Nuevas reglas, mayor financiamiento y aumento en los subsidios impulsan el crecimiento de este sector.

México pasó durante los dos primeros años de la actual administración federal por un proceso de reformas estructurales que captaron la atención de todo mundo. Durante el mismo periodo la industria de la vivienda no fue del todo ajena a dicho proceso, ya que experimentó también un radical cambio con la entrada de la nueva Ley de la Vivienda.

Si bien este rubro en México experimentó un boom entre los sexenios de Vicente Fox y Felipe Calderón, los dos años más recientes han servido para observar un reacomodo, con fundamento en el nuevo reglamento que entró en vigor a partir de 2014.

Como sector clave para la economía mexicana, en lo que va de la actual administración ha pasado por una cirugía mayor a partir de las nuevas reglas fijadas por la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), encabezada por Jorge Carlos Ramírez Marín, luego de los problemas que ha sufrido al ser víctima de sus propios excesos. Este ajuste en la estructura de la industria propició una gran depuración y sentó las bases para la reactivación en la producción de casas nuevas a lo largo de todo el país.

Uno de los cambios radicales es ya no producir cantidad, mucho menos en cualquier lugar. Ahora se busca construir desarrollos habitacionales nuevos cerca de los centros productivos y comerciales del país, sobre todo que cuentan con los servicios básicos, por lo que se espera que el tema de la vivienda abandonada se revierta considerablemente.

Para el Gobierno Federal, la vivienda es un área estratégica para el progreso económico y desarrollo social de nuestro país. La visión oficial es que su crecimiento detona inversiones, genera empleos, fortalece el mercado interno y mejora la calidad de vida de las familias mexicanas.

 


Jorge Carlos Ramírez Marín, titular de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu).

 

Hay que recordar que desde febrero de 2013, el presidente Enrique Peña Nieto anunció la Nueva Política de Vivienda, donde se fijaron tres objetivos fundamentales:

• Promover el desarrollo ordenado y sustentable del sector.

• Mejorar y regularizar la vivienda urbana.

•  Construir y mejorar la vivienda rural.

 

Asimismo, la política está basada en cuatro estrategias:

• Lograr una mayor y mejor coordinación interinstitucional.

• Transitar hacia un modelo de desarrollo urbano sustentable e inteligente.

• Reducir, de manera responsable, el rezago de vivienda.

• Procurar una vivienda digna para los mexicanos.

 

 

Industria en recuperación

 

Paloma Silva de Anzorena, directora general de la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi), declaró que durante los últimos meses se ha observado un claro crecimiento en el ritmo de la economía en México, el sector de la construcción es uno de los más significativos respecto del resto de las actividades económicas.

También señaló que esta mejoría en el entorno económico permite consolidar los esfuerzos para impulsar la vivienda, tanto por la parte de la oferta como de la demanda. Muestra de ello, dijo: “es el desarrollo de nuevos esquemas de financiamiento en Fovissste, el aumento en el monto de crédito de Infonavit, el incremento en la cobertura de población y la diversificación de los esquemas de subsidios para vivienda”.

Y como parte de ese impulso, Jorge Carlos Ramírez Marín, secretario de la Sedatu, informó: “El Registro Único de Vivienda (RUV) reporta un aumento del 22% en la construcción de casas con respecto a octubre de 2013 y esperamos cerrar muy bien este año con más de 400,000 viviendas nuevas en el país”.

Recordó que de ser un sector que iba para atrás, la tendencia se ha revertido y hoy la construcción registra un crecimiento del 3.7%. También apuntó que hasta la primera mitad de octubre, se han ejercido poco menos de 10,000 millones de pesos (mdp) en subsidios y cerrarán el año con 12,500 mdp, un monto sin precedente en este rubro.

La Sedatu destacó que hay tres factores que influyen en la buena marcha de la edificación de viviendas:

1. El monto de los créditos del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) aumentaron de 500,000 a 900,000 pesos para comprar una casa.

2. Los créditos se pagan en pesos en vez de salarios mínimos y el monto y las mensualidades se congelan.

3. El otorgar mayor puntaje a los derechohabientes incentiva el desarrollo de vivienda.

A mediados de octubre, Ramírez Marín informó que el sector ha recuperado buena parte de su dinámica, al financiarse entre enero y septiembre pasado, la compra de 489,000 viviendas, de las cuales 362,000 hipotecas se destinaron a la compra de casas nuevas que ya incluyen los criterios de sustentabilidad acordados en la nueva ley, tanto en materiales como en equipo, y con ubicación urbana. Es decir, estas residencias están fuera del viejo esquema de construir en sitios lejanos a los centros de trabajo y escuelas, con malos servicios y deficiencias en su edificación.

Estas cifras indican que el motor de la construcción nuevamente está en marcha, siendo uno de los pocos motores del mercado interno que ha estado funcionando en este año.

 


Paloma Silva de Anzorena, directora general de la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi).

 

El motor de la vivienda esta encendido

 

Quizá se pueda pensar que las cifras son muy positivas porque vienen de dos años donde el sector se contrajo de manera considerable, es decir, que viene de una baja base de comparación.

Sin embargo, es un hecho que está repuntando el crédito puente encabezado por garantías y recursos de la Sociedad Hipotecaria Federal (SHF). Durante todo este año, la SHF colocará 74,000 mdp de crédito directo e inducido, lo cual representa un crecimiento de 27.6% con respecto al año 2013. Además el saldo en cartera se incrementará 15.2%, para alcanzar la cifra de 260,000 mdp.

También se registró un aumento en los subsidios. Para el ejercicio 2014 se proyectó una cifra histórica de cerca de 12,000 mdp para el Programa de Subsidios de la Conavi, aproximadamente 50% más que el presupuesto invertido el año anterior.

Además hay otros elementos positivos que hacen prever que la reactivación es sólida. Por ejemplo, a finales de julio pasado, regresó a la actividad bursátil a través de la emisión de bonos (deuda) de la desarrolladora CADU.

 

El 2014 proyectó una cifra histórica de 12,000 mdp para el Programa de Subsidios de la Conavi.

 

Y es que el regreso de las desarrolladoras de vivienda a participar activamente para atraer financiamiento de inversionistas institucionales, a través de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) servirá para financiar más casas en el país, ya que la mayor parte de la emisión se destinará a Desarrollos Certificados, antes conocidos como Desarrollos Urbanos Integrales Sustentables (DUIS).

Previo a ello, a mediados de junio Grupo Vinte también colocó certificados bursátiles en la BMV como parte de su programa autorizado por 1,000 mdp.

En ese momento, Luis Téllez, presidente de la BMV destacó: “Vemos el regreso del sector vivienda a financiarse a la Bolsa, así Vinte abre mercado y es un ejemplo a seguir; tenemos conocimiento de que otras empresas están preparándose para obtener financiamiento bursátil”.

No hay que olvidar que el mercado de capitales prácticamente cerró sus puertas a todo aquello que era vivienda por los problemas de desarrolladoras como GEO, URBI, Homex y en su momento SARE, pero nuevamente está abierto a otorgar fuentes de inversión a empresas de este rubro, es decir, se amplía nuevamente las opciones de recursos para financiar su progreso.

Asimismo, las desarrolladoras que atravesaron por grandes problemas vuelven al mercado de la construcción.

Un caso es el de SARE, quien a finales de septiembre pasado anunció que concluyó su proceso de capitalización por 1,500 mdp, lo que le permitirá impulsar su producción.

“Ahora que SARE concluyó su reestructura financiera y capitalización iniciaremos un proceso de reingeniería integral”, dijo la firma en un comunicado.

También detalló la compañía que procederá a reestructurar la operación de la empresa, su administración y su modelo de negocios a fin de aprovechar las oportunidades que se presenten en la industria.

Por su parte, quien fuera la desarrolladora más grande del país, Consorcio GEO, a principios de septiembre informó que podrá reactivar créditos puente por hasta 1,000 mdp, luego de que un juez declarara infundadas las objeciones presentadas por algunos acreedores.

“Los créditos puente permitirán a la empresa reactivar ciertos proyectos, con lo que inicia la etapa de implementación operativa del plan

de reestructura, cuyo objetivo es dotar a la empresa de la liquidez necesaria, en el corto y mediano plazo”, señaló la compañía en un comunicado.

Pronto se reflejará el incremento en construcción de vivienda y ampliación de oferta futura con el regreso de SARE y GEO a la producción.

Las instituciones financieras que proveerán el financiamiento son Banorte, Banamex, HSBC y Santander. Los recursos serán destinados para terminar la construcción y comercializar viviendas, precisó. En total se darán 15 créditos puente a la firma.

De esta manera, dos jugadores importantes del mercado, tanto SARE como GEO, regresan a la producción de vivienda, lo que se reflejará muy pronto en la construcción de nuevas casas y la ampliación de oferta futura.

Si bien aún no se resuelven todos los problemas, toda vez que tanto Homex como URBI siguen en su proceso de reestructura, ya se ven avances concretos.

 


El sector de la construcción es uno de los más significativos respecto del resto de las actividades económicas.

 

Visto de una manera global, el panorama es bastante prometedor por el lado de la oferta, ya que por el lado de la demanda, a través del crédito hipotecario, no hay problemas e incluso sigue en ascenso la colocación crediticia en la banca comercial y los organismos públicos muestran una gran recuperación.

Basta con recordar el fortalecimiento del crédito para la vivienda. Se incrementará la inversión destinada a créditos hipotecarios de 255,000 a 301,000 mdp, monto 18% superior a la inversión de 2013.

No será fácil regresar a los niveles de producción previos a la crisis de 2008-2009, pero sin duda cada vez hay mejores elementos que están impulsando al sector.


Texto:Ricardo Vázquez

Foto: EVOLUER, RID, ADST, IQR