El proyecto del fabricante de automóviles recibió financiamiento por 4,850 millones de dólares, que incluye bonos sostenibles por 2,750 millones de dólares liderados por JP Morgan.

7 No me gusta1

En la base del Monte Fuji en Japón, el fabricante de automóviles más grande del mundo está construyendo un prototipo de ciudad inteligente que contará con edificios y vehículos conectados digitalmente, todos impulsados ​​por celdas de combustible de hidrógeno. 

Woven City, la ciudad del futuro creada por Toyota, conocida también como la "ciudad tejida", en un terreno de unas 70 hectáreas funcionará como un laboratorio para la gigante automotriz en áreas como conducción automatizada, movilidad personal, robótica e inteligencia artificial, apoyando el cambio a una empresa de movilidad.

El proyecto Woven City es la pieza central de la agenda de sustentabilidad de Toyota, que recientemente recibió financiamiento en un acuerdo de 4,850 millones de dólares, que incluye bonos sostenibles por 2,750 millones de dólares liderados por JP Morgan. 

La emisión de 'Woven Planet Bonds' comprendió plazos de tres, cinco y 10 años, incluidos JPY230 mil millones en bonos dominados por yenes para inversionistas institucionales nacionales y minoristas. 

Para dirigirse a proyectos que contribuyan a los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU, la emisión es el bono sostenible denominado en dólares más grande jamás realizado en el sector del automóvil y atrajo el interés de inversores globales, incluidos fondos dedicados a ESG. El desempeño en el mercado secundario ha sido sólido.

La iniciativa Woven Planet representa la determinación de Toyota de "hacer cosas por alguien que no sea nosotros mismos", un credo que han protegido y nutrido desde su fundación en 1937.

“La tecnología y las estrategias avanzadas de Toyota Motors, respaldadas por su solidez financiera, atrajeron el interés institucional internacional. La compañía ha fortalecido constantemente sus vínculos con los mercados de capital extranjeros mediante la emisión de bonos denominados en dólares en 2018 y 2019, y creo que esta emisión de bonos sostenibles generará más apoyo de los inversionistas globales”, dijo Itaru Kato, banquero principal de cobertura de JP Morgan para Toyota.

Las ganancias del acuerdo se utilizarán en los proyectos sociales de Toyota, como el desarrollo y la fabricación de tecnologías avanzadas de seguridad y apoyo a la conducción, incluido 'Toyota Safety Sense', y proyectos ecológicos para acelerar la reducción de emisiones de CO2 en vehículos, plantas y oficinas.

Woven City alojará tanto a residentes permanentes como a investigadores, que podrán poner a prueba y desarrollarán tecnologías relacionadas con la autonomía, la robótica, la movilidad personal, los hogares inteligentes y la inteligencia artificial, todo ello en un entorno real.

Está previsto que la ciudad sea plenamente sostenible, con edificios construidos sobre todo a base de madera, para reducir al mínimo la huella de carbono, usando técnicas tradicionales japonesas de carpintería en combinación con métodos robóticos de producción.

Las azoteas estarán cubiertas de paneles fotovoltaicos para poder conseguir energía solar, que se sumará a la generada por las pilas de combustible de hidrógeno. La idea de Toyota es entrelazar la naturaleza con el entorno urbano, usando vegetación endémica y cultivos hidropónicos.

Los hogares contarán con sistemas de IA a base de sensores para supervisar el estado de salud de sus ocupantes, encargarse de sus necesidades básicas y mejorar su día a día, dando la oportunidad de desplegar tecnologías conectadas de forma integral y fiable de manera segura.

Para desplazarse por la ciudad, los residentes solo podrán emplear vehículos sin emisiones totalmente autónomos para circular por las vías principales. Tanto en Woven City como en sus alrededores, se utilizarán vehículos autónomos Toyota e-Palette para el transporte de personas y mercancías.

Toyota tiene previsto poblar la Woven City con empleados de Toyota Motor Corporation y sus familias, parejas jubiladas, comerciantes, científicos visitantes y representantes de la industria. El plan es empezar con 2.000 personas e ir sumando más a medida que el proyecto evolucione