Mercado inmobiliario Momentos difíciles, momentos de oportunidad

Muchas dudas surcan el espacio de los consumidores finales del mercado  inmobiliario, de los desarrolladores e inversionistas, sin embargo, no cabe la menor duda de que en momentos difíciles, también es cuando se  generan las mejores oportunidades Hoy en día el país en el que vivimos tiene grandes oportunidades.



en la construcción y en el ámbito inmobiliario, y en los últimos años ha mostrado un crecimiento excepcional. Sin embargo, el ámbito político y la pugna en este tema (que en tiempo de elecciones muestra las diferencias entre decisiones de la directriz a tomar en cuanto a la forma de gobernar) generan para el desarrollo inmobiliario y la construcción, así como para el cliente consumidor y comprador, las siguientes preguntas: ¿sigo o no?, ¿invierto o me espero?, ¿me cambio de casa?, ¿compro o rento?

Esta duda se tiene en el momento de la vivencia diaria, donde el seguir adelante, el vivir, el crecer y el tener necesidades de una vivienda coloca, sin duda alguna, al sector inmobiliario y de la construcción en el mejor momento de crecimiento y de oportunidades.

Esto es así pues hay mucha gente que cree que estos momentos, en lo que se especula con el crecimiento y con el posible cliente comprador, son los más importantes para invertir y que son detonantes para tener operaciones exitosas de desarrollo, donde una economía creciente  tiene cautivo a un cliente necesitado de vivienda, locales comerciales, naves industriales, etcétera.

Cuando parece o se cree que la inversión en un momento de incertidumbre, donde el consumidor final no compra o se detiene de manera cautelosa a tomar una decisión, es solamente un momento especulativo de decisión, al paso del tiempo (a corto plazo) es como un globo lleno de aire a punto de reventar, donde lo primordial es la necesidad de crecimiento en la vivienda, y en lo secundario todo lo que contrae desarrollos de vivienda, como centros comerciales, parques, jardines, naves de almacenamiento, hoteles, caminos, calles, infraestructura que detonan el mundo de la construcción de manera plena.


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Hoy en día podemos observar cómo el desarrollo inmobiliario en el país ha tomado una importancia en los macroproyectos, por lo que todos los pequeños desarrollos junto con los grandes crean una inercia de éxito.

Por ejemplo, en la ciudad de Playa del Carmen, en el Estado de Quintana Roo, cercana a la ciudad de Cancún, ya se observan grandes desarrollos de todo tipo a lo largo de la Riviera Maya, donde, para el grupo que represento, la inversión en esta zona de muy importante crecimiento ha sido muy exitosa. La vivienda en sus niveles de interés social, medio y alto tiene mucha demanda. Esto como un ejemplo de lo que hoy en día se puede ver y medir en todo el país.

La economía de la región es estable y su proyección mundial nos coloca en el número tres en desarrollo, tomando en cuenta las tasas de convergencia, de inversión y tendencias demográficas comparadas en primer lugar con Corea y en segundo con China.

Asimismo, la inversión mantiene un crecimiento dinámico. La construcción está en sus niveles más altos desde el año 2000, alcanzando un crecimiento de 8.3 por ciento anual. Y esto sin duda apoyado por créditos bancarios e hipotecarios que en este año han roto récords.

Todo esto genera esa oportunidad de crecimientos y estos momentos difíciles no parecen ser más que el detonador a un crecimiento sostenido estable con un mercado consumista necesitado de vivienda.


Daniel Galker|CH

* El autor es director general del Grupo Constructor e Inmobiliario GCI Real Estate, S.A. de C.V.