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El nuevo Hainan Science Museum, diseñado por MAD Architects, explora una arquitectura fluida y sin columnas que integra ciencia, paisaje y espacio público.

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La relación entre arquitectura, paisaje y espacio público continúa ganando relevancia dentro de los nuevos equipamientos culturales en Asia. En Haikou, el recién inaugurado Hainan Science Museum, diseñado por MAD Architects, plantea un modelo arquitectónico donde la circulación, estructura y entorno natural funcionan como parte de una misma experiencia espacial.

Ubicado junto al Wuyuan River National Wetland Park, el museo se desarrolla a través de una volumetría orgánica y continua que se aleja de las configuraciones institucionales tradicionales.

 

El proyecto fue dirigido por Ma Yansong, quien concibió el edificio como una estructura en movimiento inspirada en corrientes de aire ascendentes y formas naturales.

 

Uno de los elementos centrales del proyecto es su organización interior alrededor de una circulación helicoidal continua que conecta todas las galerías del museo. Los visitantes pueden recorrer los espacios desde la parte superior descendiendo gradualmente por una secuencia de salas temáticas vinculadas con ciencia, océanos, tecnología y ecosistemas tropicales.

 

 

La estructura se sostiene mediante tres núcleos de concreto que permiten liberar las áreas expositivas de columnas, generando plantas abiertas y una percepción espacial mucho más fluida. Este sistema estructural busca reforzar la idea de continuidad arquitectónica y flexibilidad museográfica.

 

 

El edificio cuenta con aproximadamente 46 mil metros cuadrados construidos sobre un terreno de 40 mil metros cuadrados y forma parte de una nueva zona de expansión urbana en la costa oeste de Haikou.

Su fachada está compuesta por 843 paneles de polímero reforzado con fibra de vidrio (FRP), material utilizado para lograr las formas curvas y continuas que caracterizan al proyecto. La fachada metálica genera reflejos variables dependiendo de la luz y las condiciones climáticas, reforzando el carácter cambiante del edificio.

 

 

Además de responder a criterios formales, el sistema de fachada también fue diseñado para adaptarse al clima tropical de Hainan mediante juntas abiertas y canales integrados para drenaje de agua pluvial.

 

El museo se eleva parcialmente sobre plazas hundidas y espejos de agua que funcionan como transición entre arquitectura y paisaje. A nivel urbano, el proyecto busca integrarse con los humedales y espacios públicos circundantes en lugar de operar como un objeto aislado dentro de la ciudad.