Como parte integral de una megalópolis, y aunque de más de treinta años de atraso, la Ciudad de México se ha propuesto rediseñarse en una urbe sustentable para un futuro cercano, y a través de esa transformación, lograr la armonía ecológica y elevar su calidad de vida.

Dentro de un contexto poblacional de más de 20 millones de habitantes en la zona metropolitana, los retos y las estrategias para convertirse en una urbe sustentable parecen difíciles de conseguir. Esto se debe principalmente a que la transformación de las actuales ciudades en sitios sustentables descansa en pilares básicos en los cuales existen rezagos de consideración, entre ellos la competitividad, el medio ambiente, la calidad de vida y la autoridad.

En estos pilares radican los principios generales de la sustentabilidad, y para lograr estos objetivos se deben buscar soluciones rentables, factibles y adecuadas a nuestra realidad.

Para llegar a estos objetivos es posible atraer inversiones y lograr ser competitivos, pero se requiere de una infraestructura moderna y eficiente, contar con abundante mano de obra calificada, telecomunicaciones, acceso a la vivienda, educación, empleo y a los servicios básicos como agua, drenaje, electricidad y seguridad.

 

 

Debe replantearse el desarrollo urbano desde una perspectiva que frene la expansión territorial y privilegie la compactación de la zona urbana, para fomentar el crecimiento policéntrico. Esto se considera a partir de que hoy en día, la ciudad concentra casi el 80% de la población demandante de servicios e infraestructura.

El cambio climático y la crisis económica son factores detonantes para adaptar la ciudad a un desarrollo sustentable.

La Ciudad de México se ha propuesto rediseñarse en una urbe sustentable para un futuro cercano.

 

La estrategia que el Distrito Federal ha adoptado es la creación de un instrumento denominado Plan Verde, el cual proyecta que en un periodo de 15 años se prepare y haga un frente al cambio climático, para fomentar así un crecimiento orientado a la sustentabilidad.

Los factores que intervienen en el reto de mejorar la calidad de vida y lograr un desarrollo sustentable son:


Movilidad

  • Fomentar el transporte público eficiente, amigable con el ambiente.
  • Creación de 10 corredores en vialidades primarias.
  • Incentivar la movilidad no motorizada a través de la peatonalización de calles.
  • Reordenamiento y limitación de circulación de vehículos de carga en horarios y vialidades específicas.
  • Creación de un sistema de ciclovías que promuevan el transporte no motorizado.
  • Fortalecimiento de la cultura vial, instalando 8 000 cámaras y 100 radares para inhibir la comisión de infracciones
El cambio climático y la crisis económica detonan el desarrollo sustentable.

Zonas de reserva ecológica

  • Rescatar el suelo de conservación para lograr un equilibrio ecológico.

 

Habitabilidad y espacio público

  • Rescatar y mejorar espacios públicos para lograr incrementar las áreas verdes, fomentar la naturalización de azoteas, y mejorar el mobiliario urbano.

Agua potable

  • Lograr la autosuficiencia hídrica, reducir el consumo de agua de uso doméstico de 300 litros por persona a 100 litros.
  • Reducir las pérdidas en la red (cerca de 40% en fugas domésticas)

Incrementar el tratamiento y reutilización de agua (del 5% al 50%)

Calidad del aire

  • Controlar los contaminantes atmosféricos que afectan la salud de la población y consolidar la reducción de las emisiones de contaminantes tóxicos.
  • Sustitución de 5 000 microbuses con mayor capacidad y con tecnologías menos contaminantes.
  • Construcción de 10 líneas de Metrobús que sustituirán 6 000 microbuses.


Desechos sólidos

  • Crear incentivos en el rediseño de empaques y embalajes con materiales biodegradables.
  • Fortalecer programas de separación de basura desde el origen, incrementar el reciclaje.
  • Promover en el mercado el aprovechamiento de los materiales reciclados.
  • Modernizar los métodos de recolección, concentración tratamiento y disposición de residuos.


Cambio climático y energía

  • Reducir la vulnerabilidad ante el cambio climático y establecer medidas de adaptación para toda la población.

Son varias y amplias las acciones para lograr ser una verdadera ciudad sustentable, muchas de ellas se han iniciado con grandes beneficios tangibles, sin embargo falta mucho por hacer. Desde un cambio en la cultura cívica hasta contar con inversiones suficientes para mejorar la infraestructura; conviene dar un seguimiento puntual a todas las metas a fin de evitar desviaciones y que se cumplan todos los objetivos y verdaderamente todos disfrutemos de una mejor calidad de vida


Texto:Sergio Anibal Martínez

Foto: EMPRESAZAC SA DE CV