Patrimonio de la Humanidad: Destino cultural y turístico.

Un Pueblo Mágico, San Miguel de Allende es definido como un destino turístico internacional. Su estilo de vida, su tranquilidad y misterio que se respira en el aire, y su ambiente artístico y cultural son únicos, no se encuentran en otros lugares, pues también ha sabido conservar tradiciones y costumbres de su pasado colonial, lo que la hace más acogedora e interesante.

San Miguel de Allende, en el corazón de México, es una de las ciudades más antiguas del país. Fue fundada el 29 de septiembre de 1542, por el fraile Juan de San Miguel, apenas 21 años después del inicio de la conquista de las tropas españolas comandadas por Hernán Cortés.

 En el transcurso del tiempo ha pasado por diferentes etapas de desarrollo: industria textil, agricultura y, al final de la década de 1940, este “Pueblo Mágico”, denominación que recibió, junto a otros pueblos de México, de parte de la Secretaría de Turismo, empezó a desarrollar su riqueza artística y cultural. Su mayor auge fue durante las décadas de 1960 y 1970, cuando  esta ciudad comenzó a ser reconocida como destino turístico internacional.  Es una de las pocas ciudades reconocidas como “Monumento Nacional” debido a que ha conservado su carácter colonial, y esto se ve en sus majestuosas calles empedradas y en los enormes y exquisitos patios de las casas.

San Miguel de Allende es un centro de la vida cultural y artística, con escuelas y universidades que imparten clases de pintura, escultura, música y literatura, entre otras materias. Además, sus exquisitos restaurantes, teatros y un sinfín de actividades hacen vivir momentos inolvidables a todos los que la visitan. Todo esto, con el agregado del beneficioso clima, ha actuado como un imán de atracción para muchos visitantes, que una vez en ella participan activamente en el estilo de vida de la ciudad, gozando, por ejemplo, de la atmósfera bohemia de sus finos restaurantes y sus excelentes hoteles.

Por otro lado, es un lugar donde se pueden practicar diversos deportes, como el golf y la natación en los balnearios de aguas termales, muy cercanos a la ciudad.

¿Puede imaginar que en el siglo XXI todavía exista un pequeño pueblo turístico que lo reciba sin letreros de neón, sin espectaculares, sin franquicias de comida rápida, sin contaminación, con seguridad, con tráfico escaso, con el susurro del aire, la música y las risas de la gente en vez del ruido ensordecedor de los motores?

 

¿Qué encontramos en San Miguel de Allende?

•1,250 cuartos de calidad turística

•2 campos de golf (de la Hacienda y Malanquín, nueve hoyos cada uno)

•54 restaurantes de diferentes cocinas internacionales y mexicana

•16 cafecitos

•5 tiendas de comida delicatessen

•Más de 12 bares y antros para bailar

•5 oficinas de las instituciones bancarias más importantes del país

•6 escuelas de arte

•9 galerías de arte

•11 estudios de arte

•1 biblioteca pública con una extensa colección de libros en varios idiomas

•6 librerías

•Más de 100 tiendas de artesanía, ropa, talavera, joyería...

•1 cine comercial y 3 salas cinematográficas de arte

•8 templos católicos, 1 anglicano, 1 mormón y 1 cristiano

San Miguel de Allende ofrece todo tipo de gastronomía, desde la tradicional mexicana hasta las más refinadas cocinas internacionales, así como bares y cafés donde el turista puede gozar de su estancia en esta gran ciudad.

Su infraestructura hotelera recibe entre 200 mil y 250 mil visitantes por año, de los cuales entre 25 y 30 por ciento corresponde a turistas internacionales.

Pero además, su cercanía a dos terminales aéreas internacionales: el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México y el Aeropuerto Internacional del Bajío, en León, la hacen aún más atractiva.

Las autopistas de acceso son de reciente construcción, y la logística en cuanto a servicios de transporte es excelente, ya que las principales líneas de autobuses tienen a San Miguel como uno de sus destinos predilectos y de rutina.

En cuestión de negocios, muy cerca de San Miguel de Allende hay parques industriales, pero algo muy importante es que la ciudad se ha convertido en centro productor artesanal cubriendo la demanda del mercado nacional e internacional.

 
Existen hoteles para todos los gustos y presupuestos, pues en Quinta Real la habitación cuenta dos mil 400 pesos la noches y en Posada San Miguelito tiene un precio entre 400 y 500 pesos.
Guillermo González Engelbrecht.

Oferta hotelera

Guillermo González Engelbrecht, gerente del Consejo Turístico de San Miguel de Allende, dijo que en San Miguel de Allende hay hoteles para todos los gustos y presupuestos, pues en un Quinta Real Sierra Nevada la habitación cuesta aproximadamente dos mil 400 pesos por noche, mientras que en la Posada San Miguelito, por ejemplo, tiene un precio de entre 400 y 500 pesos por habitación por noche.

Cabe señalar que en San Miguel de Allende se pueden encontrar hoteles de categoría especial, muchos de ellos de los llamados “boutique”, con no más de 10 habitaciones y servicio personalizado, que operan bajo el sistema Bed & Breakfast (B&B), muchos de los cuales son viejas casas coloniales convertidas en establecimientos de hospedaje. Además, hay hoteles de cinco estrellas con más de 200 cuartos.

Sin embargo, Guillermo González informó que desde hace algunos años existe una oferta hotelera importante en San Miguel de Allende, pues muchas casas, tanto en el centro de la ciudad como en zonas cercanas, se calcula que son unas 400 propiedades, sobre todo de extranjeros, se rentan a los turistas, sin haberse dado de alta como establecimientos de hospedaje, por lo que evaden el pago de impuestos.

Incluso, estas casas se anuncian en Internet y se ofrecen en renta desde una semana hasta un mes, y las tarifas van de los cinco mil a los seis mil dólares por semana, o hasta los 20 mil dólares si se trata de un mes.

Esta es una competencia desleal para la hotelería formal, dijo el funcionario, pero se está tratando de regularizar a través de la creación de una agencia inmobiliaria dedicada a esta labor.

 
El Hotel Dos Casa opera bajo el sistema B&B, tiene cinco habitaciones y en su cocina se prepara de manera especial el pan y las mermeladas, que son una verdadera delicia.
Álvaro Zubeldia.

Un hotel, Dos Casas

En el Centro Histórico de San Miguel de Allende se encuentra el Hotel Dos Casas, dos preciosas residencias de estilo mexicano, dos fachadas, pero una sola experiencia interior que ofrecen las habitaciones con balcón, los patios, la cocina, el comedor, la biblioteca con Internet, los jardines y el solarium con vistas espectaculares del pueblo y el valle que lo rodea. Cada una de las habitaciones y suites de lujo, una de ellas con sauna y jacuzzi, tiene un encanto particular, y si se prefiere, especialmente en el caso de grupos, se puede reservar la casa completa, explicó Álvaro Zubeldía, director del establecimiento.            

 

¿Qué tipo de visitantes es el más recurrente en San Miguel de Allende?

Tenemos una mezcla muy interesante al contar con americanos residentes, pues todo el año tenemos amigos y familiares que los visitan. La temporada de invierno es muy fuerte por todos estos extranjeros que llegan a la ciudad, y a nuestro mercado nacional, que desde mi punto de vista es el más importante, lo tenemos todo el año, e inclusive es el que más gasta.                         

 

 ¿Cuál es en particular la oferta del Hotel Dos Casas?

Este hotel representa una opción diferente para las personas a las que les gusta la tranquilidad, un servicio personalizado y con diferentes áreas para gozar la mejor vista de San Miguel, tres patios interiores con diferentes escenarios, cuatro espacios para disfrutar el desayuno, música compuesta especialmente para Dos Casas y una habitación con sauna, jacuzzi, asoleadero y terraza privada.

El Hotel Dos Casas opera bajo el sistema B&B, tiene cinco habitaciones y en su cocina se prepara de manera especial el pan y las mermeladas, que son una verdadera delicia que sólo ahí se puede saborear, pues son verdaderamente originales: chile, tomate verde, cebolla morada y pétalos de rosa, entre otros.    

                                                                   

Casa de Sierra Nevada

A lo largo de algunas de las callecitas más típicas del centro de San Miguel de Allende seis mansiones coloniales, construidas en el siglo XVI, conforman uno de los hoteles más cosmopolitas de México.

Bajo la supervisión de Hoteles Quinta Real se logró una combinación ideal del refinamiento europeo y la belleza mexicana. Arcos, ventanales, macetas cuajadas de flores, patios, fuentes, pisos de piedra o ladrillo y muebles antiguos alternan con      la decoración estilo mexicano contemporáneo de sus interiores.

Cada una de las 33 habitaciones celebra el espíritu de México de manera muy particular y los dos restaurantes de Casa de Sierra Nevada Quinta Real se encuentran en la cima de la gastronomía mexicana.

En Casa de Sierra Nevada Quinta Real el servicio está a la altura de la mejor hotelería europea y se complementa con el toque de la tradicional hospitalidad mexicana. Además, la enorme alberca, los jardines, el centro ecuestre y el spa son algunas opciones para pasar el tiempo cuando no se encuentre visitando esta ciudad fascinante llena de historia.      


Su arquitectura: un estilo de vida.