El país recibirá 72,000 mde en ayudas directas del Plan de Recuperación, Transformación y Resilencia, entre finales de este año y el 2023.

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En los próximos años, la vivienda en España absorberá una parte importante de los fondos europeos de recuperación económica, ya sea a través de mejoras en la renovación de las viviendas, con énfasis en la eficiencia energética -fundamental para la aprobación de las ayudas- o en el desarrollo de vivienda social.

El país recibirá 72,000 millones de euros (mde) en ayudas directas del Plan de Recuperación, Transformación y Resilencia, entre finales de este año y el 2023. De este monto, 6,820 mde se destinarán a rehabilitación de vivienda y regeneración urbana (5,800 mde) y edificación social (1,000 mde).

La clave del aprovechamiento de estos fondos está ligada a cómo los ciudadanos acojan la renovación de los edificios y avanzar en la descarbonización. El objetivo del gobierno español es llevar a cabo mejoras en 500,000 viviendas entre 2021 y 2023.

Así, las ayudas directas a la rehabilitación pueden ir desde el 35% del importe de la obra hasta el 100%, no obstante que este último porcentaje irá destinado a intervenciones integrales en barrios con riesgo de exclusión social. Aunque las autoridades combinan las ayudas directas con las deducciones fiscales.

El sector de la construcción y rehabilitación es muy intensivo en mano de obra y la puesta en marcha de este programa debe reflejarse en la generación de empleos. Las deducciones fiscales estarán diseñadas exclusivamente para primeras residencias y en función del ahorro en el consumo de energía que se consiga con la mejora del inmueble.

Para obtener una deducción del 20% en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) bastará con reducir un 7% la demanda de calefacción o refrigeración de la vivienda; sustituir unas ventanas normales por unas de altas prestaciones que aíslen mejor la casa del frío y del calor consigue ese ahorro.

Y si se logra reducir un 30% o más el consumo de energía primaria procedente de fuentes no renovables, entonces el beneficio fiscal ya se elevará hasta un 40%. Para beneficiarse de esta deducción habrá que acreditar una mejora en el certificado de eficiencia energética de la vivienda.

Finalmente, las deducciones del 60% solo serán posibles cuando se intervenga en edificios enteros y, mayoritariamente, residenciales. Las deducciones se aplicarán a los diferentes propietarios y según la cantidad invertida en la rehabilitación.

Esta debe lograr una reducción de al menos un 30% en el consumo de energía primaria no renovable o situar el inmueble en una nota A o B, las dos que expresan mayor eficiencia en los edificios. El gobierno trabaja para elevar el parque público en alquiler hasta las 100,000 residencias, gracias en parte a los fondos europeos.

Aunque la reforma de viviendas para avanzar en el ahorro y eficiencia energética absorberá la mayor parte de las ayudas europeas, el gobierno español se reserva una partida no menor para avanzar en la creación de un parque público de viviendas de calidad.

Y en este sentido, destinará los citados 1,000 mde para levantar 20,000 pisos de alquiler social. El objetivo es llegar a las 100,000 viviendas públicas de alquiler a través de diferentes programas con la Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria (Sareb), fondos de inversión y promotoras y, también, a través de las ayudas europeas.

 

/Con información de EjePrime/