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En un momento en que la economía mundial enfrenta una creciente incertidumbre y México enfrenta el proceso de revisión del T-MEC, el mensaje que predominó en Expo Desarrollo Inmobiliario, The Real Estate Show 2026, fue de confianza, pero también de responsabilidad compartida. 

Durante años, el mercado residencial de lujo se definió por atributos visibles: ubicación, acabados, exclusividad y precio. Sin embargo, el sector inmobiliario atraviesa hoy una transformación profunda. El lujo ya no se mide únicamente en metros cuadrados o materiales, sino en la calidad de la experiencia cotidiana.

Durante décadas, el lujo inmobiliario se definió por tres variables aparentemente inamovibles: ubicación, tamaño y exclusividad. Tener la mejor vista, la mayor superficie o la dirección más prestigiosa bastaba para distinguir una propiedad excepcional. Hoy, esa lógica ha cambiado profundamente.

La logística en México vive una transformación impulsada por el e-commerce, el nearshoring y la digitalización. La última milla, la inteligencia artificial y los nuevos formatos inmobiliarios redefinen las cadenas de suministro y el mercado industrial.