Cuenta con cenotes a unos pasos de su centro histórico, museos, zonas arqueológicas y parques turísticos; sin duda un secreto que también será una zona para la inversión inmobiliaria, turística y cultural.

En 2006, Mérida era otro mundo, muy especial. Era una ciudad para los yucatecos, con un estilo de vida creado sobre décadas de costumbres y celosamente cuidado. Por aquellos años se veía poco desarrollo, turismo bajo y de poco gasto, ya que no había muchos lugares para consumir con el Centro Histórico y Paseo de Montejo abandonados.

La planta, que despertó el interés nacional y que en su momento fue el segundo material de exportación más importante de México, forjó la economía de Yucatán e incluso, a principios del siglo XX, fortaleció el desarrollo del país. 

Hay que perderse en Yucatán para descubrir algunos de sus secretos mejor guardados, desde su irresistible gastronomía hasta un esplendoroso panorama de color rosa que sorprenderá a cualquiera.