Spas El lugar donde salud, mente y cuerpo se dan cita

Para la gran mayoría acudir a un spa es cosa de vanidad, y no se equivocan, lo es. Vanidad que implica lucir bien, con una piel firme y un ánimo que parece no saber de estrés y los mil problemas de la vida cotidiana. ¿Que si un spa hace olvidarlos? No... para nada, pero hace algo mejor por usted: le da el espíritu necesario para salir y acabar con ellos. Ese, es el mejor escenario.

Sin embargo debe de saber que no todos los spas realmente son lo que aparentan. No queriendo ser alarmista, recordará que con cierta frecuencia las páginas de sociales se tiñen de color amarillo e incluso rojo, debido a las malas prácticas llevadas a cabo por pseudo-profesionales que pueden comprometer su salud o incluso su integridad física, debido a que de primera instancia, nunca se supo tomar providencias ante una situación que es perfectamente prevenible. ¿Cómo evitar una situación tal? Simple, siendo observador, dijo Itzel Martínez, gerente general de Balance Vital-Salón & Spa, una firma que ofrece este servicio y se ubica al sur del Distrito Federal.

La gerente de Balance Vital, quien durante su labor en el Spa del Meliá Reforma, en la Ciudad de México, logró obtener para esa firma la primera certificación en México por la Asociación latinoamericana de los Spas, sugirió que hay que ser cuidadosos, ya que muchos lugares por el hecho de tener una regadera y una tina, se dicen spas. Sin embargo, tienen que estar acondicionadas con áreas húmedas, es decir: vapor, sauna, salas de hidromasaje, regaderas, fosas de inmersión, salones de hidroreflexoterapia; además de las cabinas, su área de relajación, y desde luego, un área específicamente diseñada para recepción.

Con respecto a los puntos de seguridad que deben siempre tomarse en cuenta, María del Rocío López, directora de la Cámara Mexicana de la Industria del Embellecimiento Físico (CAMIEF), señaló que lo fundamental en estos establecimientos, es la higiene, seguida de la seguridad que debe respetarse en cada procedimiento; ya que desde una simple manicura conlleva lineamientos como el siempre utilizar herramientas desinfectadas y todo material usado debe ser nuevo y usado una sola vez, puesto que la propagación por medio de hongos, bacterias y virus es muy dada si se usa un mismo material para tratar a varios clientes. Asimismo, recomendó que cada área de las instalaciones debe siempre estar impecablemente aseada y sanitizada después de cada uso.

En cuanto al personal que labore en el sitio, lo recomendable es preguntar por la certificación y nivel de preparación que tenga cada uno de ellos, sobre todo cuando la terapia a realizar requiera de alguna infiltración (inyecciones); caso en el cual no podrá ser más que un médico titulado y certificado, quien se encargue de tales acciones y nadie más. Puede ser médico dermatólogo o cirujano plástico, pero obviamente nunca un cosmetólogo y mucho menos un estilista.

Por ejemplo, hay gente que se hace infiltraciones con el deseo de bajar de peso o se inyectan sustancias que aparentemente son productos certificados como es el caso de Botox, pero no lo son (engañan a la gente), y terminan en situaciones riesgosas para la salud, pues aquello que se les infiltra no es metabolizado adecuadamente por el cuerpo, lo que crea riesgos sanitarios enormes. Entonces tienen que tener mucho cuidado en asegurarse que el producto que les están aplicando sea de una marca certificada y que la persona que lo aplica está capacitada para ello. Otro ejemplo es el caso de la depilación con láser, la cual es riesgosa si no está bien practicada.

Si el tratamiento requiere de infiltraciones, es importante que le sean explicados los riesgos y contraindicaciones de tales prácticas, así como que le den a firmar una responsiva. De presentarse algo mal como producto de una negligencia, inhabilidad o impericia, lo recomendable es reclamar en primera instancia a la institución y seguir el cauce legal que conduce a la Procuraduría Federal del Consumidor. De no haber respuesta favorable, debe de acudirse a las instancias judiciales, que de ser necesario, podrían desembocar en una demanda de tipo penal, asegura la líder de la CAMIEF.

Ivette Portillo, Directora de Spazio Médico, para muchos, el mejor Spa Médico en la ciudad de México, aseguró que para hacer fehacientes los beneficios de un tratamiento como estos, la frecuencia con la que debe de acudir al local no deberá de ser mínima a una vez por semana, no sólo por el "apapacho" que implica darse, sino principalmente por las repercusiones en la salud que de ello derivan, lo que desde luego incluye también cuidarse y alimentarse adecuadamente.

Tanto la directora de Spazio Spa Médico, como la gerente de Balance Vital, coinciden que "si hay algo que es necesario para que un lugar se pueda llamar Spa, es que sea agradable para los cinco sentidos; que llegues y de inmediato se te atienda, que te reciban en un lugar agradable, limpio que te guste la decoración, que tenga flores; que cuando te ofrezcan una infusión, realmente te ayude y te agrade. En el caso del tacto, sea agradable la interacción de quien te da el masaje, que la energía que te transmitan, te regenere, que te dé ese confort que debe sentirse en un spa. Respecto al ambiente, la música te vibre, desde la voz de quien te recibe, que no te reciban a gritos, que la voz sea agradable, que te haga sentir en el lugar en que esperabas, dejando que el mundo se quede fuera para manejar un espacio muy vital, un lugar que te dé paz interior al estar en las instalaciones".

Cabe señalar que es muy importante que el menú de servicios o tratamientos estén perfectamente bien explicados y si no lo están, preguntar en qué consiste cada uno de ellos y qué marcas de producto están aplicando y cerciorarse de ello.

Una reflexión final nos lleva a pensar que es cierto, la belleza cuesta, pero seguro el precio que debe pagar por ella es su salud y bienestar, no su dolor y sufrimiento.