Las réplicas chinas como la Ópera de Sídney, la Torre Eiffel o la capilla de Notre Dame, diseñada por Le Corbusier, ya no se realizarán en ese país, entre otras medidas.

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En el segmento Real Estate que busca tocar el cielo, China ha pulverizado récords, ya que al menos, hasta 2018,  albergaba a 84 de los 128 edificios con más de 200 metros que se habían aperturado al menos hasta 2017.

Pero el skyline chino puede sufrir cambios. Recientemente, el Ministerio de Vivienda, Construcción Urbana y Rural de China confirmó un decreto que podría detonar una nueva tendencia, de la que se ha hablado durante mucho tiempo en los círculos arquitectónicos: China no construirá más rascacielos que superen los 500 metros.

Como se recordará, la nueva política del presidente Xi Jinping llamada “prosperidad comunitaria” que aparentemente antepone al ciudadano frente al beneficio empresarial, y que además, busca regular los beneficios a los grandes empresarios.

Referente a las edificaciones superiores a los 250 metros, el nuevo decreto limitaría estrictamente su realización; referente a los edificios de más de 100 metros de altura "deben tener la escala adecuada", es decir, tendrían que ser acordes a los edificios circundantes.

En tanto se confirma esta nueva política, la Torre Shanghái quedaría hasta el momento como la más alta de ese país, con 632 metros.

Alto a la carrera

Según las autoridades chinas, "la carrera de rascacielos" posterior a los Juegos Olímpicos de 2008 fue un intento de planificación urbana, pero se olvidó “de las urgentes necesidades de los vecinos”.

Los rascacielos requieren altos costos de mantenimiento y seguridad, incluida la resistencia a los terremotos, agregan contaminación lumínica e incluso representan un peligro para los aviones.

El gobierno de China espera que los desarrolladores presten más atención a las necesidades de los residentes y que ahora, en cambio, desarrollen un urbanismo acorde a los seres humanos.

Por otro lado, ya se prohibió el llamado "plagio de la construcción", lo que implica que réplicas como el Tower Bridge, el Arco del Triunfo, la Ópera de Sídney, la Torre Eiffel o construcciones como la la capilla de hormigón de Notre Dame du Haut, diseñada por Le Corbusier, ya no se realicen.

Con información de Sputnik y Antena 3