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La inversión en construcción sigue repuntando en forma acelerada, fundamentada en la inversión en la construcción no residencial por las obras de infraestructura más importantes del gobierno federal.

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De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), durante agosto de 2023 la inversión en construcción repuntó 48.1% con relación al mismo mes del año previo.

El reporte indicó que la inversión no residencial encabezó este desempeño con un incremento de 99.5% anual en octavo mes del año en curso, en contraste con la inversión residencial que registró una contracción de -2.7% anual.

 

Con este reporte, de enero a agosto la inversión en construcción acumuló un crecimiento de 24.1% en comparación con el mismo mes del año previo.

 

También de forma acumulada se observa la tendencia que determina la inversión dependiente del gasto público como el único factor que impulsa el crecimiento, porque la inversión no residencial avanzó 50.4% anual en los ocho primeros meses del año, a diferencia de la inversión residencial que acumuló una contracción de -1.3% en el mismo periodo.

Analistas de Monex destacaron que sobresalió el incremento mensual en la inversión que, “como ya ha sido habitual desde mediados del año pasado está asociado al desempeño de las obras de construcción del sector público. De hecho, en agosto la tasa de variación de 12 meses de la construcción no residencial fue de casi 100%".

Para ponerlo en contexto, el crecimiento acumulado entre 1993 y 2014, año en que comenzó la lenta tendencia de declive que dominó hasta el inicio de la pandemia, fue de 52.0%, lo que realza la trascendencia del gasto actual en los proyectos prioritarios de la administración federal”.

 

 

Por su parte, los analistas de Banco Base destacaron que el componente de construcción no residencial, que tiene mayor relación con las obras del sector público y construcción de infraestructura industrial, encabezaron el crecimiento. “Este comportamiento sugiere que el crecimiento en la IFB sigue impulsado por la construcción de obras públicas y el nearshoring”.

 

La tendencia en lo que resta del año difícilmente cambiará, porque las obras de infraestructura insignia del gobierno federal son las únicas con buen desempeño, no así la inversión privada en edificación.

 

Además, los recursos que se destinarán a la reconstrucción del Puerto de Acapulco seguramente impulsarán más la inversión no residencial a través del gasto público.