Desde ahora y hasta el 2050, cada década Estados Unidos agregará 30 millones de personas a su población. Este hecho, unido a factores como la falta de agua y el cambio climático, están modificando la perspectiva de los gobiernos a nivel global respecto a su política de desarrollo de Infraestructura.

La conformación de asentamientos humanos está tomando la atención de quienes dirigen la política de desarrollo urbano. Es así que el propósito de la actual crisis económica permitió a algunos países, incluido México, que tomaran la infraestructura como el eje de su recuperación.

El reporte American Recovery and Reinvestment Act de 2009 demuestra cómo los incentivos y gastos relacionados con la infraestructura en Estados Unidos ascendieron a 787 000 millones de dólares, de los cuales la energía y el transporte registraron por separado los mayores montos con 70 000 y 48 000 millones de dólares, respectivamente. En el caso de infraestructura total el número se elevó a 132 000 millones de dólares.

 

 

Pero visto en perspectiva, la situación urbana a futuro de muchos países hace que la formación de concentraciones poblacionales obligue a establecer sistemas de transporte de alta velocidad para conectar las metrópolis.

La International Union of Rail-ways muestra una fuerte tendencia de la inversión internacional en trenes de alta velocidad. China, por ejemplo, que hoy día apenas cuenta con 1000 kilómetros de sistema ferroviario y construirá en los próximos 15 años poco más de nueve mil kilómetros adicionales.

España, Japón y Alemania, aunque con un modesto plan respecto al del gobierno chino, siguen al gigante asiático en planes de inversión en sistemas de tren de alta velocidad, según la misma fuente de información.

 

 

Es fuerte la inversión internacional en tren de alta velocidad

 

Del bloque de las nuevas economías BRIC (Brasil, Rusia, India y China), sólo China cuenta con infraestructura en operación, en construcción y con planes hacia el 2050.

Contrario a esa perspectiva, en México el sistema ferroviario tiene un enfoque total hacia la transportación de carga, mientras que las súper vías que permiten a los trenes de alta velocidad en gestión edificar poderosas líneas ferroviarias o aquellas partes de línea donde se alcanzan o exceden velocidades de 250 kilómetros por hora.

La inversión, sin embargo, sigue siendo el principal hallazgo de voluntad política y visión a futuro. En el reporte CG/LA Infrastructure 2009 se determina que en la próxima década Asia y Europa liderarán al mundo en inversión anual global en infraestructura.

 

Telecomunicaciones, el próximo de la lista

 

Después de la infraestructura de transporte y energía, las telecomunicaciones son, según el mismo análisis, la tercera fuente de captación de recursos en nuevas inversiones. La composición del pastel da con 37 %, la primera posición de la inversión mundial en infraestructura para la próxima década. Mientras, con 30 % se ubican las obras del sector energético y 23 % en telecomunicaciones.

En conjunto, estos tres sectores representan 90 % de los recursos que gobierno e iniciativa privada destinarán a la materia. Por ello, representan el mejor ejemplo de la evolución del ciclo de vida de la infraestructura y hacen evidente algunos puntos inadecuados de la política seguida en México.

 

 

La tendencia de reinversión, modernización y rediseño es otro factor de cambio que marca el liderazgo con que países como Reino Unido, Alemania, China, e incluso la India, están replanteando su infraestructura.

Para Japón, Singapur y los Emiratos Árabes Unidos el crecimiento y desarrollo son los tintes que dibujan su política de desarrollo de infraestructura.

El tamaño económico de la inversión ya se detalló. Pero su avance es mayúsculo cuando se observa que en los próximos cinco años Estados Unidos destinará 2.2 trillones de dólares y China 600 000 millones de dólares en infraestructura ferroviaria primaria.

Por su parte, Francia y Reino Unido plantean recursos por 2800 y 23 000 millones de dólares para robustecer sus sistemas de alta velocidad ferroviaria, así como las rutas que comunicarán las diferentes regiones de sus territorios.

 

Desde ahora y hasta el 2050, en cada década los Estados Unidos agregarán 30 millones de personas a su población

 

México cuenta con un plan nacional de infraestructura de 270 mil millones de dólares con los cuales buscó alentar la economía mexicana, tras la crisis económica de 2007.

Los números lo demuestran. China solamente invertirá en la próxima década 200 000 millones de dólares, mientras que la Unión Europea 305 000 millones de dólares, la región de Asia, sin China, 200 000 millones de dólares. Estados Unidos, en esta misma medición, les sigue con un presupuesto de 180 000 millones de dólares.

Maureen L. McAvey, Executive Vice President de iniciativas del ULI México sabe de los hallazgos que en materia de inversión se han observado en economías como la norteamericana, Emiratos Árabes, China y otras naciones.

Los presupuestos destinados al rubro de infraestructura han dejado un aumento de competitividad. Un análisis desarrollado en la materia demuestra cómo esta tendencia registrada desde hace cinco años en Estados Unidos o China, así como la reinversión de Reino Unido, están posicionando a sus economías en la nueva competencia global.

 

Inversión en infraestructura global para la próxima década, por sector

 

La prueba de los análisis es cómo en el ámbito internacional existen perspectivas de más largo plazo donde se evalúa el crecimiento poblacional de los países con mayores ritmos de expansión demográfica, así como la forma en que se conectarán las ciudades con las áreas metropolitanas de Estados Unidos. Dado que el modelo en que fueron planeados y desarrollados los suburbios ya no funciona de forma óptima, hoy están generando nuevas formas de ordenamiento urbano.

Ese es el mismo caso que llevó al gobierno chino a ejercer medidas de inversión y desarrollo de infraestructura. Su gran pregunta: ¿cómo mover a 400 millones de personas distribuidas en 100 ciudades con una población promedio de más de un millón de habitantes?

En todos los casos de liderazgo a futuro en infraestructura existen modelos que se transforman en la nueva era para arrojar alianzas con el sector privado. Las desventajas con que se edificó en el pasado infraestructura de países industrializados hoy están arrojando nuevas fórmulas con las que las potencias económicas buscarán comunicar a su población y dominar sus territorios de mercado.

Por ello, las próximas cuatro décadas del inicio de este siglo son un reto fundamental para México y muchos países. Subir al tren, por obvia que parezca la analogía, dependerá de la forma en que se interpreten los trazos de su evolución.

 

 


Texto:Claudia Olgún

Foto: Urban Freak