Los proyectos inmobiliarios hace 25 años eran pequeños; había centros comerciales de 20,000 a 30,000 metros cuadrados que eran básicamente condominios y oficinas para fondear lo que se vendía. La arquitectura de entonces era más mexicana y éramos más improvisados. Había pocas familias que llevaban tiempo en el desarrollo y justo cuando la industria se empieza a profesionalizar, viene primera crisis entre 1994 y 1995.