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Los taxis aéreos eléctricos avanzan hacia su operación comercial con una red de hasta 250 estaciones de carga en Estados Unidos, impulsando la movilidad aérea urbana y nuevas oportunidades para la infraestructura y el sector inmobiliario.

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La movilidad aérea urbana ha dado uno de sus pasos más importantes hacia su consolidación. Lo que hace apenas unos años parecía un concepto futurista, hoy comienza a materializarse con proyectos de infraestructura que buscan transformar la manera en que las personas se desplazan dentro de las grandes metrópolis.

 

Bajo este contexto, Archer Aviation, Beta Technologies y Macquarie Capital anunciaron la creación del American Consortium for Electric Skyways (ACES), una alianza estratégica que impulsará la electrificación de hasta 250 emplazamientos para taxis aéreos eléctricos en Estados Unidos durante la próxima década.

 

El proyecto contempla el desarrollo de una red de carga estandarizada para aeronaves eléctricas de despegue y aterrizaje vertical (eVTOL), infraestructura que será instalada en aeropuertos y vertipuertos de mercados estratégicos como California, Texas, Florida y la ciudad de Nueva York. El objetivo es sentar las bases para que las operaciones comerciales de esta nueva generación de aeronaves puedan crecer de manera segura, eficiente e interoperable.

La iniciativa también respalda el Programa Piloto de Integración de eVTOL (eIPP) de la Administración Federal de Aviación (FAA), que busca acelerar la incorporación de la aviación eléctrica al ecosistema de transporte estadunidense.

Uno de los aspectos más relevantes del consorcio es su modelo colaborativo. Beta Technologies suministrará estaciones de carga compatibles con el estándar CCS, adoptado por gran parte de la industria, lo que permitirá que aeronaves de distintos fabricantes utilicen la misma infraestructura. Archer Aviation será uno de los principales operadores con servicios de taxi aéreo para pasajeros, mientras que Macquarie Capital aportará la estructura financiera para el desarrollo de los proyectos.

 

 

Más allá del transporte de pasajeros, la red también dará servicio a operaciones de carga, logística y transporte médico, además de poder abastecer vehículos terrestres de apoyo aeroportuario, creando un ecosistema energético compartido para la aviación del futuro.

 

Para Dan Edwards, subsecretario adjunto principal de Aviación y Asuntos Internacionales del Departamento de Transporte de Estados Unidos, el desafío ya no consiste únicamente en hacer volar aeronaves eléctricas, sino en construir la infraestructura que permita su operación comercial a gran escala.

 

Desde la perspectiva inmobiliaria, este tipo de proyectos representa una nueva generación de activos urbanos. Los vertipuertos y centros de carga eléctrica comenzarán a integrarse a desarrollos de uso mixto, distritos financieros, aeropuertos y polos logísticos, modificando la planeación de las ciudades y generando nuevas oportunidades de inversión.

 

"Las operaciones de taxis aéreos eléctricos no pueden expandirse sin la infraestructura necesaria para recargarlos", afirmó Adam Goldstein, fundador y CEO de Archer Aviation, quien considera que esta red sentará las bases de los próximos siglos de aviación eléctrica y cambiará la forma en que las personas se desplazan por las grandes ciudades.

Con ACES, la movilidad aérea urbana deja de ser un ejercicio de innovación para convertirse en una estrategia concreta de infraestructura, confirmando que el futuro de los eVTOL ya comenzó a construirse.