MANDARIN ORIENTAL RIVIERA MAYA.

Lujoso refugio en la Península de Yucatán

Qué es lo que define a un hotel como lujoso? ¿Qué lo hace confortable? ¿Qué imagina usted que hace de él un lugar exclusivo? En el hotel Mandarin Oriental Riviera Maya, cada una de esas interrogantes podría llegar a ser superfluas, ya que la única intención que se tuvo en mente al momento de desarrollarlo, fue crear un espacio memorable de principio a fin para cada uno de los huéspedes.

Y es que recrear experiencias memorables es la medida mínima de la filosofía de este lugar. Para ello se diseñó un bello refugio situado en un terreno de 14 hectáreas a tan sólo 10 minutos de Playa del Carmen, en la Riviera Maya y media hora del Aeropuerto Internacional de Cancún, el cual con un rígido respeto al ecosistema, emplazó 128 espaciosas y soberbias habitaciones de una y dos plantas distribuidas por toda la propiedad.

Todas y cada una de ellas cuentan con espectaculares vistas hacia el fascinante cenote Maya, una tranquila laguna o los serpenteantes canales de aguas turquesas que luego se combinan con la playa privada de 150 metros que bordea el conjunto.

Influencias asiáticas y matices tropicales dominan los interiores de las habitaciones, que haciendo uso de los más selectos materiales y la más alta tecnología, aunados a la mano de la reconocida atención y servicio de Mandarin Oriental alrededor del mundo, hacen de cada cuarto, un lugar exquisito.

El divertimento y el descanso es uno de los puntos que más atención cobra en el Mandarin Oriental Riviera Maya. Para tal propósito sólo hace falta salir de la propiedad y desplazarse a cualquiera de los sitios arqueológicos de la región como Tulum, Xcaret  o Chichen Itzá o bien  disfrutar de los patios de arte, o los deportes acuáticos a que invita la zona. Si la intención es relajarse, el Spa al interior del lugar pone a sus pies más de 2 mil 300 metros cuadrados de bienestar holístico, donde ancestrales terapias mayas revitalizan cuerpo y mente.

La gastronomía tiene un lugar especial en el hotel y sus restaurantes de comida internacional con finos toques mexicanos, ponen a prueba al más exigente paladar, mientras que sus bares crean atmósferas delirantes cada que el astro rey se oculta. Sin embargo nada de esto tendría sentido sin su presencia. Las experiencias y las emociones que aguardan en este lugar perderían su razón de ser. Cada una de ellas aguarda paciente a ser encontrada y vivida, para que con su presencia y el toque de Mandarin Oriental Riviera Maya sean simplemente… memorables.