Desde 2012, la empresa de Jeff Bezos ha dado saltos cualitativos en ese sentido; los diseñadores pequeños no tendrán opción a corto plazo.

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Anna Wintour, editora de Vogue Estados Unidos, es conocida como una de las personalidades con más poder dentro del mundo de la moda y el sector retail. Pues bien, hay quien ve a Jeff Bezos, el CEO de Amazon, como el siguiente ícono en este sector.

Christopher Wylie, quien expuso el mal uso de la información que hizo Cambridge Analytica (filial de Facebook) en las elecciones de EU de 2016, dice que Amazon será una de las amenazas más grandes para la industria de la moda. 

Wylie mencionó que hay peligros potenciales en el poder de los gigantes tecnológicos, y particularmente de Amazon, ya que la pandemia le dio a Amazon un suelo fértil para “acelerar” sus planes de e-commerce y convertirse en el principal jugador en la moda de lujo. 

Amazon tiene un buen tiempo récord para destruir industrias; la moda tiene que mirar lo que le ha pasado a la música, a las editoriales y a los medios”, dice Wylie, quien habló de los peligros de la big tech en el festival Business of Fashion

Hay que recordar que la moda de lujo es la única industria que no tiene ningún jugador dominante. “Para contexto, mira como la música tiene a Spotify y los taxis a Uber”, y arremete: “Amazon tiene los recursos para ser el equivalente en la moda y la moda tiene que darse cuenta de esto”. 

El mes pasado, Amazon contrató a la exdirectora creativa de Vogue, Sally Singer, como directora de moda. En diciembre, abrió una tienda cuando lanzó Luxury Stores, una sección de la app que vende piezas de alta gama, como bolsas y vestidos. 

Entre las marcas que se inscribieron están Roland Mouret, y Oscar de la Renta. En septiembre, Alex Bolen, el CEO de la marca de lujo mencionó a Vogue EU que “cerca del 100% de nuestros clientes están en Amazon y un gran porcentaje de ellos son miembros Prime”. 

Mouret recientemente estrenó un video corto en Amazon: “Todos somos clientes de Amazon ahora”, dijo en ese entonces.

Wylie argumenta que Amazon aprovfecha las fallas de la industria de la moda, hasta la inclusividad, para hacer sus propios bienes. “Nuestro sistema de tallas no tiene sentido con las formas físicas de los cuerpos humanos. Amazon podría fácilmente venir y hacer un mejor producto que le quede bien a sus clientes”. 

Desde 2012, Bezos mencionó a New York Times que hizo una inversión “significativa” en moda para convencer a marcas de lujo que quería apoyarlas.

Ese mismo año, Amazon patrocinó la gala del Met y Bezoz, generalmente un fan de Prada.

En 2015, se rumoró que Amazon compraría Net-A-Porter. 

En 2017, llenó patentes para una manufacturera automática de ropa diseñada para cubrir rápido órdenes en línea de trajes, vestidos y otros elementos. Su historia más reciente de éxito fue el difamado “abrigo Amazon”. Y vino la pandemia. 

Sin embargo, hay preocupación de que se vendan versiones piratas de artículos. Ante ello, LVMH y Nike no permitieron que sus artículos se vendieran en el sitio. 

Sin embargo, Wylie  piensa que los diseñadores más pequeños no tendrán opción. Entre mayo y octubre, Amazon colaboró con Vogue y el Consejo de Diseñadores de Moda de América para impulsar a los diseñadores más pequeños que se vieron afectados por el cierre de tiendas departamentales.

/Con información de The Guardian y La-Lista. /