|  

Los desarrollos inmobiliarios sustentables han destacado por su propuesta medioambiental y ubicación estratégica dentro de un segmento de lujo frente al mar.

1 No me gusta0

La irrupción del COVID- 19 en la esfera mundial generó innumerables transformaciones en todos los sectores y actores de la economía que ahora enfrentan un escenario de incertidumbres pero también de nuevos desafíos. Sin ser ajeno a estos cambios, el mercado de real estate también está experimentando variaciones.  Si bien los ladrillos tradicionalmente actuaron como refugio de valor ante diferentes crisis mundiales y regionales, hay otro fenómeno que está traccionando nuevas oportunidades dentro de este segmento. La situación de aislamiento modificó también las preferencias y hábitos de las personas que, sin distinción, buscan cada vez más el contacto con la naturaleza, un activo que se volvió altamente codiciado. 

En esta línea, los proyectos en espacios verdes, al aire libre, ubicados en entornos amplios, alejados, privados y sustentables empezaron a cobrar un mayor protagonismo dentro del rubro. Si bien prima la cautela tanto en inversores como en desarrolladores, bajo este contexto, los emprendimientos inmobiliarios de lujo que presentan estas características se convierten en una opción seductora y segura para los inversores extranjeros. 

Ubicado en Uruguay, el desarrollo Las Cárcavas es un claro ejemplo del desarrollo inmobiliario de alta gama. Este espacio toma su nombre de las formaciones generadas por la erosión producto del escurrimiento del agua de lluvia hacia el mar, típicas del paisaje costero de Garzón. Único en su estilo, cuenta con 24 chacras y espacio para 16 bungalows distribuidos en cerca de 52 hectáreas que son parte de una reserva nacional de biosfera declarada por la UNESCO. El desarrollo ofrece acceso a 250 metros de playa exclusiva de aguas cálidas gracias a las corrientes tropicales que vienen de Brasil y amenities de lujo: piscina, club de playa a orillas de una laguna, cancha de tenis de césped natural, área de grill, zona de fogones y palenque.

“La sustentabilidad y el impacto ambiental son dos conceptos que están adquiriendo cada vez más relevancia y que generan un gran interés entre los inversores: si bien estamos viviendo una era de adaptabilidad en múltiples aspectos, nuestras proyecciones son positivas en este sentido”, asegura Fernanda Prece, Directora Comercial de Las Cárcavas.

Los ideales del proyecto se basan precisamente en la sustentabilidad y un estricto compromiso con el medioambiente. Asimismo y en relación con el diseño, las chacras siguen ciertas normas arquitectónicas preestablecidas para preservar el espíritu natural en su conjunto.  En ese sentido, el inglés John Brookes en colaboración con el estudio Barzi Casares han sido responsables del proyecto de paisajismo y parquización. Ambos son grandes referentes en el mercado internacional por sus trabajos vanguardistas e innovadores intercalados con la protección medioambiental.

En este aspecto, otro atractivo del proyecto es su ubicación estratégica. Más allá de su estabilidad política, social y económica, Uruguay presenta ventajas impositivas a través de un plan de incentivos fiscales anunciado recientemente que contiene medidas dirigidas al inversor extranjero.