados Unidos, "no minarán el compromiso de México con la estabilidad macroeconómica ni debilitarán su calidad crediticia soberana" En un comunicado, la calificadora internacional de riesgo crediticio consideró que un marcado desaceleramiento en el crecimiento del PIB real de México durante 2009 en combinación con menores ingresos petroleros, presionarán más el presupuesto gubernamental. "México cuenta con un limitado margen para aplicar una política fiscal contracíclica y ya usó parte de esta libertad de acción en el presupuesto 2009 recientemente revisado", precisó. A fin de contener el aumento potencial en el endeudamiento del sector público y sostener la confianza del mercado, confió que el gobierno actuará de forma oportuna para ocuparse del déficit presupuestal. Asimismo, para permitir la inversión de capital suficiente de la paraestatal Pemex, para mantener su producción de petróleo cerca de los niveles actuales. A lo largo de su trayectoria, México ha logrado ajustarse a acontecimientos fiscales adversos, y la mayor cooperación que se ha observado recientemente entre los partidos políticos para aprobar algunas iniciativas sugiere que dicha pro-actividad continuará, destacó. Mencionó que el gobierno y el Banco de México (Banxico) han implementado recientemente diversas medidas para mitigar la restricción crediticia local para empresas financieras y no financieras, y la mayor volatilidad del peso mexicano. S&P informó que el futuro de las calificaciones de México dependerá de la capacidad de la administración del presidente Felipe Calderón para manejar las presiones fiscales y contener el incremento de las necesidades de financiamiento del sector público, al mismo tiempo que permite importantes inversiones de Pemex durante los siguientes años. Un menor crecimiento y menores ingresos petroleros, aunados a las elecciones legislativas de mediados de 2009, podrían generar presiones políticas para que México se aleje de las políticas fiscal y monetaria que han apuntalado su mejor calidad crediticia soberana, añadió. Standard & Poor's anticipó que el gobierno actuará de manera prudente para compensar los menores ingresos petroleros, y por consiguiente, respaldará las dinámicas fiscal y de deuda del país.