Tendencias inmobiliarias por sector

Luego de cuatro meses completos del 2009, los diversos organismos que agrupan a empresas del sector inmobiliario o que tienen que ver con la actividad, nos definen la evolución al arranque de año y tratan de identificar las tendencias en lo que resta del mismo.


A pesar de los efectos de la crisis recesiva que se está dando en México, hoy seguimos viendo condiciones favorables para el mercado inmobiliario en nuestro país

Las empresas del sector inmobiliario que más están sufriendo en medio de la crisis son las que están sobre apalancadas, afirmó el presidente de la Asociación de Desarrolladores Inmobiliarios (ADI), Germán Ahumada Alduncin.

Dijo que en dicho contexto, “hay empresas con problemas serios y están renegociando deudas y vendiendo diversos activos, por lo que habrá oportunidades para otras firmas o inversionistas, de adquirir activos con valuaciones muy atractivas. Es una cuestión que cada día irá cambiando, porque conforme se va generando certidumbre mejorará la situación”.

Agregó el presidente de la ADI que “quienes más se han visto afectados por la crisis, son las empresas que estaban sobre apalancadas, porque uno tiene que ir midiendo y viendo los flujos, es muy importante la responsabilidad que se tenga como desarrollador, que uno mida la ecuación riesgo-proyecto. Si es así, se tiene un análisis, se tiene un crédito puente y un riesgo-proyecto que se va midiendo, donde el banco va haciendo un análisis de cómo le está yendo al proyecto; cuando se tienen emisiones de bonos y créditos quirografarios, la calificación va más sobre la empresa que sobre el proyecto, pero cuando uno quiere hacer con uno, cuatro cosas, puede resultar un acto de malabarismo y se pueden empezar a caer”.

Como oportunidades, dijo, los desarrolladores deben considerar la posibilidad de comprar activos que están a la mitad de su construcción o recién terminados, comprarlos a buen precio, adecuarlos, terminarlos, etcétera, pues “pueden ser muy atractivos hoy”, sostuvo.

 

Mejores condiciones que en la crisis de 1994-1995

A pesar de los efectos de la crisis recesiva que se está dando en México, hoy por hoy seguimos viendo condiciones favorables para el mercado inmobiliario comparadas con las que vivimos en la crisis de 1994-1995, afirmó Germán Ahumada Alduncin.

Por ejemplo, hoy sigue fluyendo el crédito hipotecario mientras que en la anterior crisis, las tasas de interés hipotecarias se fueron a niveles superiores al 100%, condiciones completamente diferentes a las actuales, donde el CAT promedio de los hipotecarios no supera el 15%.

También apuntó que aunque nos cuesta trabajo diferenciarnos con respecto a lo que está pasando en otras partes del mundo, por ejemplo en el tema de la vivienda, “nosotros no tenemos créditos tipo subprime, tenemos instituciones como el Infonavit y Fovissste que abarcan el 80% de los créditos hipotecarios que se otorgan en el país, entre ellos, dos otorgarán ese año alrededor de 600 mil créditos más, 150 mil entre bancos y Sofoles, por lo que estamos hablando de 750 mil créditos individuales para el presente año”.


Germán Ahumada Alduncin, Presidente de las Asociación de Desarrolladores Inmobiliarios (ADI)

“Hay empresas con problemas serios y están renegociando deudas y vendiendo diversos activos, por lo que habrá oportunidades para otras firmas o inversionistas, de adquirir activos con valuaciones muy atractivas. Es una cuestión que cada día irá cambiando, porque conforme se va generando certidumbre mejorará la situación”.

Sin embargo, en términos de la autocrítica, señaló que a este sector empezaron a entrar demasiadas personas sin el conocimiento y sin el capital, y en otros casos, Sofoles y bancos llegaron a financiar hasta para la adquisición de la tierra, lo que hoy ya no está sucediendo.

Recordó que si clasificamos y observamos que tenemos diferentes ramos o sectores dentro del mercado inmobiliario como la vivienda, infraestructura, oficinas, centros comerciales, parques industriales, hoteles, turismo y residencial de alto nivel, cada uno está teniendo un comportamiento diferenciado.

Cada uno se debe ver de diferente manera, porque por ejemplo la vivienda al igual que la infraestructura, son actividades como parte del proyecto anticíclico de la política económica federal, y en ambos se ven grandes oportunidades.

Sobre el desempeño de los centros comerciales en particular, luego de cuatro meses de 2009, señaló que observa que ha bajado la inversión en esta actividad aunque no de forma generalizada. Puso como ejemplo el caso de los cines (Cinépolis), donde sus programas de inversiones están a todo lo que dan, están buscando inversionistas y desarrolladores para apoyarlos y continuar sus planes de crecimiento. Otro ejemplo es el de Liverpool, donde sí han disminuido sus inversiones, con un poco de medidas prudenciales de crecimiento.

Germán Ahumada Alduncin afirmó que “hay oportunidades”, pero sin duda hay una falta de fondeo en el mercado. Aquí depende mucho de caso por caso, de las finanzas de cada firma y qué medidas estén tomando los bancos.

Sin embargo, dijo que como ADI, tratarán de darle mucha certidumbre al desarrollo de centros comerciales, proyecto por proyecto, donde sí se tienen las anclas y contratos de interés por parte de estas mismas, prácticamente tienen el proyecto asegurado.

Sobre el caso de los proyectos de oficina, comentó que ha bajado su ritmo pero fue primordialmente en el primer trimestre del año en curso, cuando se frenó por toda la incertidumbre vivida, “pero hemos visto que se están reanudando las construcciones. Sin duda, se ve desaceleración en este segmento, pero es probable que sea uno de los menos afectados, siendo algo manejable y donde la clave del éxito de los desarrolladores está íntimamente ligada con la confianza que hay en el mercado y la confianza de los bancos en la parte del crédito”, agregó Ahumada Alduncin.

Sin duda, “vamos a trabajar mucho en la parte del fondeo, vamos a estar trabajando más puntualmente, se tiene que ver caso por caso, proyecto por proyecto y localidad por localidad”.

En el caso de las naves industriales, dijo que se frenaron en un principio por la contracción de la maquila, pero ahora por el efecto devaluatorio están viendo algunos proyectos.

Posponer proyectos, no cancelarlos: Canadevi

La crisis económica y financiera que vivimos está propiciando que los desarrolladores de vivienda (en todos sus niveles) del Distrito Federal y del Estado de México, más que cancelar proyectos  estén posponiendo en alrededor de un 30% su inicio, afirmó el presidente de la Canadevi, delegación Valle de México, Mario Ariel Sánchez Zermeño.

Dijo que “esto se debe al tema de la revolvencia de los flujos, porque si no hemos podido terminar de cobrar un edificio ya terminado, y ya teníamos planeado con esos recursos invertir en otro nuevo, entonces estamos posponiendo el inicio de otras obras para meses posteriores. Quizá lo que debimos iniciar al principio de año, lo veremos en el segundo semestre”.

También como consecuencia de la crisis, Zermeño reconoció que los desarrolladores están siendo obligados a ser más profesionales, a tener  buenas ubicaciones, buen producto, buena calidad de obra, buen precio y así seguirán vendiendo. “El negocio te está obligando a ser más profesional y hacer cada vez mejor producto, incluso tener una mejor fuerza de ventas calificada, entre otras cosas”.

Agregó que observamos que en todo el ciclo de la cadena productiva hasta el comprador final, priva la cautela, pero con el optimismo de que el sector sigue funcionando. “Seguimos teniendo un enorme mercado que atender, a diferencia de los mercados mundiales, además de contar con organizaciones sólidas, tanto publicas como privadas”.

Durante la entrevista, explicó que otro efecto de la crisis es que las preventas prácticamente desaparecieron, por ello los desarrolladores cuando hacen una corrida financiera para un nuevo proyecto, le dan máximo un ingreso de 5% por preventa, como resultado de los buenos créditos que hay para compradores, con mejor accesibilidad donde compran más porque tienen que dar menos enganche, por eso los desarrolladores ya no cuentan con esos recursos para construir. “Por eso el negocio termina siendo más sano, porque el desarrollador tiene que invertir más capital al principio y la obra construirla con un crédito puente”.

Por todo ello, el presidente de Canadevi, delegación Valle de México, aseguró que 2009 “está siendo un año de reajuste de nuestras empresas, de reacomodo, la situación nos está obligando a reflexionar sobre qué estamos haciendo bien o mal”.


Mario Ariel Sánchez Zermeño, Presidente de la Canadevi

“El 2009 está siendo un año de reajuste de nuestras empresas, de reacomodo, la situación nos está obligando a reflexionar sobre qué estamos haciendo bien o mal”. 

 

Flujos de recursos, la clave

Explicó que tanto en el Estado de México como en el Distrito Federal no tenemos problemas de sobreoferta, incluso se ha seguido vendiendo. En particular, dijo que en la Ciudad de México, donde predomina la vivienda media con un valor que va de los 700 mil pesos al millón y medio, la parte baja y media de este segmento (hasta un millón de pesos) no han tenido problemas de desplazamiento en cuanto a la venta.

Sin embargo, destacó que tenía una demanda muy alta el año pasado, apoyada por la demanda a través del programa Cofinavit, que fue un programa exitoso pero cuando se agotaron los recursos dispuestos para ello del Infonavit, se observó una pausa justo en el último trimestre del año pasado, cuando ya no pudimos generar más escrituras por esta vía.


La adecuación de los diferentes instrumentos de financiamiento públicos y privados propociaron un inpasse entre el último trimestre del año pasado y los primeros meses del presente

“Con el inicio del año, Infonavit empezó con el programa Cofinavit AG, que es un buen producto pero no tan bueno como el pasado, por lo que muchos clientes que ya estaban calificados con el Cofinavit anterior se desperfilaron con el nuevo, porque sus características son distintas, pero esperamos que con el programa Infonavit Total, de la mano con Banamex, logre liberar el monto del valor de la vivienda para que éste sustituya el anterior y se reactive ese segmento”.

Zermeño dijo que afortunadamente no se han caído las ventas, pero sí los metió en una pausa que atoró el ritmo que traíamos. La adecuación de los diferentes instrumentos de financiamiento públicos y privados propiciaron un impasse entre el último trimestre del año pasado y los primeros meses del presente.

Mencionó que por la parte del financiamiento privado individual, hay una mayor prudencia de los bancos para seleccionar a sus acreditados, lo que está propiciando es que en lugar de entregar en octubre pasado lo tuvimos que hacer hasta marzo o abril del año en curso, es decir, alentó un poco el desplazamiento. “Si queremos sacar algo bueno de esto es que estamos fortaleciendo al sector, porque al ser más estrictos en la selección de compradores, tenemos clientes mejor calificados y con menos riesgo de que caigan en cartera vencida”.

No dejó de señalar que en materia de créditos puente, la situación es más delicada, porque se están poniendo más selectivos con los desarrolladores y eso lo que va a propiciar es que aquellos que tengan uno o dos desarrollos y que quieren crecer, les va a costar mucho trabajo porque les van a ir cerrando las puertas del financiamiento.

“Por eso, en reuniones privadas y a nivel gremial, coincidimos en la necesidad de sensibilizar a los bancos de que el crédito puente no es un crédito para el desarrollador solamente, que sí lo es, sino que es un crédito para el comprador porque si dejan de darlos no se podrán construir las viviendas y si pasa eso último, no se podrán colocar los créditos individuales”, afirmó.

Esta situación está propiciando una depuración de los desarrolladores, porque hay desarrolladores que tienen un solo proyecto que tenderán a desaparecer para quedar los profesionales, por lo que los clientes encontrarán a desarrolladores serios. “La parte negativa es que habrá desarrolladores pequeños que quieren crecer, pero que por las circunstancias actuales, se les comprará el crecimiento”.

Cae inversión en parques industriales

Como resultado de la estrepitosa caída de la actividad productiva, se observó un fuerte incremento en los índices de desocupación de los parques industriales en todo el país, llegando a ser de dos dígitos, afirmó Alberto Chretin, presidente de la Asociación Mexicana de Parques Industriales (AMPIP).

Al inicio del año se presentó un doble efecto, el primero ocasionado por la recesión económica, donde los primeros afectados fueron las zonas donde predomina el segmento exportador, por ejemplo el de las maquiladoras. El segundo es que veníamos de un buen año, por lo que muchos desarrolladores o inversionistas estaban participando con nuevos parques industriales, con construcción de naves especulativas o con crecimiento en áreas de construcción de las ya existentes e infraestructura, afirmó.

Como resultado de la combinación de la dinámica constructiva previa, un freno tan fuerte de la actividad productiva y la desocupación de diversas naves, “todo ello nos llevó a desocupaciones muy altas (superiores al 10%) y a que prácticamente nadie esté construyendo ahora”.

Según una encuesta realizada por la AMPIP, la inversión proyectada para este año ronda los mil 92 millones de dólares, lo que significa un 58.6% menor con respecto a 2008. “Vamos a entrar a un periodo de estancamiento en la llegada de nuevos capitales para invertir en México, porque en Estados Unidos se viene un periodo de gangas inmobiliarias que ofrecerán buenos retornos”, dijo Alberto Chretin. “Dichas oportunidades limitarán mucho la inversión en México”, agregó.

Como consecuencias adicionales de la crisis, el mercado está dominado por la demanda, porque por un lado diversas empresas están solicitando menores espacios, reducciones en precios de rentas, entre otras cosas, porque debemos entender que nuestros inquilinos están pasando por una crisis muy seria, señaló Chretin.

Todo eso tiene como resultado que el aumento en la oferta disponible esté afectando los precios, representando alternativas atractivas para compradores o arrendadores.

Sobre los nichos de mercado que están librando la crisis, dijo que el sector médico es uno de ellos al igual que el aeroespacial, que traen dinámicas propias. En contraste, el sector automotriz y de autopartes son los más afectados por la recesión, junto con el resto de los sectores vinculados a la exportación. Las zonas más afectadas están en la frontera, sobre todo Monterrey, Ciudad Juárez y Tijuana.

Cuestionado sobre el financiamiento al sector, recordó que “hace 12 meses las instituciones financieras hacían cola para ofrecernos financiamiento, pero hoy la situación es distinta, tenemos que irles a tocar las puertas y a pesar de que las tasas de interés pasivas están bajando, los márgenes de intermediación son más altos, los spread también y la demanda de garantías de crédito también son diferentes”.

Comentó que para un desarrollador de parques industriales, las alternativas de financiamiento provienen de las instituciones financieras privadas, fondos de inversión (privados y de pensiones) y hubo coinversiones en desarrollos que permitían compartir riesgos y eran rentables para ambos, pero hoy esto último es inexistente. “Hoy todo lo que es financiamiento está muy complejo”, expresó.

Sobre las expectativas para lo que resta del año, el presidente de AMPIP dijo que dependerá mucho de la evolución que tenga la economía. “Conforme vayamos viendo que las economías de Estados Unidos y México demuestren que tocaron piso y empiecen a mostrar signos de recuperación, veremos cómo las empresas empiezan a necesitar más espacios de logística, de almacenamiento y manufactura”.

Sin embargo, insistió, en el renglón de construcción especulativa creo que no va a pasar nada este año, porque el espacio disponible es muy alto y antes el inventario tendrá que bajar a niveles sanos.

Finalmente, señaló que tenemos la oportunidad de hacer un alto en el camino, cuestionarnos lo que hemos hecho bien y capitalizar la recuperación. “Debemos asegurarnos de que cuidamos a nuestros inquilinos respecto a sus necesidades, anticiparnos a las negociaciones de renovación de contratos, es decir, prepararnos para capitalizar muy bien las oportunidades que generará la recuperación”, concluyó.


Alberto Chretin, Presidente de la Asociación Mexicana de Parques Industriales (AMPIP)

“Tenemos la oportunidad de hacer un alto en el camino, cuestionarnos lo que hemos hecho bien y capitalizar la recuperación. Debemos asegurarnos de que cuidamos a nuestros inquilinos respecto a sus necesidades, anticiparnos a las negociaciones de renovación de contratos, es decir, prepararnos para capitalizar muy bien las oportunidades que generará la recuperación”.

Rezago en proyectos comerciales por falta de liquidez

El primer corte de caja del mercado de centros comerciales en el año vino a ser complicado por el problema de la epidemia de influenza, porque
generó un golpe a la economía de los centros comerciales en magnitud similar a lo que ocurre con el sector turismo. Fuera de las farmacias, tiendas de autoservicio y tiendas de servicio a domicilio, el resto de los segmentos comerciales han sido golpeadas y reportan un balance negativo, afirmó Jorge Girault Facha, presidente del capitulo México de International Council of Shopping Center (ICSC).

Este organismo promueve y apoya a nivel mundial el desarrollo de centros comerciales, en México agrupa a los principales desarrolladores inmobiliarios del ramo y contempla en sus listas a las más reconocidas compañías del sector.

Girault precisó que “las tiendas de autoservicios, las farmacias, las empresas que dan servicios a domicilio, desde los que ofrecen una película hasta la comida rápida, van a tener buenos resultados en el corto plazo, los demás giros como entretenimiento (los cines), las tiendas que no venden productos básicos de consumo, entre otros, han tenido un golpe importante por las secuelas conjuntas de la crisis económica y la epidemia de influenza”.

Sin duda esto es importante, porque definitivamente la tendencia del consumo determina el crecimiento de los proyectos inmobiliarios comerciales a futuro, señaló.

Jorge Girault afirmó que el mercado inmobiliario ya traía un rezago en los proyectos comerciales debido a la falta de liquidez, cierta incertidumbre y el menor consumo respecto a tiempos previos.

“Se empezó a tener indicios de mejoría en el sector, que se podía leer a través de los mercados de capitales y deuda, adelantándose como siempre a la economía real, pero con el problema de la influenza se volvieron a frenar los avances que se veían. Como expectativa, esperamos que al final del año veamos una luz al final del túnel”.

Señaló que si algo bueno puede traer esta crisis, es que haya un apoyo fiscal a través de una verdadera Reforma Fiscal que ayude y estimule la inversión.

Sobre el tema del financiamiento, dijo que observa que los mercados están empezando a regresar, las tasas aunque no son tan altas van de la mano con márgenes amplios de los bancos por la cuestión del riesgo, pero estoy empezando a ver que los bancos están retomando el tema del financiamiento, tanto para el sector inmobiliario como para el sector del consumo.

Afirmó que en Estados Unidos se observa la colocación de bonos en niveles de entre el 7 y 8% de costo, lo que hace seis meses era imposible ver.

“En México veo sólo tres fuentes de recursos, la primera a través de la banca, ya sea través de su balance o emisión de deuda; el segundo es a través de las Afores, los fondos de pensiones nacionales que se están empezando a abrir a papeles AAA; finalmente, los propios inversionistas que tienen recursos, tanto nacionales como extranjeros, están empezando a buscar oportunidades para hacer sus inversiones, compras o sus desarrollos en nuestro país”.

El presidente del ICSC en México vislumbró que en el mercado de centros comerciales hoy vemos proyectos más riesgosos que otros, lo que va de acuerdo con su ubicación porque hay ciudades saturadas, dependiendo del ancla que tengan, etc.


Jorge Girault Facha

“El primer corte de caja del mercado de centros comerciales en el año vino a ser complicado por el problema de la epidemia de influenza, porque
generó un golpe a la economía de los centros comerciales en magnitud similar a lo que ocurre con el sector turismo”.

En cambio, hay zonas del país, en el centro y sureste, que requieren servicios desde un supermercado, farmacias o entretenimientos, por lo que un centro comercial podría ser una ventaja para los usuarios. Comentó que Ciudad del Carmen es un ejemplo, San Cristóbal de las Casas en Chiapas y también en algunas zonas del centro del Estado de México, como Tecamac, y también en Pachuca.

En contraste, algunas ciudades saturadas donde se debe cuidar muy bien lo que se quiere hacer en desarrollos comerciales son las ciudades fronterizas, porque ellas ya tienen suficientes centros comerciales, que además han sido golpeadas por la seguridad, muy recientemente por el tipo de cambio y han tenido crecimiento importante por inversionistas, que apostaron en desarrollar en centros comerciales.

Por último, el entrevistado comentó que “esperaría que así como la crisis fue profunda y rápida, también que la recuperación tenga una reacción más o menos acelerada, la cual vería para el último trimestre del 2009 y primero del 2010”, concluyó Jorge Girault Facha.

Construcción: Inevitable la recesión, caerá 4.9%

A pesar del ambicioso Plan Nacional de Infraestructura y el Pacto Nacional de la Vivienda, la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), a través de su presidente, Humberto Armenta, informó que después de haber terminado el primer trimestre del año revisaron a la baja su pronóstico de crecimiento inicial de 0.5% a un decremento de -4.9%.

La CMIC venía señalando que el comportamiento del sector durante el primer trimestre del año iba a permitir estimar con mayor exactitud las expectativas para el año 2009. “Lamentablemente los resultados mostrados hasta este momento, han superado toda expectativa negativa, por ello, nos hemos visto obligados a revisar nuestra estimación y pronosticar un decrecimiento del sector de la construcción para este año de -4.9%”, declaró Armenta.

De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), la industria de la construcción experimentó durante enero de 2009, una contracción de -8.5%. Para febrero se reportó un retroceso aún más drástico, a una tasa anual de -11.3%, por lo cual en el primer bimestre, esta actividad se contrajo -9.1%.

Al cierre de febrero, por séptimo mes consecutivo, la industria de la construcción experimentó una tasa de crecimiento negativa, siendo febrero el peor reporte mensual desde la recesión que vivió México en 2001. Durante diciembre de 2008, este sector productivo reportó una caída de -7.1%.

De manera consistente, el INEGI ha señalado que el comportamiento es resultado “fundamentalmente como consecuencia de menores obras de edificación residencial (vivienda unifamiliar o multifamiliar), de edificación no residencial como naves y plantas industriales, inmuebles comerciales, institucionales y de servicios, y de trabajos especializados para la construcción
(incluye cimentaciones, montaje de estructuras prefabricadas y trabajos en exteriores; instalaciones y equipamiento en construcciones y trabajos de acabados en edificaciones). Lo anterior se reflejó en un decremento en la demanda de materiales como cables de conducción eléctrica; de “otros productos de hierro y acero”; estructuras metálicas; componentes electrónicos; pinturas y recubrimientos; equipo para soldar y soldaduras; perfiles, tuberías y conexiones de plástico rígido sin soporte; “otros artículos de plástico reforzado”; cemento; tubos y postes de hierro y acero; pigmentos y colorantes sintéticos; tubos y bloques de cemento y concreto, y arena y grava, entre otros.

Urge agilizar obras

El presidente de la CMIC agregó que ahora que el dinero privado está escaso, se requiere impulsar el presupuesto federal en obras, así que este ajuste en el pronóstico de crecimiento responde a las condiciones del entorno.

Por ello, demandó que el Legislativo apruebe diversas iniciativas para agilizar el gasto en obra pública, entre ellas simplificar procedimientos, solución de controversias y agilizar la construcción de obras. Hizo mucho énfasis que de no aprobarse estas iniciativas en el corto plazo, el pronóstico para la industria de la construcción podría ser peor.

“La construcción de obras, en general, requiere de una normatividad que promueva la generación de proyectos y que no se centre solamente en la regulación del gasto y en la fiscalización, así como de una adecuada coordinación interinstitucional que genere los mecanismos necesarios para agilizar la realización de dichos proyectos. Aunado a lo anterior, la crisis económica que está impactando a México requiere de respuestas rápidas, por lo que es imprescindible aprobar este paquete de iniciativas e impulsar aquellas que nos quedan en la agenda”, afirmó Humberto Armenta.


Humberto Armenta, Presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC)

“Ahora que el dinero privado está escaso, se requiere impulsar el presupuesto federal en obras, así que este ajuste en el pronóstico de crecimiento responde a las condiciones del entorno”.

No es un fracaso

El representante de los constructores en México, negó que el ajuste a un pronóstico negativo en cuanto al crecimiento del sector sea un fracaso en la instrumentación del Programa Nacional de Infraestructura 2007-2012, incluso, defendió la política anticrisis instrumentada por el Gobierno federal para afrontar la escasez de crédito y financiamiento en la ejecución de proyectos.

Puntualizó que gracias a varias de las medidas tomadas, se está evitando una debacle mayor.

Afirmó que los proyectos de obra que están en riesgo, son aquellos con mayor contenido de capital privado. “Lo que hoy escasea es el dinero
 privado”.

Señaló la existencia de muchos proyectos con financiamiento privado en espera y detenido momentáneamente, y aseguró que el gasto
público está sosteniendo el escaso ritmo en la construcción.

Fue tajante al señalar que “todo proyecto que lleve recursos privados en estos momentos, tiene más riesgos que los que están fondeados (financiados) con recursos públicos”.

También aseguró que 20 mil millones de los más de 50 mil millones de pesos ya están asignados en contratos de obra pública, por parte de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT).

 

Empleo afectado

Partiendo del pronóstico del PIB de la construcción para 2009 de -4.9%, la variación anual en el crecimiento del empleo en el sector es de -2.3%, según los pronósticos de la CMIC.

De acuerdo con cifras del INEGI, durante enero la industria de la construcción dio empleo a 403 mil 659 personas, lo que representó un tasa de crecimiento negativo de -6.3% anual, la mayor caída
 en 60 meses.

La cifra de enero equivale a una pérdida de más de 27 mil empleos.

El resultado fue consecuencia de una reducción de 6.7% en la plantilla de obreros y de 5% en la de empleados.

 

Cemento: Cimiento fuerte, crecimiento débil

Durante 2008, la industria cementera mexicana experimentó una contracción anual de -4.2% en su nivel de producción, mientras que a nivel de consumo se observó un tasa  negativa de -3.6%, afirmó el presidente ejecutivo de la Cámara Nacional de Cemento (Canacem), Osmín Rendón.

Cuestionado sobre la expectativa de 2009, el entrevistado señaló que “existen dos grandes detonadores que van a ser solamente un paliativo, es decir, no vienen a remediar la situación por la que atraviesa la industria del cemento y todos los sectores productivos: Que se detonen en toda su expresión los planes de infraestructura y de vivienda”.

Para nosotros, afirmó, como productores de cemento, un paliativo muy importante son los detonadores de infraestructura y vivienda, si no se detonan en su máxima expresión estaremos viendo otro panorama para el segundo semestre del año.

Estos dos factores no resuelven el problema de fondo y no pueden dar otra expectativa de lo difícil que será 2009, pero son moderadores, aseguró el entrevistado.

Agregó que otro elemento importante que se conjuga en 2009 y que acaba de acontecer el pasado 30 de marzo, es que se puso fin a un acuerdo previo (mediante el sistema de cupos) entre los gobiernos de México y Estados Unidos, para poder exportar cemento mexicano con un promedio de 3 millones de toneladas por año, de los cuales se exportó mucho menos, alrededor de 2.1 millones anuales.

Este acuerdo finalizó el 30 de marzo y se inició un libre comercio a Estados Unidos de nuestro cemento, recordó Osmín Rendón. “México podrá exportar a ese país sin necesidad de permisos y cumpliendo con la normatividad, que en materia de comercio exterior se exige a cualquier exportador mexicano de cualquier otro producto”.

Como resultado de ello, lo que se verá son las posibilidades que tengan cada una de las empresas para hacer negocio, por lo que esta apertura no significa necesariamente la solución a la situación que hoy se enfrenta, pero es un elemento más que se agrega a los planes descritos, para que cada uno de los agremiados puedan ir viendo los mejores esquemas para poder resistir de mejor manera la situación actual, puntualizó.

Algo muy importante que está observando el sector cementero nacional, es que las empresas siguen adelante con sus proyectos de inversión en los temas del medio ambiente, de responsabilidad social, es decir, siguen con sus programas de desarrollo sustentable.

 
Osmín Rendón, Presidente ejecutivo de la Cámara Nacional de Cemento (Canacem)

“Para nosotros, como productores de cemento, un paliativo muy importante son los detonadores de infraestructura y vivienda, si no se detonan en su máxima expresión, estaremos viendo otro panorama para el segundo semestre del año”.

Inversiones, a la expectativa de mejores condiciones

Sobre las fuertes inversiones que habían anunciado como sector desde principios de 2008, por 2 mil 500 millones de dólares (mdd) para los próximos años de aquí al 2010, el entrevistado afirmó que evidentemente se están replanteando por cada uno de los agremiados, evaluando cómo pueden invertir mejor en esta situación.

Fue muy claro en señalar que “no se están cancelando, se están replanteando, reanalizando para ver las mejores perspectivas de cada una de las seis productoras de cemento en el país”.

Por el lado de la demanda, el presidente ejecutivo de Canacem consideró que la recuperación económica del propio país será fundamental para la evolución del sector. “Por lo pronto, como gremio seguimos trabajando, seguimos desarrollando nuevos productos, nuevas áreas de oportunidad, para ofrecer a nuestro cliente final todo el apoyo y asesoría técnica, con el fin de poder seguir construyendo, no sólo en infraestructura sino también en la autoconstrucción”.

Señaló que indudablemente un factor que ha impactado en la caída de la demanda de cemento gris en el mercado nacional, especialmente a partir del cuarto trimestre del 2008, ha sido la crisis financiera global que afecta el desempeño de prácticamente todas las economías, incluyendo la de nuestro país.

No obstante, dijo, “confiamos plenamente en que el Programa Nacional de Infraestructura (PNI) contribuirá a atenuar esta situación, ya que se han iniciado varios proyectos y hay varios más que se están licitando o en vías de licitación y esperamos que el Programa Nacional de Vivienda despegue lo más pronto posible, a efecto de continuar dotando con una vivienda digna a todos
los mexicanos”.

Agregó que “la asignación presupuestaria sin precedentes para la construcción de infraestructura aprobada por el Congreso de la Unión para este año, del orden de los 570 mil millones de pesos, es importante para reactivar el mercado interno y la generación de empleos, y confiamos en que los recursos que están recibiendo los estados y los municipios para obras estratégicas, generarán una derrama económica que impulsará el desarrollo regional y local y dará bienestar a diferentes sectores de la población”. 


La recuperación económica del propio país sera fundamentalmente para la evolución del sector