Auge inmobiliario en destinos turísticos.

Se revitaliza el nicho del mercado inmobiliario de viviendas vacacionales, preferentemente ubicadas en zonas de playa, y algunas en lagos y montañas.  Aún no se cuenta con  estudios estadísticos que permitan puntualizar los elementos que impulsan este mercado, pero a continuación se enumeran algunas conclusiones al respecto.

• La oferta del producto. El auge inmobiliario en las grandes ciudades ha obligado a que las empresas constructoras busquen ampliar sus operaciones, para lo cual tienen que desarrollar nuevas ideas y conceptos de calidad de vida. Uno de ellos ha sido precisamente el de la vivienda vacacional o de descanso. 

• Disponibilidad de tierra privilegiada.  El país cuenta con grandes extensiones de playas, y otras ubicaciones pintorescas en ciudades coloniales y zonas de montaña, que realmente invitan al público a soñar con tener una propiedad en estos lugares.

• Infraestructura.  El turismo es una de las actividades principales en esas localidades, lo que ha favorecido que exista una preocupación de las autoridades locales por dotarlas de servicios, seguridad y mantenimiento urbano. Asimismo, se ha fortalecido la red de comunicaciones hacia esos destinos, con carreteras más seguras y flexibilidad en horarios de vuelos.

• Precios competitivos. Los precios de los inmuebles son relativamente razonables si se los compara con opciones en otros países, principalmente Miami o California.

• La baja en las tasas de interés. Al disminuir los réditos, una alternativa para proteger el patrimonio es la inversión en bienes raíces, sobre todo en aquellos casos en que se apuesta a una plusvalía del inmueble, como la que se espera en algunos polos turísticos de nuestro país.

• Disfrutar de las vacaciones con un costo razonable.  La familia que cuenta con una propiedad vacacional puede disfrutar de su descanso y diversión a un menor costo, comparado con el de un hotel. Esto especialmente en épocas de alta ocupación, fechas en que se vuelve prohibitivo salir con toda la familia. Y a esto hay que agregarle la comodidad de poder disponer del inmueble en cualquier momento.

La mayor parte de la venta de las viviendas vacacionales se ha llevado a cabo en operaciones de contado, ya que por el momento se ha concentrado el mercado. Es decir, las viviendas se han vendido a familias con alto poder adquisitivo y capacidad de ahorro. Sin embargo, el crecimiento de este mercado sólo podrá consolidarse con la oferta de créditos hipotecarios, para que puedan ser adquiridas por otros estratos de la población.

Los créditos hipotecarios para vivienda vacacional representan mayor riesgo para las instituciones financieras que los otorgan.  Ello se debe a que en caso de problemas financieros personales el acreditado se inclinará por dejar de pagar las mensualidades de estos créditos, antes que dejar de cubrir los pagos de la hipoteca de su casa principal. Asimismo, se puede suponer que en caso de una crisis financiera generalizada la gente considere en primera instancia la venta de sus propiedades vacacionales, antes de hacerlo con su vivienda principal, lo que que podría ocasionar que el mercado de las viviendas vacacionales se deprima. En este caso disminuye la protección contra el riesgo para el otorgante del crédito, ya que se reduce el valor de la garantía (vivienda) en relación con el saldo del crédito. Por ello, no debe sorprender si los créditos para vivienda vacacional son más rigurosos al exigir que los enganches sean más elevados.

Con base en estas consideraciones y en el éxito que ha tenido la construcción y venta de vivienda vacacional, las instituciones financieras parecen apostarle a participar en este mercado al ofrecer créditos hipotecarios con características muy semejantes a los créditos para viviendas principales, lo que constituye una buena oportunidad para quien desea adquirir una vivienda vacacional o de descanso ya sea para disfrutarla o como inversión.  En el siguiente cuadro se presenta una muestra de la oferta de créditos hipotecarios para vivienda vacacional en destinos turísticos de playa.