En mi opinión, la mejor manera de describir el progreso de México lo representa el corredor Reforma. Ahí se sustenta la “evolución” en un corto plazo de “transformación”. Ciertamente, con el desarrollo del Paseo de la Reforma comenzó este “cambio” importante, una vez que Paul Reichmann se comprometió con la construcción de la Torre Mayor, hace más de once años.

Sin embargo, este gran crecimiento se debe a un renacimiento natural, y muy necesario, del Distrito Central de Negocios para nuestra ciudad de clase mundial. Una vibrante renovación del más importante corredor urbano de la Ciudad de México, el cual continuará su transformación durante el resto del siglo XXI, como resultado de fuerzas mucho más grandes y dinámicas, como la demográfica, económica y geopolítica.

Un proyecto exitoso de bienes raíces, en un entorno urbano dinámico de este tipo debe satisfacer el mercado con el propósito de ayudar a lograr esta “evolución”, o si lo prefiere, “transformación”. Este ha sido el caso de la Torre Mayor, que esperamos replicar con Torre Diana, la cual tenemos ahora en fase de desarrollo.

Para nosotros, que atendemos a un público Clase AAA de inquilinos de oficinas de gran altura, la clave es contar con un diseño de construcción que satisfaga las necesidades de estas empresas, que requieren alta eficiencia y productividad para ellos, sus empleados y sus clientes.

 

Ing. Gerald W. Ricker <br/>Director General Reichmann International <br />Torre Mayor / Torre Diana
Ing. Gerald W. Ricker 
Director General Reichmann International
Torre Mayor / Torre Diana

 

Normalmente, estas tienen un esquema o layout en planta, de pisos completos, con servicio integral de telecomunicaciones y otras tecnologías. Por supuesto, los costos de operación altamente competitivos, las rentas atractivas y densidades de personal son tan importantes como la disponibilidad de un amplio estacionamiento, acceso al transporte público, restaurantes y otras instalaciones de servicio. Asimismo, son vitales la confiabilidad del suministro de agua, electricidad y otros servicios públicos.

Sin duda, la gestión administrativa de un edificio también es otro factor clave. Finalmente, el éxito del proyecto y su gestión deben poseer la habilidad y la capacidad de adaptarse continuamente y ponerse al día con el fin de afrontar los retos de un entorno urbano que cambia rápidamente, pues todo a su alrededor “evoluciona” y se transforma como resultado del crecimiento y los ciclos de vida. Es decir, “la única constante en la vida es el cambio”.

 

 


Texto:Real Estate Market & Lifestyle