Con fuerte infraestructura y potencial de desarrollo, el suelo mexicano adquiere cada vez mayor valor.

Es históricamente reconocido que la tierra nunca pierde su valor; existen zonas que debido a sus condiciones urbanas (infraestructura y servicios) y los proyectos que en ella se desarrollan (clusters energéticos, automotrices, et.), se convierten en polos de inversión que generan que el valor de la tierra se multiplique muy por encima de los instrumentos financieros tradicionales y conservadores de inversión.

En la actualidad, enmarcada por un mundo globalizado, México es, hoy por hoy, protagonista de un cambio importante, abierto y con infinitas oportunidades de desarrollo en materia de real estate.

En este contexto, el país encuentra una de sus ventajas al ser el puente entre Estados Unidos y América del Sur, además de poseer una robusta infraestructura, así como estar abierto a la competencia en condiciones seguras.

 

 


Texto:Eugenio Alanis

Foto: Real Estate Market & Lifestyle