En la Asociación de Desarrolladores Inmobiliarios (ADI) hemos revisado con gran interés la Iniciativa de Decreto por el que se reforman, adicionan y derogan diversas disposiciones de la Ley del Impuesto al Valor Agregado, de la Ley del Impuesto Especial Sobre Producción y Servicios y del Código Fiscal de la Federación que el Presidente de la República envió al Congreso de la Unión el pasado 8 de septiembre de 2013.

Coincidimos con el Gobierno Federal en la necesidad de una reforma hacendaria que, entre otros aspectos, incremente la base de contribuyentes; mejore y simplifique el cobro de impuestos; asegure la eficiencia recaudatoria; establezca un sistema recaudatorio transparente y progresivo; fortalezca la capacidad financiera del Estado y promueva el desarrollo económico del País.

Sin embargo, consideramos que la propuesta de reforma hacendaria presentada ante el Congreso de la Unión tendrá impactos sustantivos negativos que, más que promover el desarrollo y sentar las bases de un sistema recaudatorio eficiente, afectará a la clase media mexicana, a la industria inmobiliaria y, en general, a la economía del País.

En principio la Iniciativa NO busca incrementar la base gravable, simplemente grava nuevamente a los contribuyentes cautivos, ahora en la forma de compradores de vivienda.

Gravar los actos de compraventa de vivienda con IVA generará un incremento sustancial en el precio de la vivienda con el consecuente impacto negativo en las familias que se encuentra formando su patrimonio familiar, pues deberán abstenerse de adquirir su vivienda; adquirir una más pequeña por el incremento de los precios, o prolongar el esfuerzo de un pago en detrimento de la satisfacción de otras necesidades urgentes.

Diversos análisis debidamente fundados, permiten advertir que la imposición del IVA a la compraventa de vivienda tendrá como efecto un aumento en el precio real de entre un 5 a16%, dependiendo si el precio total de la vivienda es gravado o solo el valor agregado sin la tierra como ocurre en los inmuebles comerciales.

Un aumento del 10% en el precio de una vivienda generará una reducción del 30% promedio en las ventas. Sin embargo, en los primeros meses, cuando el mercado absorba el cambio en el régimen fiscal, la reducción podría llegar al 50%. Estas malas perspectivas hablan por sí solas.

Por otra parte, la imposición del IVA a los intereses causados en los créditos hipotecarios incrementaría el pago de las mensualidades y dificultaría el estado de las finanzas familiares, de por si afectadas por la actual situación económica del País.

En efecto, aplicar el IVA a las viviendas actualmente financiadas (alrededor de 6 millones) hará que, en muchos casos, el monto del crédito sea superior al valor de las casas (aplicar el IVA reduce el valor de las garantías actuales en 14%). Esto llevará a que las instituciones de crédito se enfrenten a la obligación de crear más reservas preventivas para absorber pérdidas futuras.

En este sentido, se percibe un riesgo en el incremento de los niveles de cartera vencida que pasaría del 3-5% actual al 10-15%, causando con ello un incremento en el nivel de riesgo de la industria, lo que a su vez obligará a las instituciones de crédito a reducir su exposición al crédito hipotecario.

En suma, la propuesta de reforma tal y como está planteada, reducirá el ingreso disponible de las familias en más de 40%, reducción superior a la de 1995, lo que a su a su vez generará una contracción en las ventas del comercio organizado aproximadamente en un 38%. Asimismo, la propuesta ocasionará una contracción de la industria inmobiliaria con la consecuente pérdida de empleos, inversión y el incremento en la producción informal de vivienda.

En virtud de lo anterior creemos que los objetivos de la Iniciativa que hoy se analiza, deben ser revisados y enriquecidos con las opiniones de todos los sectores. Con este propósito nos ponemos a la disposición del Congreso de la Unión para participar en este proceso con nuestros análisis, aportaciones
y comentarios.

En la Asociación de Desarrolladores Inmobiliarios nos pronunciamos por una reforma hacendaria que sea palanca de desarrollo de la economía en su conjunto que, en condiciones de equidad y de justicia, estimule a todos los ámbitos del sector productivo en aras de incrementar la recaudación y promover el fortalecimiento de nuestro País.

Atentamente
Asociación de Desarrolladores Inmobiliarios (ADI)
México, D.F., Septiembre de 2013


Texto Asociación de Desarrolladores Inmobiliarios (ADI)