Los modelos anatómicos naturales son perfectos. El diseño de prácticamente todas las estructuras biológicas, o aquellas que cumplen funciones básicas en los ecosistemas, están modelados para oponer poca resistencia a los elementos.

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El retorno al origen de la vida

Los modelos anatómicos naturales son perfectos. El diseño de prácticamente todas las estructuras biológicas, o aquellas que cumplen funciones básicas en los ecosistemas, están modelados para oponer poca resistencia a los elementos, generar menor desgaste entre sus componentes y protegerse con mayor fuerza a sí mismos, entre muchas otras cualidades. Éste inmejorable diseñó estructural se encuentran en todo: desde las galaxias que inundan el cosmos, hasta las estructuras que han perpetuado la vida de cada especie en el planeta, el ADN.

Cuando el ser humano abandonó las cuevas y comenzó la vida comunitaria en espacios construidos por él mismo, generó una modificación en el formato espacial que habitaba, al construir estructuras ortogonales con el afán de simplificar los espacios; lo que creó su vez repercusiones en el entorno mismo.

Para entonces es posible que sus hijos al abandonar el ovoidal vientre materno, fueran depositados en cunas que, por lo general, poseían la misma composición geométrica. Con el paso del tiempo, ése modelo estructural parece haberle creado un “condicionamiento geométrico” que abarcaría casi todo a su paso: las ciudades e inmuebles, los transportes que le dan movilidad, los elementos de uso cotidiano... Y hasta en los momentos de ocio su mirada se focaliza en pantallas cuadrangulares u objetos con similar composición. Para entonces, es obvio que los humanos, principalmente en Occidente, habían hecho a un lado, casi por completo, los principios formales de la naturaleza, dejando de lado las ventajas que proporcionan las estructuras básicas de la creación.

 

 

Conjunto Satélite, Estado de México. Conjunto Satélite, Estado de México.

 

El arquitecto Javier Senosiain, uno de los principales exponentes de la arquitectura orgánica en nuestro país y diseñador de numerosas casas- habitación con ésta tendencia, entiende lo anterior como un desajuste en las capas vitales que recubren al ser humano. En entrevista para Real Estate-Market & Lifestyle dijo que, en primer término, la piel y la ropa son elementos que se ajustan a las necesidades anatómicas del ser humano; mientras que la mayoría de los lugares que habita poseen un desajuste espacial que se podría entender como un abuso de los trazos funcionalistas, con lo que se rompe ese ciclo de protección a que en la antigüedad estuvo sujeto.

Los teóricos definen a la “arquitectura orgánica” como una filosofía que promueve la armonía entre el hábitat humano y el mundo natural.

 

Interior Conjunto Satélite, Edo. de México. Interior Conjunto Satélite, Edo. de México.

 

 En términos de diseño, lo orgánico busca comprender e integrar el sitio a los edificios, mobiliarios y alrededores para que se conviertan en parte de una composición unificada y correlacionada. Sus más grandes exponentes en la historia son: Gustav Stickey, Antonio Gaudí, Frank Lloyd Wright, Louis Sullivan, Bruce Goff, Rudolf Steiner, Bruno Zevi, Hundertwasser, Imre Makovecz, y Antón Alberts, entre otros.

 

Nace la arquitectura orgánica

 

Entre 1934 y 1935 fue diseñada una casa que dos años más tarde se construiría en una zona boscosa de Pensilvania, Estados Unidos. La propiedad es conocida como “Casa Kaufmann” o “La Casa de la Cascada”, y es uno de los ejemplos más representativos de esta vertiente de la arquitectura.

Engendrada por Frank Lloyd Wright, quien para algunos ha sido el mejor arquitecto estadounidense, La Casa de la Cascada es un símbolo de la arquitectura contemporánea y ha sido declarada monumento nacional de aquel país. Para algunos críticos, el inmueble es el ejemplo más representativo del diseño estructural orgánico en Occidente.

Elementos como la integración del volumen al entorno -ya que está construido en voladizo justo sobre un riachuelo llamado Bear Run-, así como la utilización de materiales nativos, hicieron del inmueble un paradigma arquitectónico que vino a modificar la concepción constructiva hasta nuestros días. Cuando Wright se refería a este tema, decía que en la arquitectura orgánica era un procedimiento de invención espacial meramente integral, donde “la parte es al todo, como el todo es a la parte”.

 

Baño de Casa Embrión. Baño de Casa Embrión.

 

Casa Ballena, Vista del Valle, Estado de México Casa Ballena, Vista del Valle, Estado de México

 

Caseta de vigilancia Kiss, Vista del Valle, Estado de México Caseta de vigilancia Kiss, Vista del Valle, Estado de México

 

Juan O’Gorman, el arquitecto mexicano que introdujo las corrientes de la escuela funcionalista en México y uno de sus más notables exponentes a través de su cercanía con Le Corbusier, dejó testimonio de su capacidad plástica en varias obras representativas que a la postre se han convertido en un baluarte de la arquitectura mexicana del siglo XX. Sin embargo al final de su prolífica carrera tomó un vuelco impresionante hacia la arquitectura orgánica al ser, quizá el primero en explorar sus posibilidades en nuestro país. Su aproximación a esta vertiente constructiva se puede percibir en esta declaración:

“Me arrepiento de no haber entendido el significado de la arquitectura orgánica en mis años de mi juventud; posiblemente si hubiera practicado las enseñanzas de Frank Lloyd Wright en vez del Funcionalismo habría dejado en mi patria una obra más importante en la arquitectura. Ahora veo que como arquitecto no he dejado nada, puesto que la única obra que creo de interés propiamente arquitectónico hecha por mí es la casa de la Avenida San Jerónimo número 162 (en la Ciudad de México).” *

 

Casa Tiburón, Vista del Valle, Estado de México Casa Tiburón, Vista del Valle, Estado de México

 

El inmueble a que hace referencia O’Gorman seguía a pie juntillas los principios creados por Wright, aunque debido a las influencias nacionalistas de la época, el arquitecto integró elementos botánicos y de culturas  prehispánicos a la obra -con lo que hacían clara referencia al pasado del Valle de México-. Lamentablemente la obra fue puesta en venta y semidestruida por su posterior propietario, con lo que desapareció la significativa obra de quien también diseñara la Casa de Frida y Diego en Alta Vista, al sur del Distrito Federal.

De acuerdo con el teórico David Pearson, las características que debieran atender la arquitectura o el diseño orgánico según un documento conocido como la “Carta de Gaia” son:

  • Ser inspirado por la naturaleza y ser sostenible, sano, conservativo, y diverso.
  • Revelarse como un organismo, el interior de la semilla.
  • Existir en el “presente continuo” y “comenzar repetidas veces”.
  • Seguir los flujos y ser flexible y adaptable.
  • Satisfacer las necesidades sociales, físicas y del espíritu.
  • “Crecer fuera del sitio” y ser único.
  • Celebrar la juventud, jugar y sorprenderla.
  • Expresar el ritmo de la música y de la energía de la danza.

 

El arquitecto Senosiain comenta que cuando O’Gorman edificó su casa en San Jerónimo contempló dos condiciones. La primera tiene que ver con lo geográfico, tomando en cuenta el clima, la orientación y la topografía. Es decir, lo natural que circunda el área a construir, y por ello los muros estaban cubiertos de piedra volcánica de los pedregales. La segunda es la identidad o cultura del ser humano, por la cual retomó los elementos históricos antes mencionados.

 

Estética y funcionalidad

 

Más allá de las virtudes de que hemos hablado, Senosiain comentó que sus construcciones orgánicas “semienterradas”, además de ofrecer virtudes estéticas, brindan tres condiciones que por mucho superan a la  vivienda tradicional debido a su diseño y los conceptos constructivos básicos: aislamiento térmico, aislamiento sonoro o acústico y una extraordinaria capacidad de equilibrio de la humedad interior del inmueble.

Senosiain, egresado de la Facultad de Arquitectura de la UNAM, construyó su primer inmueble orgánico en 1984, y dice que si bien es cierto que no hay precisamente ventajas competitivas en los costos de construcción, la vivienda orgánica arroja notables “dividendos emocionales”; pues tiene la certeza de que estas tipologías son mucho más humanas, ya que en algún sentido son como el retorno al inicio de los tiempos, en los que el ser humano habitaban en cuevas, lo que genera sanas repercusiones a   nivel psicológico.

 

Casa Flor, Vista del Valle, Estado de México Casa Flor, Vista del Valle, Estado de México

 

Casa Tiburón, Vista del Valle, Estado de México Casa Tiburón, Vista del Valle, Estado de México

 

Una vez medidas las virtudes de las propuestas de Javier Senosiain, diversas desarrolladoras de vivienda masiva, han puesto los ojos en la creación de conjuntos habitacionales de estas características -sobre todo en el norte del país-, en donde las casas semienterradas generarían notables ahorros en consumo energético, gracias al equilibrio térmico y de humedad mencionado.

 

Tendencia mundial

 

Gracias a la globalización y el crecimiento de la conciencia de preservación del medioambiente, arquitectos y diseñadores de todo el mundo están volteando la mirada cada vez con más fuerza al diseño orgánico como mantra. Tan es así que algunos de los exponentes más connotados de esta disciplina, como Zaha Hadid, Santiago Calatrava o Richard Foster, han encontrado una veta inagotable de creatividad al construir sus majestuosas obras que imitan las perfectas composiciones que la ingeniería natural diseñó hace millones de años.

El edificio de departamentos Turning Torso, ubicado en Malmo, Dinamarca, y diseñado por Calatrava, no es más que simulación de una de las estructuras óseas más perfectas: la columna vertebral, que en su movimiento de torsión mantiene el equilibrio desafiando las leyes de la gravedad.

Jorn Utzon, creador del diseño arquitectónico de Opera House, emblema paisajístico de la ciudad de Sydney, Australia, halló inspiración para su obra en las aletas dorsales de los escualos que circundan la bahía de esa ciudad.

 

Burj Tower, en Dubai Burj Tower, en Dubai

 

Uno de los más insignes representantes del movimiento orgánico es el arquitecto catalán Antonio Gaudí, quien en la parroquia de la Sagrada Familia en Barcelona, España, propone una de las primeras obras de este género. La Sagrada Familia es famosa por sus cuantiosos motivos orgánicos.

Para las  Olimpiadas de Verano en  Beijing, China, el estudio de arquitectura PTW diseñó una obra que según los críticos será la joya del evento. Se trata del inmueble que contendrá la alberca olímpica, al que se ha denominado “Watercube”. Sus creadores se inspiraron en la formación de burbujas de jabón, para dar como resultado un edificio impresionante, bello y único.

La torre Burj en Dubai diseñada por el arquitecto Adrian Smith y el despacho SOM de Chicago EUA, promete convertirse dentro de pronto en el rascacielos más alto del mundo al superar los 808 metros de altura con más de 169 plantas. En su diseño estructural imita el secreto de una planta nativa de la región (la Hymenocallis), misma que como cualidad, facilita el desvío estratégico de los vórtices de viento que afectan a la torre, y que son el componente más delicado al erigir edificios de tal envergadura.

El arquitecto Senosiain comentó finalmente, que el camino a seguir en la nueva arquitectura, debe ser aquel que pretenda regresar a sus orígenes, una arquitectura en la que el ser humano se reencuentre con el hábitat, uno en el que realmente se ajuste a sus necesidades y le ofrezca los dividendos emocionales que se traducirían en felicidad, una de las máximas premisas de la arquitectura desde su nacimiento.    

 

*Revista Bitácora Arquitectura no.15. Facultad de Arquitectura UNAM / Victor Arias Montes. En Juan O’Gorman, de la arquitectura funcionalista, a la arquitectura como Arte. Luna Arrollo Antonio. pp.156.

 

Interior Water Cube, Beijing China Interior Water Cube, Beijing China

 


Texto:Michael Negrete Cruz

Foto: PTW+ARUP+CSCEC / VISTA AÉREA DE WATER CUBE BEIJING, CHINA / ARQ. JAVIER SENOSIAIN