Los bancos nos hemos preocupado por construir un mercado hipotecario sólido, esto se refleja en la fuerte rivalidad competitiva y el buen comportamiento de los portafolios.

Transitamos por una crisis económica que es completamente distinta e incomparable a las anteriores. Sin embargo, también es una época que permite contrarrestar los efectos con innovación.

El mercado hipotecario mexicano vive una situación coyuntural, que tiene sus efectos y sus afectaciones, pero que a la vez está permitiendo ir más a fondo y ofrecer mejores productos a los clientes.

La crisis sanitaria ha determinado muchos cambios en la forma de trabajar, en los hábitos de consumo y en muchos otros temas, pero no en el plan de vida de las personas.

Al evaluar las posibilidades de adquirir una vivienda, las familias mexicanas normalmente se preguntan cuál es la mejor opción: Comprar o rentar. Por ello, es importante revisar las bondades y riesgos de ambas posibilidades.